Uno de los temores que afrontan las personas que realizan ejercicio físico en forma regular es el riesgo de lesiones, que también preocupa a quienes se incorporan a la actividad o la reanudan después de un tiempo “parados”.
Esas lesiones pueden ser de complejidad diversa. Las severas no dejan espacio a dudas, pero en el caso de las leves ¿cuál es la recomendación en el camino hacia la mejoría: continuidad o interrupción total?
Existen opiniones encontradas entre quienes están de acuerdo con la interrupción total de la actividad física en caso de una lesión leve, y aquellos que sostienen que la continuidad puede mejorar el cuadro mucho más rápido.
Una lesión no debería impedir que se pueda realizar actividad física, siempre y cuando la misma sea dentro de parámetros que no empeoren la sintomatología del paciente y bajo la supervisión profesional correspondiente.
Dependiendo de la complejidad de la lesión, siempre es conveniente buscar estrategias para continuar con la actividad, para no perder por completo el estado físico durante el período de recuperación, y por otro lado, porque el movimiento siempre es la mejor opción en rehabilitación.
El tratamiento, además, debe ser oportuno. Esta atención debe ser ejecutada de forma precoz, ni bien se genera la lesión, para poder optimizar la rehabilitación y acortar tiempos. Los pasos a seguir se planifican luego de una evaluación física, no hay un ABC en común para todas las lesiones, cada persona es distinta, los mecanismos de lesión no siempre son los mismos, al igual que los objetivos al final de la rehabilitación.
Cómo prevenir lesiones
La pandemia favoreció la práctica de actividad en las casas y al aire libre, muchas veces sin la supervisión ni el acompañamiento de entrenadores, lo que puede favorecer la aparición de lesiones por errores en las técnicas de ejercicio o malos movimientos.
Entonces, ¿cómo pueden prevenirse las lesiones?
Lo principal es entrenar de acuerdo a las exigencias que demanda la práctica deportiva, tanto la técnica como el resto de las variables (fuerza, velocidad, etc.). De esta forma, el cuerpo estará mejor preparado y acondicionado para el momento de estrés en el juego o la actividad. La adecuada nutrición es otro aspecto importante. Es fundamental acompañar la práctica deportiva con el asesoramiento nutricional correspondiente.
Las demandas de una actividad física de mediana, baja o alta intensidad deben estar acompañadas de una correcta alimentación e hidratación, ya que sin ellas no sería viable obtener suficiente energía para poder llevarla a cabo, no se podrían recuperar los músculos pos actividad, ni sería posible mantenerse en equilibrio hídrico.
¿Muñequeras, fajas y vendas sirven para la prevención?
Son innecesarias si no están indicadas, o si no hay sintomatología o un antecedente de lesión que haga que el deportista se sienta más seguro llevándolas durante su práctica.