Un centro de entrenamiento para prevenir y repeler situaciones de crisis

Con un simulacro de una hora y en el que participaron más de 50 efectivos se puso en funcionamiento oficial, en un predio de campo y monte de la Unidad Penal 1 de Loreto, el primer sitio en la provincia destinado a enfrentar conflictos graves en lugares de detención como toma de rehenes, revueltas y motines.

14/11/2020 09:38

 

El primer centro de entrenamiento para resolver situaciones de crisis en contexto de encierro fue puesto oficialmente en funcionamiento ayer con un simulacro de amotinamiento y toma de rehenes.

Durante una hora más de cincuenta efectivos del SPP y de la Policía de Misiones reflejaron instancias de violencia y miedo extremo: “¡Patasucia, botón de m… vení o le cortamos el cuello, no estamos jodiendo!” gritaba el “cabezón” de la revuelta apoyándole una faca en el cuello a uno de los rehenes en calzoncillos, mientras los demás internos blandían “púas y cuchillos” haciéndolos sonar contra los barrotes.

Cada paso hasta finalizar el peligro y que todos quedaran a salvo y los revoltosos detenidos, fue explicado desde los pasillos del simulador en la Unidad Penal 1 de Loreto por el exsubjefe de Policía, Roberto Favio Sosa.

Fue el puntapié e inauguración de las dependencias de capacitación del Servicio Penitenciario Provincial, tras una formal ceremonia que contó autoridades del área y que puso nombre y apellido a la estructura: “Raúl Balbino Brañas”, exalcaide general de la fuerza de seguridad.

Ante PRIMERA EDICIÓN las voces solicitadas coincidieron en el valor del centro de instrucción. El actual director del SPP, Manuel Dutto, sostuvo: “El objetivo es profesionalizar cada día más a la fuerza. Lo bueno es poner en poco tiempo y en cada unidad penal un comité de crisis fijo, donde cada uno sepa la función a cumplir en momentos extremos. Los grupos especiales no son para reprimir sino para salvar vidas, rescatar internos y rehenes, por supuesto. El simulador que montamos es lo más parecido a una prisión o unidad penal”.

El capacitador, tal como lo adelantó este Diario, fue el exjefe de Policía, Roberto Favio Sosa, quien remarcó: “La intención es clara, tenemos que especializar a gente para gerenciar una crisis y las técnicas de negociación y el primer respondedor son clave”.

“Necesitamos grupos interdisciplinarios que resuelvan y garanticen los derechos humanos, la vida es el objetivo principal”.

Sosa también enfatizó: “Buscamos romper el mito del garrotazo, el negociador cambia y logra que la hostilidad cese y permite que la acción posterior enérgica, si se necesitase, no resulte en lesión o heridos”.

El ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, encabezó el acto formal y destacó como conclusión del operativo: “Este centro es muy importante. Hace un año personal penitenciario iba a Brasil a tomar cursos y hoy esos conocimientos se vuelcan. Son formadores de formadores. La simulación de situación de crisis sirve para comprender el nivel de violencia y peligro, y como proceder es fundamental para el caso de hacerlo sea efectivo”.

“No es la primera actividad. De un caso ficticio se puede aprender y más aún con simulaciones puntillosas como esta”, agregó.

El presidente de la Comisión provincial para la prevención de la tortura (CPPT) participó también de la actividad y comentó: “La utilización del uso de la fuerza para resolver crisis en contexto carcelario sólo se admite proporcionada al conflicto y debe ser la última ratio. Es la finalidad de los agentes de seguridad para intervenir en estos casos (…) Instamos a la fuerzas constantemente a que se capaciten en métodos alternativos, la inteligencia es lo que debe primar ante cualquier conflicto en las unidades penales o en las comisarías”.

“Avanzamos, notamos que bajaron los índices de conflictividad y malos tratos. Las capacitaciones como en este nuevo centro lo demuestran”.

El centro de entrenamiento fue bautizado “Raúl Balbino Brañas”, exdirector del SPP, hoy de 72 años y con 32 años dedicados al trabajo penitenciario. El homenajeado no faltó a la invitación y manifestó: “En la época que yo ingresé al servicio el personal era apenas de nivel primario y algunos años de secundario, hoy son universitarios, es un cambio clave (…) Las técnicas como las que se desplegaron en este simulacro en mi tiempo no las teníamos. Hoy se aúnan para las policías y penitenciarías en todo el mundo. Entrenar en operaciones especiales evita males mayores.Es sorpresa y emoción que le pongan mi nombre a este centro de entrenamiento”.

AL DETALLE. El procedimiento fue completo con escenario y protagonistas para cada rol: rehenes, agentes de choque, mediadores, mesa de negociación, hasta la “pizza y gaseosa” que exigían los rebeldes.