A 48 años del proyecto Villa Cabello: una obra de magnitud en un lugar inhóspito

El sacerdote Juan Markiewicz (SVD) fue “un instrumento, una herramienta de Dios, el elegido para concretar la obra” en una zona donde había alrededor de120 familias que vivían en una situación muy precaria. Hoy, un lugar irreconocible.

28/04/2021 15:32

Seguramente que el mes de mayo traerá gratos recuerdos a todos aquellos que se sienten identificados con los ideales de patriotismo, del ser nacional, de la humildad, y la honestidad. La gesta de mayo de 1810 marcó a fuego el sentimiento de los argentinos. Mucho tiempo después, allá por 1973, en la ciudad de Posadas, también un grupo de personas bien intencionadas y con un temple de acero se reunió para emprender el proyecto Villa Cabello, una obra de magnitud en un lugar inhóspito, donde prácticamente no había nada.

Se tenía que tener mucha fe, voluntad de servicio y saber interpretar las necesidades de la gente de este lugar, bien al Oeste de la ciudad de Posadas. El padre Juan Markievicz a la cabeza, junto a la señorita Ruth Ingrid Schmit, y un grupo de colaboradores, son los padres naturales del nacimiento de Villa Cabello. Al principio la organización funcionaba como Promoción Social Cristiana (Prosocri), y luego pasó a ser Asociación Familia Kolping.

Al principio, hicieron unas viviendas para los pobladores más humildes, también dotaron de electricidad y agua de perforación de 102 metros, fábrica de ladrillos o bloques premoldeados, con los cuales se construyeron otras viviendas. El primer destacamento policial funcionaba en el patio de la asociación, lugar donde también estaba el salón comunitario de usos múltiples, la capilla, la escuela Dinea.

Tenía un corredor techado que comunicaba con el observatorio astronómico dirigido por el profesor Sergio Toscano, que a continuación, se unía con la escuela primaria Santa María de las Misiones.Villa Cabello también contó con la primera radio, espacio verde de recreación, quinchos y parrillas. El crecimiento de Villa Cabello era constante, la chacra 150 fue el origen para que todos crecieran a sus alrededores. Donde hoy está California, estaba el primer supermercado Iñiguez. Con el correr del tiempo la iglesia tuvo campanas que hicieron historia, escuelas, biblioteca, hospital, polideportivo, farmacias, ferretería, librería….

Es casi una ciudad aparte y está en el umbral del 48 aniversario (13 de mayo). Aquellos, como Aníbal Guerrero, instructor de oficios y jubilado de la Ex Nocturna Kolping, que pueden contar mínimamente cómo se fueron sucediendo los hechos, “podemos estar orgullosos de conocer los pormenores y ser testigos de esta obra maravillosa que habla por sí misma. Costó sudor, mucho trabajo, y sacrificios. Recuerdo que el padre Juan decía que “hay que arremangarse, chamigo” porque “con sólo sacudir la manga, no sale pirá piré, o sea, dinero”.

Muchos de los que viven ahora en Villa Cabello, no conocen las raíces ni los nombres de los verdaderos héroes de esta gesta del 13 de mayo de 1973, “que no tenían intenciones de cobrar protagonismo mediático. El nombre de un lugar, pueblo, ciudad u obra, se enraíza en causas que han impulsado dinámica para que la denominada realidad surgiera hasta convertirse en un ente con derecho a la existencia, ofreciendo posibilidades de crecimiento del y al hombre. El nombre de Villa Cabello es sencillo, y hasta parece pobre. Gracias Gertrudis, hermana Francisca Hohenwieser, benefactores anónimos, y obreros que pasaron por la fundación”, sostuvo Guerrero.

 

Villa Cabello y la Fundación Villa Cabello Misiones tienen un contenido muy rico. “Son fuente de vida, de trabajo, de fe, transformación y crecimiento. Hoy tiene todo lo que una ciudad tiene que tener”.

 

Añadió que en todo este tiempo transcurrido existieron infinidades de hechos importantes que pasaron inadvertidos. “Pero aquellos que tenemos un poco de memoria y quienes conocen el tema, no deben sorprenderse de este comentario tangencial que hace un trabajador más de esta fundación y que al principio vino solamente en busca de mejoras económicas, trabajando como instructor de oficios en la ex Kolping ahora Instituto Juan Markievicz, sin conocer la esencia misma del proyecto Villa Cabello. Con el correr del tiempo aprendí a valorar, a apreciar y a quererlo”.

 

“Quiero que vaya este pequeño reconocimiento y agradecimiento de corazón al mentor y ciudadano ilustre padre Juan, fallecido el 16 de julio de 2016, Ruth fallecida el 17 de febrero de 2013 y colaboradores, miembros honorables de la Primera Junta de Villa Cabello del 13 de Mayo de 1973”, finalizó.

 

Recuerdos del Oeste

El 13 de mayo Villa Cabello, cumplirá 48 años de su fundación. Nació humildemente, en un quincho de la chacra 150, tras una charla entre el sacerdote Juan Markievicz y un grupo de personas bienintencionadas, junto a la señorita Ruth y miembros de la Prosocri, que son los principales actores.

Para Guerrero, vecino del barrio Kolping, de la chacra 147, hacer un análisis sintético del crecimiento de este “populoso barrio” es casi imposible. Es que en aquel humilde Villa Cabello se produjo un crecimiento que es asombroso, con la llegada de la luz eléctrica, la capilla de usos múltiples, se transformó en el único lugar de reuniones sociales y religiosas de la zona, la creación de escuelas primarias, fábricas de ladrillos premoldeados, viviendas, observatorio astronómico, todas éstas y otras cosas que quedaron en el recuerdo de los primeros pobladores del lugar.

Hoy Villa Cabello se transformó en un barrio populoso e importante, tiene de todo, iglesias, escuelas de todos los niveles, centros recreativos, banco, supermercados, comisaría, cuartel de bomberos, hospital, delegación municipal, Registro de las Personas, Juzgado de Paz y de Familia, clubes, ferias francas, viviendas, costanera, puentes que comunican con el aeropuerto, Centro del Conocimiento, puerto, parque industrial, hoteles, correo, CePARD. Ese cambio también se debe a la llegada de las líneas de colectivo, el asfaltado de las calles y avenidas.