Paraguay refuerza controles frente a Misiones con el operativo “Barrera Sur”

Tras la repercusión de una publicación de PRIMERA EDICIÓN investigan a funcionarios paraguayos de seguridad en frontera. La Armada y Aduana del vecino país incorporaron recursos para frenar el contrabando fluvial.

02/08/2020 12:47

BARRERA. El martes las autoridades de seguridad recorrieron tres puertos paraguayos, zonas de frecuente contrabando.

Sin cobertura de algún alto funcionario de Aduana de Paraguay no pueden funcionar tantos pasos ilegales, las denuncias son muchas y bajan desde Mayor Otaño, Puerto Triunfo y Alborada, desde el alto Paraná hasta Encarnación, los cruces de mercadería ilegal se multiplicaron desde ambos márgenes”.

Es una de las conclusiones que autoridades paraguayas deslizaron el martes 28 de julio tras la puesta en marcha del operativo “Barrera Sur”, el refuerzo de controles en la costa del vecino país para frenar el aumento de tráfico ilegal fronterizo en medio de las medidas tomadas para paliar la crisis sanitaria desatada por la pandemia mundial de COVID-19.

El contrabando de cigarrillos de fabricación paraguaya y de marihuana prensada no son los únicos objetivos, la mercadería que viaja en veloces retornos de motos de agua o jet sky preocupa a las autoridades de seguridad.

Tal como lo adelantó PRIMERA EDICIÓN en su edición del domingo 12 de julio, en los alrededores de los pasos fronterizos de Eldorado, Puerto Rico, Candelaria y Posadas, se montaron organizaciones de tráfico de cigarrillos que, con las potentes embarcaciones y la “flexibilidad” de los controles sobre el río, transformaron la costa en un “colador” de cajas de cigarrillos paraguayos y celulares que ingresaban a Misiones e insumos alimenticios, desde aceite de maíz y girasol, azúcar, harina, leche en polvo, fideos, arroz y galletitas hasta vinos suntuosos y económicos sobre las mismas embarcaciones en sentido inverso.

De la trascendencia mediática de la problemática se concretó en Encarnación la semana pasada la reunión de funcionarios de la Armada, Aduana y de las demás patas de la Unidad interinstitucional de lucha contra el contrabando (UIC), de la que este Diario rescató de fuentes inconstrastables los objetivos a cumplir: reforzar los operativos para frenar egreso e ingreso fluvial de toda mercadería sin aval, pero también profundizar la investigación de los funcionarios que “ofrecieron la cobertura a estas organizaciones de contrabandistas”.

A través de Mayor Julio Otaño la base delictiva montada en Ciudad del Este transportaba cigarrillos y equipos electrónicos, entre ellos celulares, para ingresar a Misiones por Eldorado y proximidades.

Situación idéntica se desplegó en Puerto Triunfo frente a Puerto Rico y en Alborada, zona también estrecha del río Paraná para llegar a Candelaria, por ejemplo. Según las mismas voces consultadas por este Diario, en Puerto Falcón, Asunción también se registra la misma modalidad sobre el río Pilcomayo y que une a Asunción con Clorinda, Formosa.

OPERATIVO. Espínola (Armada) y Fuster (Anticorrupción) recorrieron el Paraná.

En el cónclave o mesa chica del operativo “Barrera Sur” que se realizó en Puerto Triunfo, participaron Emilio Fuster, titular de la Unidad Anticorrupción, el jefe de la Armada, comandante Rubén Espínola, Alcides Añasco, jefe de Delitos Económicos de Itapúa y Lucio Martínez jefe de Prevención en Itapúa de la Policía Nacional.

En el cónclave o mesa chica del operativo “Barrera Sur” participaron Emilio Fuster, titular de la Unidad Anticorrupción, el jefe de la Armada, comandante Rubén Espínola, Alcides Añasco, jefe de Delitos Económicos de Itapúa, Lucio Martínez jefe de Prevención en Itapúa de la Policía Nacional y autoridades de la Administración Nacional de Aduana de Paraguay.

La reunión fue el martes e incluyó amplias recorridas para señalar los principales puntos desde donde las embarcaciones cruzan el río. A la mañana siguiente en Mayor Otaño se interceptó una carga con media tonelada de azúcar envasada en Tucumán, no muy lejos de allí cajas vino, packs de harina, botellas de aceite y galletitas, todos productos argentinos fueron hallados entre malezas de la costa paraguaya.

 

En diez minutos

AZÚCAR ARGENTINA. Media tonelada fue secuestrada en la orilla del río el miércoles en Mayor Otaño.

Las fuerzas de seguridad buscan frenar a las bandas “cigarrilleras” que utilizan motos de agua de 120 y 240 caballos de potencia desde marzo pasado estarían “trabajando” aprovechando los 60 minutos de brecha sin controles estrictos.

“Entre las 18 y 19 (19 y 20 hora argentina) hay cambios de guardia en la zona de Itapúa y los contrabandistas montaron tres puntos o pasos en Pacú Cuá, en Ita Cuá y en Campichuelo. Durante una hora pueden las motos cruzar a toda velocidad con seis cajas, 500 gruesas de cigarrillos hacia Posadas o la costa de Candelaria en Misiones”, confió a PRIMERA EDICIÓN hace pocas semanas un fuente informada sobre la modalidad de contrabando.

Cigarrillos de las marcas “Eight o Rodeo cruzan como flechas en moto sky” a suelo argentino, cada caja contiene 500 atados y se vende a 60 mil pesos, aproximadamente. El miércoles 20 de mayo, la Armada de Paraguay descubrió una de estas embarcaciones lista para cruzar desde Ita Cuá a la costa de Villa Lanús en Posadas, cargada con 365 cartones de cigarrillos, pero también aguardaban los contrabandistas el segundo viaje, en el que iban a “despachar” una docena de botellas de químicos saborizantes para cigarrillos electrónicos o “vapers”.

“Cada viaje dura diez minutos, ida y vuelta”.