Piñeiro Iñiguez: “El Grupo Z se hizo de una nueva línea mediante gran lobby político”

Con la multiplicidad de subsidios específicos, el sistema de transporte ya no necesita ni tiene un modelo de negocios. Un paro de colectivos en Buenos Aires con fuertes ecos en Misiones.

06/09/2020 16:50

Principales puntos de la columna del economista José Piñeiro Iñiguez en “Aire de Sábado”, por la FM 89.3 Santa María de las Misiones

Un paro del transporte automotor en Buenos Aires afectó días atrás a miles de usuarios. El origen, aunque parezca insólito, guarda relación con el Grupo Z. El economista José Piñeiro Iñiguez (MBA de la Universidad de Harvard) se refirió a esto en “Aire de Sábado”, por la FM 89.3 Santa María de las Misiones.

Un poco de contexto antes de ir al conflicto de la semana…

El sistema de transporte dejó de ser un negocio, no tiene un modelo económico y esto es lo fundamental. Un modelo económico se sustenta en la productividad, la producción y la mejora continua de la productividad para maximizar la rentabilidad. Hoy el sistema de transporte está sustentado en el subsidio y hoy el subsidio es superior al costo que produce el sistema, con lo cual no tiene porqué existir un modelo de negocio dado que el empresario que está en el transporte, al cobrar el subsidio, está cobrando más que el costo.

No necesita ni la tarifa para poder subsistir, solamente con el subsidio que le paga el Estado es altamente rentable, ni se preocupa en tener tarifa, se podría funcionar gratis. Entonces al tener tarifa y un diferencial entre el costo y el subsidio percibido, estas empresas son altamente generadoras de caja.

Esta caja sirve para expandirse agresivamente en el corto plazo identificando otras empresas del mismo rubro que tengan algún problema financiero en su operatoria. Entonces las envuelven con su voracidad comercial. Se basan fundamentalmente en el gran lobby político para obtener medidas que las ayuden a penetrar en esas empresas. La toman y la hacen desaparecer en dos minutos.

 

¿Un ejemplo?

Durante los últimos años el Grupo Z, los hermanos Marcelo y Eduardo Zbikoski, se extendió en Buenos Aires adquirió y crearon un gran emporio de 23 empresas, cada una de estas a su vez tiene otras empresas satélites. Algunas de ellas están dedicadas al rubro del transporte automotor que tienen gran cantidad de líneas de colectivos en Buenos Aires y Gran Buenos Aires y fueron adquiriéndolas del modo que explicamos.

Conformaron dos grandes grupos que son Modo SA y La Nueva Metropol, en cabeza de Eduardo Zbikoski; y todo lo que es La Central de Vicente López en cabeza de Marcelo Zbikoski.

A esta empresa corresponden los colectivos que recientemente vimos circular en Posadas. Por esta voracidad desmedida fueron por otra empresa que era una derivación del grupo Plaza Mayo SATA, la línea 36 y 141, muy grande en la ciudad de Buenos Aires.

Con gran lobby político lograron que a esta firma no se le pagaran los subsidios durante los últimos meses, por lo que esta empresa empezó a tener problemas financieros.

Paralelamente lograron que se generara una licitación en un término de tres días. Se presentó el Grupo Z como único oferente y se la adjudicaron de un día para el otro. Así se hicieron de una nueva línea.

Obligatoriamente esto generó una demanda judicial por licitación irregular en la que participó un tribunal federal, se produjeron órdenes de allanamiento en el Ministerio de Trabajo, realmente un escándalo judicial absoluto. Se interpuso una medida cautelar con lo cual el Grupo Z se quedó sin la adjudicación de esta línea por el momento.

 

¿Qué ocurrió entonces?

Por orden judicial la empresa Mayo SATA adjudicatario anterior, se asoció con un gerenciador, la empresa DOTA SA, la más grande del mercado, con el 48% de participación en CABA y Gran Buenos Aires, teniendo 80 líneas y más de 10.000 empleados que operó la línea en cuestión durante una semana.

Pero he aquí que el jueves pasado el Ministerio de Transporte sacó una resolución olvidándose de todo tipo de causa judicial y adjudicó directamente y por una resolución al Grupo Z esta línea que estaba judicializada y que estaba siendo operada por DOTA.

Automáticamente el transporte automotor de la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires fue a un paro que también afectó a Rosario, Entre Ríos, el interior de Mar del Plata.

 

¿Cuántas veces el transporte automotor fue a un paro por algo que no fuera un tema salarial?

Cuatro veces en toda la historia, una de ellas es esta, producto de la voracidad del Grupo Z de querer quedarse con una línea en la ciudad de Buenos Aires, soportada por un tremendo lobby con el Gobierno actual en el Ministerio de Transporte. Le adjudicaron una línea que está judicializada en un juzgado federal por malversación de subsidios y adjudicación de una licitación fuera de todo tiempo y forma y sospechada de irregular.

 

¿Por qué se produce esto?

Porque no existe un modelo de negocio. ¿Por qué las empresas tipo Grupo Z tienen un interés tan marcado y desmedido por quedarse con otras empresas? Sólo porque no existe un modelo económico, se dedican a obtener subsidios y estos subsidios son mayores al costo de cada colectivo.

Cuanto más colectivos tengan, más subsidio percibirán y más diferencia harán. Esa diferencia de dinero produce mucha voracidad, interés comercial y permite obtener un lobby adicional.

