Misiones Jesuíticas: artistas del mundo rindieron tributo a la Virgen de Habiyú

Se trata de una pintura que se encuentra en el Museo Udaondo en Luján, Buenos Aires, y se cree que fue hecha por un aborigen en 1618 en la antigua reducción de Itapúa, la actual Posadas. Una propuesta llevada adelante por el misionero Aurelio Melgarejo que tuvo un fuerte impacto alrededor del globo.

28/07/2020 20:13

MADRE DE LAS CULTURAS. La imagen de la Virgen de Habiyú, representa la union entre dos pueblos.

Con grandes ojos y una mirada profunda, la imagen de la Virgen de Habiyú, realizada posiblemente en 1618 por un aborigen guaraní en la antigua reducción de Nuestra Señora de la Anunciación de Itapúa, actualmente Posadas, continúa despertando la fascinación de historiadores y amantes del arte a nivel mundial.

Por ello, el artista misionero Aurelio Melgarejo, a través de los grupos Friendly Exhibition International Artists (FEIA) y Dibujantes e Ilustradores Misioneros (DIM), llevó adelante importantes certámenes de dibujo y pintura, no sólo para rendir homenaje a la rica historia de la región, sino también a la belleza natural de la provincia.

Una de estas propuestas fue convocar a pintores de distintas partes del mundo, quienes a través de sus obras, rescataron la esencia de la imagen de la Virgen de Habiyú, que actualmente se encuentra en el Museo Udaondo en Luján, Buenos Aires. Según algunos historiadores, esta obra representa un gran valor artístico e histórico del legado jesuítico-guaraní, que posiciona a la capital provincial como el sitio donde nació el arte rioplatense.

Para esta exposición participaron los artistas: Tlapeuiloni Fernando (México); Alejandra Carrillo (México); Juan Pablo Rosado (España); Irina Agra (España); Mr. Nightfox (México); Katmiauser (Colombia); Sarah (Alemania); Isabella (Alemania) e Igor Komapo B (Rusia).

Cada uno de estos autores, se apropió de la imagen de la Virgen, dándole su impronta en base a sus técnicas y las características de cada país. Anteriormente, el pintor posadeño, también llevó a cabo un homenaje al árbol de Lapacho Negro, que mediante la Ley XVI-Nº91, se constituyó como Monumento Natural de la provincia, y de cuyo concurso participaron artistas de Egipto, Irak, Rusia, China, Alemania, España, México, Francia, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Brasil, Portugal, Chile y Argentina.

En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el promotor de estas actividades, Aurelio Melgarejo, contó que lo llaman “El Profe”, porque enseña matemática, física y química, y aunque reconoce que su pasión está dividida entre las ciencias exactas y el arte, este último lo que llevó a crear, a través de las redes sociales, grupos de pintores y artistas con quienes comparte su pasión.

Además dijo que “trabajo en una editorial y realizo historietas para Chile, entre otras actividades, y con toda esa repercusión, los artistas del grupo se ofrecieron para dibujarme algo, y pensé en una forma no egoísta, que dediquen sus obras a la provincia. Entonces se me ocurrió que dibujen al Lapacho Negro, que fue una experiencia hermosa y ahora me enviaron los dibujos de la Virgen de Habiyú”, comentó.

La decisión de elegir esta obra en particular surgió de la idea de “que no hay algo más hermoso que la imagen de la Virgen María, retratada por un aborigen llamado Habiyú. Un dibujo tan pequeño y hermoso, entonces les pedí que si querían dedicarme una obra que sea esto tan hermoso y así, los artistas de todos lados me comenzaron a enviar sus dibujos. Además, por medio de estas actividades, hice muchas amistades, conocí a distintos artistas de Egipto, Rusia, España y México, incluso hay una artista china que vive en Brasil que también me mandó su dibujo”, contó.

En este sentido, Melgarejo destacó que cada artista que participó de la consigna puso en su dibujo no sólo su estilo, sino la cultura de cada país: “La propuesta era dedicarme algo a mí, entonces pensé ‘vamos a hacer un challenge que están tan de moda’, y me acordé de la Virgen Habiyú, y todos comenzaron a dibujar con su estilo, luego me lo enviaron y el resultado fue muy hermoso”, remarcó.

Por otra parte, el artista comentó que si el público quiere colaborar con el proyecto o encargar una de estas obras podrá “obtener información y contactos directos desde la página de Facebook: ‘FEIA’ o consultando a mi Instagram: aure_aurelio.

