
Hoy, como cada 5 de mayo, se conmemora el Día Internacional de la Matrona, declarado por la ONU con el objetivo de reconocer el valor de las matronas o parteras en el momento de atender a las mujeres embarazadas y el posterior nacimiento de los bebés.
Las matronas están preparadas para proporcionar casi todos los servicios relacionados con el embarazo y el parto.
Así, prestan servicios esenciales de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente en todo el mundo. Apoyan a las mujeres y a las personas de género diverso antes, durante y después del parto. Proporcionan anticonceptivos, atención integral del aborto, apoyo a la lactancia materna y atención continua a lo largo de toda la vida.
De manera creciente, se considera a esta actividad como esencial para mejorar la calidad de los cuidados maternos y neonatales, acabar con las muertes maternas y neonatales prevenibles y lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.1: reducir para 2030 la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos.
Sin embargo, no hay suficientes matronas en el mundo y, además, muchas de las que hay no pueden ejercer plenamente su profesión.
Por eso este año, el lema del Día Internacional es “Un millón de matronas más”, aludiendo a que se estima que se necesita esa cifra de profesionales para satisfacer las necesidades sanitarias esenciales.
Un estudio de investigación publicado recientemente confirma que, sin una inversión urgente en la formación, el empleo, la regulación y el liderazgo en matronería, los países seguirán enfrentándose a una grave escasez de personal laboral.
Estas carencias se traducen directamente en peores resultados para las mujeres, los recién nacidos y las familias, además de suponer una carga innecesaria en los ya de por sí saturados sistemas de salud.
Cuando las matronas reciben una formación acorde con los estándares internacionales, están debidamente reguladas, reciben una remuneración justa y se integran en los sistemas de salud, los resultados mejoran:
- Disminuyen las muertes maternas y neonatales
- Se reducen las intervenciones innecesarias
- La atención se vuelve más accesible, respetuosa y rentable
“Invertir en las matronas es una de las inversiones más inteligentes que puede hacer un sistema de salud”, argumentan desde la International Confederation of Mildwives.







