Falta stock de autos y la mitad de lo que llegará en septiembre ya está vendida

Hay un retraso de unos 30 días en la reposición. Desde las concesionarias aseguran que “se vendió todo lo que había y mucho de lo vendrá ya tiene dueño”. Por mes aumentan un 4% los precios de los vehículos.

27/08/2020 07:36

PLANES DE AHORRO. También aumentaron sus ventas y algunas agencias superan las 100 suscripciones.

El sector automotor había padecido el parate por el aislamiento por unos 50 días. Sin embargo, con el pasar de las semanas la actividad se reactivó, pero hoy se enfrentan a otra realidad: la falta de stock. Además, los autos llegan con un 4% de aumento por mes.

Los propietarios de concesionarios, Carlos Lowe y Ramón Alcaraz hablaron al respecto. En conversación con PRIMERA EDICIÓN, Lowe dijo que “la demanda es bastante y está superando la oferta”. Aseguró que “hoy en los concesionarios prácticamente no hay stock”. Ejemplificó que “recién el mes que viene tendré algo. Calculamos que en algún momento se tendrá que ir normalizando”.

Manifestó que “no tenemos stock porque vendimos todo, pero esto no quiere decir que no había o que no entraron autos”.

Deslizó que “estamos comprando unos 100 autos por mes, pero la mitad de la cuota de septiembre ya llega vendida. No tengo stock porque los autos están prevendidos y cuando llega ya tienen dueño”.

En cuanto a la demora en la reposición de las unidades que se extiende hasta por 30 días, contó que “las firmas deben cubrir el bache que originó la cuarentena esos dos meses que las plantas no abrieron. Además, hay problemas con la importación de algunas piezas por lo cual algunos vehículos no se pueden terminar”.

En este punto, subrayó que “hay vehículos que no se están vendiendo para no generar ese tipo de demora porque hubo gente que esperó mucho tiempo por un auto”.

Alcaraz coincidió con esta idea y dijo en a FM 89.3 que “dependemos mucho de las fábricas”. Agregó que “somos optimistas de que el mercado pueda responder en alguna medida, pero es necesario que en los grandes centros se comience a trabajar con cierta fluidez y normalidad”.

Expuso que “las fábricas no están produciendo normalmente y tienen muchas restricciones. Además, no se consiguen repuestos y, por supuesto, las unidades terminadas de origen Mercosur son bastantes difíciles que ingresen al país”. Recordó que en algunos casos “para producir autos se necesita entre un 50% o 60% de componentes importados”.

Lowe contó que las concesionarias tuvieron que afrontar cambios en cuanto a la modalidad de compra de los vehículos. “Las unidades se pagan por adelantado. Por ejemplo ahora estoy pagando lo que llegará en octubre, es decir dos meses antes tenemos que abonar”, deslizó.

 

Impuestos

La AFIP actualizará a partir de septiembre la base imponible del impuesto interno a los vehículos considerado de “lujo” (ver pág 14). “Estamos esperando a ver a qué auto le alcanzará”, remarcó Lowe.

Apuntó que “calculamos que alguna de las Ecosport que antes no le alcanzaba, ahora quizás sí. Todavía no tenemos datos porque no sabemos cuál será el precio en septiembre”.

En el caso de que el impuesto alcance a las unidades significaría un incremento del 20%. En este punto, mencionó que de aplicarse el impuesto un vehículo de $2 millones aumentaría en $400.000.

Lowe contó que los clientes eligen pagar de forma variada. “Hay con entrega de usados o con financiaciones. Con la inflación a la gente le conviene sacar financiado en pesos y a tasas fijas que son del 9%”, dijo. Expuso que “creo que la tendencia del mercado está en alza”.

 

Importante demanda de usados

En lo que refiere a la venta de los autos usados desde los concesionarios remarcaron que hay una importante demanda, pero tampoco hay reposición.

En este punto, el propietario de una agencia de autos, Carlos Lowe señaló a PRIMERA EDICIÓN que “los usados se van como agua. Hay mucha demanda de los usados”.

Además, remarcó que “aumentaron los precios y los vehículos usados se estan cotizando más”.

Por ejemplo, detalló que “una Amarok antes valía $500.000 y hoy ya cuesta $1 millón. Mientras que un Gol modelo 2016 cuesta unos $600.000”.
Indicó que “hoy $500.000 parece una fortuna, pero no es nada a la hora de comprar un auto”.

Por su parte, Ramón Alcaraz, quien también cuenta con un concesionario de vehículos, remarcó que “se percibe una demanda, pero también se agota el stock de los usados”.

En lo que respecta a los vehículos más elegidos por los compradores, el empresario manifestó que “los más chicos tienen una demanda sostenida, pero cada vez hay menos autos para ofrecer”.

En tanto, desde el concesionario San Vicente, que se dedica a la comercialización de vehículos usados, señalaron a este Diario que “se mueve un poco las ventas, pero es difícil la reposición”.

Además, comentaron que tanto la reposición como la financiación “están muy complicadas”.

Y detallaron que “no podemos financiar mucho porque no sabemos qué pasará en un futuro”.

Mencionaron, además, que “creemos que tantos 0 kilómetros no habrá para entregar, por eso la gente no está comprando autos nuevos y se quedan con sus usados”.

Para finalizar, desde la empresa San Vicente agregaron que “generalmente nosotros les compramos los vehículos usados a las agencias, pero ahora al no moverse tanto los 0 kilómetros los concesionarios de autos se quedan con los usados también”.