El estado de paz

En la lección anterior, Mataji Indra Devi nos decía que para acceder a la experiencia de la meditación primero debemos aquietarnos y desarrollar la capacidad de concentrarnos.

08/04/2021 16:21

¡Qué difícil es en nuestros días, pero qué necesario! En la lección de hoy nos hacía notar que normalmente poseemos la facultad de concentrarnos, “pero rara vez sabemos cómo hacerlo conscientemente”, porque generalmente utilizamos la concentración de forma automática o instintiva. En cambio, si nos ejercitamos en el cultivo de nuestras energías mentales y espirituales podemos aprender a concentrarnos de verdad.

La Maestra proponía el ejercicio de concentración en la llama de una vela como primera etapa del proceso para llegar a la meditación en la luz, por ejemplo. De este modo, luego de lograr progresos podremos comenzar a concentrarnos y meditar sobre temas más abstractos, valores, cualidades e ideas, pero nos advertía que siempre tuviéramos el cuidado de elegir asuntos positivos, buenos, nobles y elevados, en procura de nuestro desarrollo superior.

En sus palabras: “Solamente a través de la buena y desinteresada meditación podremos penetrar en el templo del pensamiento absorto y sin distracciones, para llegar en el silencio y la soledad a la realización de la Única Realidad Última y a la consecución de la paz que supera a todo entendimiento”. Porque el objetivo final es la realización del verdadero Yo, para que la chispa divina que hay en él pueda crecer hasta la Conciencia Universal, hasta la realización en el Ser Supremo, que “es el objetivo final de todos los yoguis” como nos recuerda Mataji.

Y añade que es el más alto estado a que pueda llegar en esta tierra el ser humano, que ha ocurrido no sólo a los yoguis sino a místicos, santos y a las personas espiritualmente elevadas del mundo entero. En tanto nosotros, los seres humanos corrientes, no podemos aspirar a llegar a este superior estado de conciencia, o al menos aproximarnos en lo posible–que ya es maravilloso-, mientras permanezcamos completamente atrapados en la red de ilusiones de la vida mundana.

Entonces ahora nos damos el tiempo y el espacio de calma para permanecer relajados pero erguiditos en el eje del cuerpo, respirar profundamente y elevar la conciencia, que es el próximo tema. Namasté.