La desesperada historia de un misionero varado en Inglaterra

El cineasta y escritor Maximiliano Barrientos viajó a Gran Bretaña por un cortometraje cuando cerraron las fronteras. Para sobrevivir vendió hasta su equipo de rodaje. Intenta viajar a Francia donde un amigo lo espera.

03/08/2020 10:38

EN EUROPA. El misionero se encuentra trabajando en un cortometraje para presentarlo en un concurso.

En el mundo todavía son muchos los argentinos que continúan enfrentándose a varias dificultades surgidas por la pandemia. Es el caso del cineasta y escritor misionero Maximiliano Raúl de Jesús Barrientos, un joven de 28 años que permanece varado en Cambridge, Inglaterra.
Todo ocurrió hace unos meses, el profesional llegó a Gran Bretaña y poco después cerraron las fronteras.

“Fue repentino, estaba realizando un cortometraje sobre la vida de Juan Manuel de Rosas para venderlo en Argentina”, contó a PRIMERA EDICIÓN.

En medio de la desesperación pidió ayuda en la Embajada Argentina: “Me dijeron que tenía que regresar al país con un vuelo que ellos podrían proveer pero que debía esperar porque había prioridades para embarazadas, niños y ancianos”. Además de esperar: “Tenía que pagar unas 800 libras esterlinas aproximadamente. Es mucho dinero”.

Mientras los días transcurrían con las fronteras cerradas y cada vez con menos dinero en los bolsillos, el posadeño se vio obligado a vender su equipo de rodaje para pagar el alquiler, el depósito y la comida. “Fue lamentable, mi cámara la vendí por 800 libras y me quedaron 50 con las que sobreviví tres semanas y media”.

En este momento, se encuentra en situación de calle: “No pude pagar más el cuarto donde vivía y me fui”.

Para sobrevivir “vendo libros por Facebook y Amazon, hago audiolibros gratis para promocionar mi libro. También escribo guiones, hago cortometrajes y los cuelgo en Facebook y recibo algunas donaciones por el trabajo. A veces como de la basura o de lo que la gente me da al pasar”.

Pese a la difícil situación el profesional aseguró: “Es momentáneo, mi idea es ir a Francia donde vive un amigo cineasta que me dará un lugar en su casa. Sólo tengo que llegar allá”.

 

Las monedas contadas

En abril, Maximiliano viajó de Francia a Inglaterra con 460 euros en efectivo para poder desplazarse y concluir un cortometraje que le demoraría apenas unos días. Sin embargo todo cambió.

Al llegar a Cambridge las fronteras se cerraron. “Cuando hicieron el bloqueo intenté salir y compré un ticket por 215 euros para volver a Francia pero nunca pude salir, tampoco me devolvieron el dinero. El hotel costaba 45 libras al día, me tuve que ir y buscar una renta pero para pagar la renta te piden 400 de depósito y 300 por mes, pero si sos turista no podes alquilar en blanco. Tuve que vender la notebook, la cámara y el trípode. Y los vendí pensando en que más adelante los voy a recuperar, pero tengo que sobrevivir acá”, señaló.

 

Metas claras

La comunicación con Maximiliano fue vía Whatsapp, al momento de la entrevista el joven acababa de subir un video en sus redes sociales contando, con una enorme sonrisa, que pronto viajará a Burdeos donde se alojará en la casa de un amigo.

Pero además, explicó que acaba de escribir un libro con el celular, “sí estoy en la calle y es deprimente pero al menos escribo un guión para una serie que se presentará en Netflix, también voy a concursar en un programa llamado Smart film donde podés hacer películas con tu celular”, Maximiliano se inscribió en la categoría aficionados.

El desafío es relatar una historia en 5 minutos y el premio es de 5 mil dólares “y eso sí me ayudaría a salir de esta situación”.

En diálogo con este medio, el profesional indicó: “Nunca pedí ayuda de ningún tipo, siempre trabajé y me las arreglé pero al comienzo pedí una mano al país y no la recibí. Entonces, decidí no pedir más ayuda a la Argentina ya que luché por un mes entero en contactar al Gobierno y no lo logré. Y a los vuelos de repatriación sólo subís si pagás”.

Finalmente decidió dejar todo atrás y empezar una nueva vida en Francia, donde espera ejercer su profesión: “Hace dos meses quería volver al país y busqué ayuda. Ahora no quiero, sinceramente, después de vivir todo esto, me siento decepcionado”.

 

Lucha por cumplir sus sueños 

Maximiliano Raúl de Jesús Barrientos siempre soñó con ser escritor y cineasta. Es por eso, que desde temprana edad dio rienda suelta a su imaginación y comenzó a crear desde la escritura.

A los 14 años, escribió su primer libro de fantasía, fueron nueve tomos en total. Desde ese momento no paró.

Hasta la fecha, lleva 65 libros escritos. Además “dirigí dos película de mi autoría, cuatro documentales particulares en México, trabajé en México como guionista bajo la dirección de Alfonso Cuarón Orozco (un director, guionista, productor de cine, editor de cine y fotógrafo mexicano). También escribí guiones para televisión y para Netflix”, explicó a PRIMERA EDICIÓN.

Actualmente, redacta un guión basado en su libro: Aykan, las leyendas sin fin, para una serie en Netflix.

“También realizo un rodaje para crear una serie sobre personajes de la historia argentina que vivieron y murieron en el extranjero. Escribo una novela en lengua guaraní que habla sobre la vida de San Martín en el exilio en Francia, del cual también hago una serie cinematográfica”.

El joven profesional contó que de niño “fui privado de los más simples placeres de la vida, mi infancia era vender bollos en la calle y chipa. Mi recompensa: una taza de mate cocido. Los libros que escribía de pequeño eran mi refugio, un escape, puedo decir con seguridad que ahora vivo mi sueño, cuando alguien lee mis libros. Mi carrera me enseñó que la vida es cruel y dura, en ocasiones muy injusta, pero también me hace muy feliz”.