Cuándo y dónde caería el cohete chino fuera de control

Los restos del artefacto giran por la atmósfera y los expertos intentan determinar el área dónde se precipitará en las próximas horas. Estiman que caerá "en algún momento entre el 8 y el 10 de mayo"

08/05/2021 13:20

Cohete chino fuera de control

El cohete chino Long March 5B está fuera de control y listo para regresar a la atmósfera de la Tierra a partir de este sábado en una ubicación que -hasta ahora- es desconocida.

El último 29 de abril, China lanzó el primer módulo para su estación espacial Tiangong que se puso en órbita con éxito. No obstante, el cohete que lo llevó allí corrió la misma suerte: una gran parte de la nave Long March 5B está ahora en órbita fallida y podría -según estimaciones de expertos- hacer un reingreso descontrolado de regreso a la Tierra para aterrizar en un lugar desconocido.

El riesgo de causar daño en la Tierra, según China y varios expertos, es mínimo, aunque no nulo. El cohete continúa perdiendo gradualmente altitud y el punto de impacto de su caída sigue siendo difícil de prever por el momento.

Según las últimas estimaciones del Departamento de Defensa de Estados Unidos, la entrada en la atmósfera debería ocurrir hacia las 23 GMT (20 en la Argentina) del sábado. Pero esta previsión tiene un importante margen de error de nueve horas. Esa brecha debe afinarse a medida que el cohete se acerca.

El astrofísico Jonathan McDowell, del Centro Astrofísico de la Universidad de Harvard, dijo al medio estadounidense CNN que señalar hacia dónde podrían dirigirse los escombros “es casi imposible en este punto debido a la velocidad a la que viaja el cohete”, incluso con cambios leves en las circunstancias que cambian drásticamente la trayectoria.

Esperamos que vuelva a entrar en algún momento entre el 8 y el 10 de mayo”, dijo McDowell, y detalló: “En ese período de dos días, [el cohete] da la vuelta al mundo 30 veces. La cosa está viajando a unos 29.000 kilómetros por hora, así que si estás a una hora de adivinar cuándo caerá, estás a 30.000 kilómetros de decir dónde”. En este contexto, el océano sigue siendo la apuesta más segura sobre dónde aterrizarán los escombros, dijo, solo porque ocupa la mayor parte de la superficie de la Tierra.

Si bien la mayoría de los desechos espaciales se queman en la atmósfera, este aparato es tan grande -tiene un peso superior a las 22 toneladas- que generó preocupación en los especialistas. Si permaneciera intacto -siendo el planeta un 70% de agua- hay buenas posibilidades de que el cohete caiga en el mar, aunque no es seguro. Podría estrellarse en un área poblada o contra un barco.

En este contexto, el núcleo de 30 metros de altura del Long March 5B se prepara para una de las mayores reentradas incontroladas de la historia dado que no fue diseñada para ser dirigida, por lo que no tiene una trayectoria para caer en el mar en un punto predeterminado.

Según expertos, existe el riesgo de que restos del vehículo de lanzamiento pesado toquen una zona habitada, pero es poco probable.

Dado el tamaño del objeto, es inevitable que quedan grandes trozos”, afirmó Florent Delefie, astrónomo del Observatorio de Paris-PSL. Pero la probabilidad de un impacto en una zona habitada es “mínima, probablemente menos de una en un millón”, asegura Nicolas Bobrinsky, jefe del departamento de Ingeniería e Innovación de la Agencia Espacial Europea (ESA).

“No hay necesidad de preocuparse demasiado”, afirmó Jonathan McDowell, astrónomo del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, en Estados Unidos. “Pero el hecho de que una tonelada de trozos metálicos caiga sobre la Tierra a cientos de km/h no es una buena práctica, y China debería revisar el diseño de las misiones Long March 5B para evitar esto”, agregó.

 

La explicación de China

Tras un largo silencio de las autoridades espaciales y diplomáticas chinas, Pekín reaccionó finalmente el viernes. “La mayoría de los componentes (del cohete) se quemarán y destruirán al entrar en la atmósfera”, aseguró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin.

La probabilidad de causar daños a las actividades aéreas o (a las personas, construcciones) en tierra es extremadamente baja”, afirmó durante una conferencia de prensa.

Los medios de comunicación chinos daban este sábado una cobertura mínima del acontecimiento, y se limitaban a reproducir las palabras del portavoz de la diplomacia.

“Los escombros de cohetes son comunes, es probable que caigan en aguas internacionales a pesar de la publicidad occidental de la amenaza espacial de China”, tituló el diario chino Global Times. El texto apunta a una “exageración” desde Estados Unidos y Europa frente al temor de una avanzada de la tecnología asiática.

A pesar de las preocupaciones del Departamento de Defensa de Estados Unidos, los expertos de la industria creen que no vale la pena entrar en pánico por la situación”, sostuvo la prensa china, citando a Song Zhongping, experto aeroespacial y comentarista de televisión.

Wang Ya’nan, editor en jefe de la revista Aerospace Knowledge, agregó que las autoridades espaciales de China consideraron cuidadosamente el desarrollo de la caída de escombros de cohetes desde la fase inicial de diseño del cohete y la elección del sitio de lanzamiento, hasta la actitud de despegue del cohete y su trayectoria.

Es un viejo truco utilizado por potencias hostiles cada vez que ven avances tecnológicos en China, ya que están nerviosas”, destacaron en Global Times.

China inició una intensa etapa de construcción del primer proyecto de estación espacial del país con el lanzamiento de la cabina del módulo central de Tianhe. El gobierno estableció una apretada agenda de 11 lanzamientos para los próximos dos años, y se calcula operativa para 2022.

Fuente: Medios Digitales