La fortuna de la solidaridad

27/10/2020 10:52

Señora Directora: Si la sociedad permite que los individuos acaparen grandes fortunas, puede hacer que esos mismos individuos aporten un poco más para solucionar los problemas, ya que fue la sociedad la que permitió obtener esas fortunas.

El mérito individual siempre es una concatenación de méritos individuales que, visto en su conjunto, es social.

El mayor ayuda el menor, el más fuerte al más débil, son principios morales de antaño, ir al paso del más lento, hoy con la lógica del más fuerte, del placer y del tener, no importan los demás.

En tiempos de pandemia, la supervivencia del más apto, ya no la del más rico, sino que depende de la especie, de las medidas que tome para frenarla, y el paradigma del más fuerte, queda para los que renuncian a su humanidad con tal de adorar al becerro de oro.

El COVID-19 amenaza el normal funcionamiento de las instituciones democráticas, la necesidad de vivir bien.

El sentido que le den al impuesto a la fortuna, como carga impuesta o como una contribución a esa sociedad que les ha dado caminos, escuelas, telecomunicaciones etc, facilitará la aceptación del mismo, como pasó en Europa donde voluntariamente se ofrecieron a hacerlo.

La vacuna es para ricos y pobres, la ciencia también, lo que lleva al resultado de una vacuna es esfuerzo mancomunado.

Por eso, aportar con un impuesto progresivo, no sólo es necesario, es moralmente bueno, puesto que la sociedad depende del equilibrio económico de sus pobladores para mantener civilidad, la pobreza deshumaniza siempre y afecta a todos.

La pobreza de una sociedad debería ser la preocupación del rico. Una de las principales funciones del Estado es la redistribución de las riquezas, lo que permite que la sociedad se desarrolle.

Cuando la riqueza se acumula en pocas manos es como un cáncer, la sociedad como un organismo que se debilita y, al final, termina perjudicando a esos grupos que concentran el capital, que no pueden mantener su burbuja.

El impuesto lo crea el Estado por su poder de imperium para satisfacer necesidades públicas su naturaleza jurídica, debe buscarse en la misma necesidad que llevó a la creación del Estado como única forma de lograr orden y cohesión en la comunidad.

Pablo Martín Gallero