 

¿Existe alguna empresa en Buenos Aires que ostente los mismos beneficios?

Las empresas de Buenos Aires no reciben los mismos subsidios que recibe el Grupo Z porque los subsidios son nacionales. En Misiones recibe subsidios nacionales, provinciales y municipales. Las empresas del interior, como pueden ser las de Oberá o las de Eldorado, no reciben esto mismo.

Todo esto sucede fuera de algún esquema de control, careciendo por ejemplo del famoso SUBE Nacional del que hablamos muchas veces. Esto permite maximizar el rendimiento porque no existe control por parte del Estado de lo que hago o digo que hago y percibir subsidios en función de lo que yo digo y no de lo que hice.

 

Pero no fue lo único que pasó la última semana…

Tal cual, inclusive se instrumentó, a través del Ministerio de Transporte, un nuevo subsidio por arriba del subsidio que es producto del COVID-19, el Fondo COVID.

Esto va aparejado de la tarjeta SUBE. Se les dice que a los que no la tienen que se les dará el subsidio sólo si juran y perjuran que en los próximos meses la van a tener. Es algo insólito, parece que salen de Disneylandia y no de un Gobierno. Te voy a dar dinero si me jurás y perjurás que vas a hacer algo que tenés que hacer y que, sin embargo, no hiciste durante los últimos siete años.

Esto puede pasar en el mundo de la fantasía de Disneylandia, sin embargo, también pasa en Argentina. Los empresarios reciben dinero sólo con la promesa de que van a hacer algo que nunca hicieron… suena raro.

 

¿Qué dice la resolución a la que se refiere?

Se trata de la resolución 196/2020, fechada el jueves 3 de septiembre, mediante la cual el ministro Mario Andrés Meoni implementa 10.500 millones de pesos para distribuir en aproximadamente catorce provincias entre las que figuran Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Buenos Aires, Catamarca, Chaco y Chubut.

Primero ordena congelar el costo del boleto. Todo aquel que quiera acceder a este fondo deberá congelar la tarifa. Si Misiones quiere recibir plata del Fondo COVID, ninguna prestataria del transporte público de pasajeros podrá aumentar el costo del boleto en adelante.

Recordemos que en este modelo de negocio el boleto podría ser cero, porque el subsidio es más grande que el costo del servicio y en el costo de servicio incluimos un 6% de rentabilidad empresaria. Sólo con los subsidios ya sobra dinero.

 

¿Algo referido a la SUBE Nacional?

La misma resolución, en su artículo 10, inciso e, dice que las provincias que firmen este convenio al Fondo COVID deben comprometerse, de acá hasta fin de año, a firmar las resoluciones en cada provincia para que llegue la SUBE Nacional.

 

¿Por qué lo harías si nunca lo hiciste y seguís recibiendo cada vez más subsidios?

Quizás sería más interesante decir lo siguiente: hasta que se implementen las medidas, todas las empresas que quieren recibir este subsidio deberán bajar sus tarifas un 50%, porque claramente el modelo de negocios lo permite.

Por qué no planteamos en blanco y negro y se hacen absolutamente públicos los montos de subsidio que se reparten. En la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, donde tenemos el 70% de todo el mercado de transporte automotor, los subsidios son totalmente públicos.
Los costos los confecciona el Ministerio de Transporte y también son públicos.

Es un trabajo realmente encomiable casi perfecto.

 

¿Por qué razón en todo el país esto no tiene la misma metodología y todos los meses nos tenemos el dato como algo público? ¿No sería mucho más fácil?

Si así fuera no estaríamos hablando de esto, las empresas serían mucho más normales, todo el mundo sabría qué empresa se quieren presentar en los períodos licitatorios.

Tenemos que entender que es bueno ser empresario, es bueno tener empresas, es bueno tener rentabilidad, es lógico y sano. Lo que no es bueno, cuando participa el Estado, es que esto no sea transparente, no sea público y no tengamos el derecho a opinar si el dinero repartido fue mucho o poco, o si el servicio es bueno o malo. Esto pasa cuando el sistema es público privado.

Si fuera sólo privado dependería solamente de la tarifa y entonces es un problema empresario. La gente elige.

Cuando el sistema se hace con fondos públicos debe ser transparente y controlable y la gente tiene todo el derecho a opinar, los medios tienen el derecho hacerlo al igual que las instituciones intermedias. Por la simple razón que los subsidios son fondos públicos, por ende, son de todos.

Pareciera que esto, a determinados empresarios como el Grupo Z en Misiones y en Buenos Aires, no les gusta demasiado, requieren de caminos alternativos y eso termina en un paro nacional de transporte como el de días atrás producto de una voracidad desmedida para quedarse con la empresa Mayo SATA.

Por lo menos hubieran esperado a que terminara el problema judicial en el cual están envueltos e imputados para saber si son adjudicatarios legítimos de esa línea, o si la voracidad desmedida producto del lobby que ejercieron con este Gobierno y con el anterior, de la mano del ministro Guillermo Dietrich, les da esa potestad. Consiguieron una resolución que derivó en un paro y los perjudicados vuelven a ser los usuarios, perjudicados por la tarifa, por el paro y el mal servicio.

En este modelo económico de subsidios, de lobby y de voracidad, es donde podemos entender el crecimiento, en muy pocos años. Pasaron de ser una empresa de transporte de una ciudad del interior profundo de Argentina a ser un pulpo del transporte automotor en Buenos Aires, Gran Buenos Aires y Misiones.