“Cada vez se internan y mueren con COVID personas más jóvenes”

Para la especialista Leda Guzzi, Argentina llegará a la inmunidad de rebaño en la segunda mitad del año

13/06/2021 07:41

ALERTA. “Estamos hablando de un virus nefasto que puede quitar la vida a una persona joven”, remarcó.

 

A medida que avanza la vacunación de los grupos de mayor riesgo y se acelera la circulación de nuevas variantes del SARS-CoV-2 se evidencia el aumento de casos graves de COVID-19 en la población de menos de 60 años.

En todo el mundo está pasando lo mismo: cada vez se internan y mueren con COVID personas más jóvenes”, remarcó la médica infectóloga Leda Guzzi en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN.

Según indicó, “esto tiene que ver con que la pandemia 2021 es diferente a lo que fue el año pasado cuando sólo circulada el virus original que tenía un mayor compromiso en personas añosas, mayores de 60 años, especialmente en los mayores de 70 años. Este año, en cambio, estamos visualizando virus más agresivo en personas jóvenes, que causa cuadros más severos en personas jóvenes, que los lleva a demandar atención e internación en camas de salas general y también de terapia intensiva… y muchas veces tienen desenlaces fatales”.

Guzzi explicó que bajó la letalidad, pese a que el número de muertos actuales es mayor al registrado el año pasado, “y esto tiene que ver con que hay muchos más casos positivos. La disminución de la letalidad se ve en los mayores de 60 años que el año pasado tenían una letalidad del 16% y este año del 8% y esto claramente refleja el impacto de la vacunación”.

 

“No están exentos”

Para la especialista, es importante que los más jóvenes tomen conciencia que no están exentos de tener enfermedades graves, de requerir internación ni de fallecer por coronavirus. “Es clave que tomen conciencia y que sean parte de la solución y no del problema. Y esto tiene que ver con los comportamientos sociales, el uso del barbijo, evitar las reuniones sociales en lugares cerrados, evitar las fiestas clandestinas y en los encuentros donde nos relajamos y bajamos la guardia y donde es más probable que suceda la trasmisión”, fundamentó.

Para Guzzi, “estamos ante un virus sumamente agresivo, que en el contexto de estas nuevas variantes está generando muchísima preocupación por el impacto en los más jóvenes y además estamos viendo la contracara: los adultos vacunados que tienen un menor impacto de la enfermedad, menor índice de internación y sobre todo menor letalidad”. Según explicó, si bien hay personas vacunadas con una sola dosis que se internan pero son pacientes que, en otro contexto sin vacunación, seguramente requerirían terapia intensiva y tal vez hubieran tenido un desenlace fatal.

Recordó que es mucho más prevalente que la enfermedad se agrave en una persona con comorbilidades pero, los que no la tienen, no están exentos de presentar formas graves, “la realidad es que nadie sabe hoy como la va a pasar”, remarcó.

 

Inmunidad de rebaño y confinamiento

La infectóloga estimó que, de mantenerse el actual ritmo de vacunación, Argentina logrará la inmunidad rebaño “en la segunda mitad del año” aunque opinó que la velocidad en que la alcancemos dependerá de cuánto nos confinemos hoy.

“Los países que alcanzaron una reducción significativa en el número de casos y hospitalizaciones con un 40% de la población vacunada fueron los que acompañaron la campaña de vacunación con un confinamiento estricto y eso en Argentina no está pasando por lo que posiblemente nos lleve más tiempo alcanzar esa inmunidad y ese quiebre de la curva epidemiológica”, aseveró.

 

Cuidado comunitario

La infectóloga insistió que es clave tomar conciencia que la enfermedad puede ser muy grave, “que no sólo debemos cuidarnos individualmente sino en un sentido comunitario porque tal vez vos podés zafar pero podés contagiar a un amigo o amiga que puede terminar en terapia intensiva y con respirador. La mortalidad de los pacientes que requieren asistencia mecánica va del 60 al 80%”, recordó.

Advirtió que estamos ante un “virus nefasto que puede quitar la vida a una persona joven y que puede dejar secuelas. Estamos viendo cada vez con mayor frecuencia como síntomas pos-COVID, ansiedad, depresión, dificultades de concentración y de atención”.