El contrabando con Brasil sigue más vigente que nunca

Pese a estar en la mira de la Justicia, ATM y la Policía provincial, los osados contrabandistas continúan realizando sus maniobras. Es por mucho más que los cargamentos de soja millonarios.

14/03/2021 07:30

MOVIMIENTOS. Las barcazas se cargan en la costa y cruzan a toda velocidad el río Uruguay.

En los últimos años se “puso de moda” el contrabando de soja a Brasil, mediante barcazas que se cargan en la costa y cruzan a toda velocidad el río Uruguay, dejando una ganancia extraordinaria a quienes completan la faena.

Según estimaciones no oficiales, la maniobra reportaría unos 650 mil pesos por camión de ganancias limpias, después de haber pagado todos los “compromisos” para llegar a cumplir el contrabando.

Prefectura, la Justicia, la Agencia Tributaria de Misiones y la Policía provincial han puesto la mira en los últimos meses para intentar desbaratar este negocio, logrando millonarias incautaciones. Sin embargo, los osados contrabandistas no se dan por vencidos.

Pero, en el mundo del comercio ilegal fronterizo que puede resultar desconocido para la gran mayoría de la población, se pueden encontrar otros “nichos o negocios” que llaman menos la atención y que vienen funcionado hace décadas, algunas veces con más volumen que otras, dependiendo del tipo de cambio y la conveniencia de los habitantes de cada costa del río Uruguay.

Para obtener detalles y conocer el terreno a fondo, PRIMERA EDICIÓN logró algunos detalles de “chiveros” (como llaman a los “paseros” en la región costera entre San Javier y El Soberbio).

Lo que se va

Siempre según los consultados por este Diario, además de la soja, como ya se mencionó, lo otro que va hacia Brasil en gran cantidad son bebidas: vinos, champagne, cerveza, energizantes y whisky.

También productos de higiene personal, cosmética y farmacia como desodorantes, cremas faciales y corporales, shampoo, que en el Brasil son más costosos.

Y un nicho muy especial tiene que ver con el cigarrillo paraguayo, que primero cruza el río Paraná, para luego atravesar la zona centro de Misiones y desembocar en la costa del Uruguay.

Entre lo que se va también se encuentran algunos chocolates de primeras marcas y de la mejor calidad, codiciados por paladares finos del otro lado de la frontera.

Como ejemplo, uno de los consultados explicó que un desodorante cuesta más del doble en Brasil que en Misiones. “Todo lo que es higiene personal y cosmética es muy costoso del otro lado, llevan las primeras marcas de Argentina y le sale la mitad de los valores de allá”, explicó.

Lo que viene

“Cerca del río se ven camionetas que vienen, pasan por el barrio Unión con muebles, alimentos, pollo, arroz. Si pasas por los supermercados de El Soberbio, se puede ver que tienen cosas de Brasil. Salvo que hagan operaciones de importación que están muy controladas en el país, es difícil entender cómo hacen”, señaló un vecino que conoce el tema a la perfección.

Hay algunos mercaderes de la zona que traen con el auto o camioneta, recorren las Colonias distribuyendo mercaderías y gaseosas de Brasil para la reventa.

“Los productos de electrónica, informática y muebles son más económicos y de mejor calidad”, reconocieron varios en la zona.

Los zapatos son otro de los grandes nichos. Hasta en Posadas se encuentran locales repletos de marcas brasileñas.

“Hay distribuidores mayoristas en el barrio Unión, cerca del río, que revenden a toda la provincia. Lo mismo pasa con juguetes, mates, que venden por Internet. Hay fábricas de sillones y traen la tela todo de Brasil”, explicó otro “chivero” consultado.

La misma situación se repite en diversos pueblos como Colonia Aurora, 25 de Mayo y Alba Posse.

Otro lugareño consultado contó que se le rompió el lavarropa automático. “En Brasil un lavarropa de buena marca cuesta mucho más económico que en Misiones”, apuntó y agregó: “Lo mismo que un aire acondicionado de 3.500 frigorías de bajo consumo, sale 40% menos que acá”.

Este Diario preguntó por el tipo de cambio, entendiendo que la devaluación del peso argentino ha disminuido el poder de compra de productos brasileros.

Sin embargo, el que dio la mejor respuesta, dijo: “en Brasil no tienen inflación mientras que en Argentina las cosas no paran de subir. Por más que el real suba, los productos acá también siguen subiendo y algunos salen más caro que allá, por eso la gente trae cosas de allá”.

Casi al final de la recorrida, un colono con tono marcadamente portuñol contó que “los neumáticos para autos pasan a montones para acá. Allá se consigue barato y con mucha variedad. Acá es caro y hay que esperar que lleguen”.

Bebidas e higiene
Los “chiveros” reconocieron que además de la soja, se realizan muchos cruces hacia Brasil con bebidas, como ser vinos, champagne, cerveza, energizantes y whisky. También productos de higiene personal, cosmética y farmacia.

Frontera “colador”
Aunque las autoridades nacionales, a cargo del control de las fronteras no lo quieran admitir y reforzar los controles en Misiones, la frontera sigue siendo un “colador” en medio del supuesto “cierre” de circulación.

Alimentos
“Cerca del río se ven camionetas que vienen del río, pasan con muebles, alimentos, pollo, arroz. En los supermercados de El Soberbio, excepto los más grandes, todos tienen a la venta cosas de Brasil”, comentó un vecino.

 

Pagarían hasta 25 mil pesos por semana por descargar soja

ES ILEGAL. “La gente lo acepta porque es plata que se queda acá”, sentenciaron.

Algunos referentes de la zona que fueron consultados en “off the record” confiaron que algunos “empresarios” que están detrás del contrabando de soja, pagarían hasta 25 mil pesos por semana a los “chiveros” o peones para realizar la descarga de soja a las barcazas y llevarlas hasta la vecina orilla. “Muchos compran su primera moto o su primer auto con eso, los que vienen haciendo esa tarea hace varios meses”, dijo.

“A cualquier hora del día, los pasos clandestinos están a full”, explicó. Hasta el delito cambió de imagen. Hace algunos años, esa tarea era mal vista pero “la gente lo terminó aceptando porque es plata que se queda acá, circula y se nota en la economía, en los comercios, en la construcción, hay circulante”.

“Hace un tiempo viene escaseando el ladrillo, los materiales de construcción, la gente paga adelantado para reservar materiales para cuando lleguen”, agregó la fuente consultada. Por último, contó una anécdota que grafica una parte de la situación: “Nunca se vio tantas gallinas y palomas al costado de la ruta comiendo los granos que caen de los camiones”.