Catorce países se unen por la preservación del yaguareté

Con el fin de proteger la especie y a su hábitat, la WWF y la Fundación Vida Silvestre Argentina, hacen un llamado a la acción para recolectar firmas por su conservación.

03/02/2021 21:46

La Fundación  Vida Silvestre Argentina y la WWF lanzaron este miércoles una campaña continental que busca sumar a la sociedad, empresas y gobiernos para focalizar de maneja conjunta esfuerzos hacia la conservación del yaguareté.

Según Vida Silvestre, esta especie juega un papel importante en el mantenimiento de sistemas naturales: alrededor de 53 millones de personas en América se benefician de los servicios ambientales que se generan en los hábitats de este felino. Estos servicios incluyen la provisión de agua en calidad y cantidad, la generación de oxígeno, la polinización de cultivos, la mitigación del cambio climático y la reducción de riesgos de desastres.

La conservación del hábitat del yaguareté contribuye significativamente a la mitigación del cambio climático, ya que abarca bosques que cubren más de 4,8 millones de kilómetros cuadrados y capturan importantes cantidades de carbono estimadas en 125,90 gigatoneladas.

El objetivo de la nueva campaña es reunir 50 mil firmas para impulsar acciones que aseguren la conectividad del Corredor Yaguareté o Jaguar. Para ello se habilitó una petición que podrá ser firmada por ciudadanos de todo el mundo en el sitio elreyjaguar.org.

La junta de firmas será presentada en distintos foros internacionales durante el 2021. Con cada firma, la imagen de un yaguareté avanzará de manera simbólica en el sitio web a través de su corredor.

Con esta campaña, se enfatiza la importancia del felino más grande y majestuoso de América y ambas organizaciones invitan a los gobiernos de Argentina, Brasil, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Surinam que avancen en la implementación del Plan Jaguar 2030 y pongan en marcha los esfuerzos de conservación a través de cuatro vías de acción: cooperación regional; desarrollo e implementación de estrategias nacionales; prácticas productivas amigables con el jaguar, y financiamiento sostenible en 30 paisajes prioritarios.

Asimismo, invita a Guyana, Guayana Francesa, Nicaragua y Venezuela a sumarse a la iniciativa.

El Plan Jaguar 2030 incluye propuestas de protección que mitigan el conflicto entre el humano y la especie, conectan y protegen los hábitats del felino, estimulan oportunidades de desarrollo sustentable y apoyan el bienestar de las comunidades y pueblos indígenas que coexisten con él. Se enfoca en fortalecer el Corredor Yaguareté, asegurando la conectividad de 30 paisajes prioritarios, a fin de garantizar la movilidad de la especie y su sobrevivencia a largo plazo, pues ésta requiere de grandes extensiones de territorio para encontrar pareja y sobrevivir.

Esta iniciativa es promovida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y las organizaciones de la sociedad civil Panthera, Wildlife Conservation Society, Fundación Vida Silvestre y WWF, con trabajo a escalas nacionales, transfronterizas y regionales.

 

La situación actual

Se estima que más del 80% de la población total de yaguaretés, o jaguares, vive en Brasil. Las subpoblaciones que se encuentran fuera de la Amazonía están amenazadas debido a la poca extensión de su hábitat, el aislamiento, una protección deficiente y una alta densidad de población humana. En El Salvador y Uruguay está extinto, mientras que en Estados Unidos prácticamente está desaparecido.

La situación de la población del felino en el Bosque Atlántico (conocido como la Mata Atlántica en Brasil, como la Selva Misionera en Argentina y como el Bosque Atlántico en Paraguay) es de las más preocupantes. Hoy, habita menos del 1% de la población de yaguaretés que se estima existieron en esta región antes de la llegada de los europeos.

La población actual no supera los 300 yaguaretés y se encuentra distribuida en 13 fragmentos aislados. En la mayoría de las áreas donde persiste, sus densidades poblacionales son muy bajas y la extinción local podría ser inminente si no se toman acciones urgentes que reviertan esta situación.

En la Selva misionera se mantiene una población de 105 yaguaretés que, según los frecuentes monitoreos científicos, desde los últimos años muestra cierta tendencia en aumento.

La distribución histórica del yaguareté en la Argentina se ha reducido significativamente, y esto impacta no sólo en otras especies de flora y fauna sino también sobre las personas que habitamos el país. La salud de los ecosistemas que nos rodean está intrínsecamente relacionado con nuestra salud, conservar al yaguareté nos permite proteger y restaurar sistemas naturales que proveen de servicios ecosistémicos vitales para el bienestar de la naturaleza y las personas. Desde Fundación Vida Silvestre hace más de 18 años trabajamos en Argentina por la conservación del yaguareté y, junto a otras organizaciones, desde entonces estamos recuperando la población en el Bosque Atlántico al mismo tiempo que acompañamos la ejecución de un plan de emergencia para la recuperación de la población chaqueña que se encuentra también muy amenazada en Argentina”, detalló Fernando Miñarro, director de Conservación de la Fundación Vida Silvestre Argentina.