Recuperar estudiantes

Editorial de PRIMERA EDICIÓN de este lunes 28 de diciembre de 2020.

28/12/2020 16:54

El Consejo General de Educación de Misiones ha comunicado su estrategia para salir a buscan a los miles de alumnos que se quedaron sin continuar sus estudios por falta de conectividad o porque desertaron de la educación básica obligatoria. Lo hará a partir de febrero y antes del inicio del ciclo lectivo previsto para 1 de marzo.

En las universidades públicas, aun no se comunicó cómo será el plan para que ese 35% de estudiantes que se quedaron sin clases virtuales, pueda ponerse al día y mantener su regularidad académica.

Entre enero y probablemente mayo, la vacunación no será para la mayoría de los argentinos. Esto podría hacer repetir el esquema de virtualidad en muchas casas de altos estudios.

Por lo tanto, además de preparar un esquema de recuperación para los que no pudieron mantenerse online, hay que pensar cómo hacer para que no se repita el resultado de este 2020.

Habrá que buscar la forma para que, quienes no tienen conectividad, puedan recibir formación continua en las carreras, antes que decidan no estudiar más. Será un enorme desafío de las universidades con directivos y docentes como de los padres que quieren un futuro mejor para sus hijos.

Otro eje que no debe perderse de vista, en especial por el presupuesto que pueda significar su implementación, es la seguridad alimentaria y la asistencia social que requerirán muchos alumnos misioneros cuyas familias han perdido sus ingresos en la pandemia, que han caído en la pobreza o la indigencia o que requieren de becas (de comedor, de albergue, de fotocopias, etc.) para poder seguir estudiando en la facultad elegida.

Al igual que las escuelas primarias y secundarias, las instituciones de educación superior son más que espacios de enseñanza-aprendizaje. Son lugares donde los jóvenes buscan contención para no caer en situaciones adversas para su futuro.

Ahí deberá volver a estar el Estado nacional para asegurar los recursos necesarios, en tiempo y forma, para llevar adelante políticas internas de asistencia a esa población estudiantil que requerirá ayuda.

Sin dudas este 2021 se presenta desafiante para el sistema educativo público.