Actualizan sistema de vigilancia y notificación de enfermedades

Con la publicación en el Boletín Oficial de su Resolución 153/2021, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó su Sistema Nacional de Notificación de Enfermedades Animales, una herramienta fundamental que recopila la información necesaria para delinear estrategias sanitarias para prevenir, controlar y erradicar enfermedades animales.

19/04/2021 15:36

Con la publicación en el Boletín Oficial de su Resolución 153/2021, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) actualizó su Sistema Nacional de Notificación de Enfermedades Animales, una herramienta fundamental que recopila la información necesaria para delinear estrategias sanitarias para prevenir, controlar y erradicar enfermedades animales.

La normativa contempla criterios y herramientas actuales para la notificación de enfermedades animales y su registro para facilitar y optimizar dicho proceso y disminuir el grado de subnotificación.

La nueva resolución enumera, en diferentes listas, aquellas enfermedades sobre las cuales el SENASA debe recabar información. La primera lista incluye a las enfermedades de notificación inmediata, algunas de ellas ausentes en la República Argentina como fiebre aftosa, peste porcina africana o influenza aviar; otras con alto impacto en el comercio internacional; y otras presentes, con importantes consecuencias en la salud animal y/o humana, como rabia paresiante o carbunclo.

Además de listarse los nombres de las enfermedades y sus agentes etiológicos, la Resolución menciona los signos clínicos principales de cada una, de manera que veterinarios, privados, y productores puedan conocer en qué situaciones deben dar aviso al SENASA.

Al recibir la notificación de una sospecha sobre la ocurrencia de una enfermedad de notificación inmediata, el SENASA es responsable de aplicar las medidas de prevención y control necesarias para evitar su dispersión, hasta descartar o confirmar su presencia. En caso de confirmarse, se deben implementar además las medidas sanitarias correspondientes para controlar la enfermedad lo antes posible y minimizar las consecuencias negativas en la producción, en la salud animal y humana y en el comercio internacional.