Capilla Virgen del Rosario Paraje Londero

Su originalidad reside en que presenta el aspecto de una vivienda característica de Brasil, como techo a cuatro aguas.

12/08/2020 12:19

Colaboración: arquitecta Liliana Oleksow

La capilla “Virgen del Rosario” se encuentra ubicada en Puerto Londero -Departamento 25 de Mayo- a aproximadamente a 180 Kilómetros de Posadas, entre El Soberbio y Colonia Aurora.

Según los testimonios, este paraje se fundó a fines de 1920 y contó con un gran desarrollo durante las décadas del 40 y 50, época durante la que existió en el sector un aserradero que empleaba mano de obra local y brasileña, y un importante intercambio comercial con el país limítrofe.

La originalidad de la capilla “Virgen del Rosario” reside en que presenta el aspecto de una vivienda característica de Brasil, como techo a cuatro aguas.

Su partido arquitectónico está resuelto en una nave única, tipo galpón de 9 metros por 7.65 metros con un altar más elevado que el nivel del piso. Presenta un atrio semi cubierto como acceso principal y a ambos lados existen dos pequeñas habitaciones, una destinada a la sacristía y la otra al confesionario.

Lindero a la capilla se encuentra un galpón semi cubierto -mayor al tamaño del templo- que dispone de un mostrador utilizado para el expendio de comidas y bebidas en las fiestas organizadas en la colonia, en especial la fiesta patronal, que son muy concurridas en estos parajes.

La capilla y este edificios lindero, se encuentran en un sector más elevado que el camino de acceso, a 2 metros de altura aproximadamente, desnivel que se resuelve con una amplia escalera de alisado de cemento, abierta hacia afuera.

En muchos casos los materiales de construcción eran traídos desde el vecino país en canoa por el río Uruguay. También contrataban a “constructores” brasileños para realizar las obras. Por ello, los materiales, diseño y técnicas constructivas responden al vecino país.

La base de la capilla es de mampostería de ladrillos, abierta en varios sectores, conformando una plataforma que se despega del suelo. De esta manera se aísla el edificio de la humedad y las alimañas existentes.

La escalera de acceso en la fachada, de alisado de cemento, posee una forma de abanico, esto es más ancha al frente y se va angostando hasta llegar al atrio. Los pisos, paredes y cielorraso son de madera de monte nativo.

La pared del sector del altar es doble, en su interior está revestida con machimbre. Sin embargo las demás paredes son con tablones y vigas de madera (travesaños) que refuerzan el sector de los ángulos.

El techo es de teja francesa de cerámica -material muy utilizado en Brasil- que arma faldones con distintas pendientes.

Las ventanas son de madera, pero su diseño merece una atención particular, pues son rectangulares con la base superior inclinada en ángulo. La nave principal tiene tres ventanas a cada lado, que alcanza muy bien a iluminar la totalidad del recinto. Frente al templo existe un campanario de estructura metálica.

La capilla presenta el aspecto volumétrico y espacial de una vivienda rural brasileña, por lo tanto tipológicamente no responde a la imagen tradicional de una capilla. La volumetría responde a un cubo con el sector de acceso quebrado y un techo con faldones.

Desde sus orígenes, en la década del 40, hasta la actualidad no sufrió modificación alguna: se mantiene la estructura, los colores utilizados y los fieles que participaron de su fundación.

 

Para realizar este relevamiento, denominado “Arquitectura religiosa en madera en la provincia de Misiones”, la arquitecta Liliana Oleksow contó con un equipo de colaboradores y el aporte del Consejo Federal de Inversiones.