En principio el título de este artículo parecería muy grandilocuente, pero esa sensación se debe al desconocimiento que aún existe sobre la realidad histórica del hecho al que nos vamos a referir que justifica plenamente la expresión”, confió el artista en relación con la imagen de la Virgen de Habiyú.

¿Cómo surgió la idea?

Según Melgarejo, la temática surgió del hecho de que “me gusta mucho la historia misionera, entonces realicé mi investigación de la mano del arte y me fui dando cuenta de que hay mucha belleza en Misiones que la gente no conoce, y una de esas es la Virgen de Habiyú.

Los jesuitas, cuando llegaron a Itapúa, le habían pedido a uno de los aborígenes guaraníes que haga ese dibujo, que se cree que era la Reina de aquel entonces, y el aborigen dibujó de una forma que se puede llegar a confundir con la Virgen María”, explicó. Y con respecto al concurso comentó que luego de recibir casi una decena de dibujos, “voy a seleccionar a un determinado número de personas y luego los voy a premiar por este homenaje”.

Agregó que durante el certamen, el desafío más grande que tuvo que sortear fue comunicarse con los participantes de lengua árabe, como los de Irak, Marruecos y Egipto. Y por otra parte “me felicitaron muchas personas que estuvieron viendo los cuadros, es una cosa muy hermosa. Hubiéramos homenajeado desde aquí a esos artistas que se portaron muy bien con la provincia. Soy simplemente el promotor, y los artistas fueron los autores, y eso me pareció muy bueno”, definió.

Además, otra de las propuestas sería la exhibición de las obras a través de una sala virtual que se “había coordinado con la Universidad Cuenca del Plata, pero a causa de la cuarentena, la propuesta quedó aplazada”, lamentó.

Descubriendo al artista

Aurelio Eduardo Melgarejo es Técnico Superior en Administración de Empresas, estudió Ingeniería Química y es profesor particular de matemática, física, química, estadística, contabilidad y electromagnetismo. Es letrista urbano y artista en acrílicos y óleos.

Integra los grupos “Friendly Exhibition International Artists” (FEIA), Dibujantes e Ilustradores Misioneros (DIM) y la Asociación Misionera de Trabajadores de artistas Visuales (AMTAV). Desde una mirada amplia y sensible, el artista definió que “un mundo sin artistas sería aburrido y sin color; fiestas sin música, ni bailarines. Sin pintores no se verían las cosas que sólo existen en la imaginación. Al artista hay que cuidarlo en vida. No es justo que algunas de sus obras lleguen a valer millones luego de haber fallecido, como le sucedió a Van Gogh y sin ir más lejos a nuestro querido Mandové”.

Arte For Export

El artista posadeño comentó que “si desean encargar un dibujo o realizar donaciones, podrán obtener información y contactos directos desde la página de Facebook: “FEIA” o consultando a mi Instagram aure_aurelio”.

La Virgen de Habiyú

El cuadro de la Virgen de Habiyú, también conocida como la “Verónica” del museo Enrique Udaondo” o “Mater Dolorosa”, es un óleo pintado alrededor de 1618, por Habiyú, un aborigen, perteneciente a la antigua reducción de Nuestra Señora de la Anunciación de Itapúa. Actualmente la obra se encuentra en el Museo Udaondo en Luján (Buenos Aires).

El lienzo tiene 20 centímetros de ancho por 24 de alto y representa a la imagen de la Virgen María. El historiador Darko Sustersic consideró que esta obra constituye la “primera pintura de la historia del arte rioplatense” y “una iconografía bizantina reinterpretada en las selvas sudamericanas”.

En su trabajo, el investigador dejó en claro que este cuadro “sería la obra más antigua del arte rioplatense” sobre el hecho de que fue pintada en lo que hoy es Posadas. “Lo que hoy es conocido por la mayoría como Itapúa, donde dice haber sido pintada, se hallaba hasta 1621 en la margen sur del Paraná (Argentina) y después se trasladó a la otra orilla, al sitio de la actual Encarnación (Paraguay)”.

Además constituye de un incalculable valor artístico, por su logro estético, por su antigüedad, por su autoría y la singularidad de su origen: la obra está fechada en Itapúa en el año 1618, en ese año la reducción de Itapúa se encontraba en la margen izquierda del río Paraná, en este sitio la fundó Roque González de Santa Cruz en 1615, a partir de un poblado autóctono, con el tiempo el asentamiento reduccional devino en lo que hoy es Posadas, capital de la provincia de Misiones.

En el dorso del cuadro pudo leerse desde los primeros análisis “J. M. Kabiyú* = Fecit Ytapúa 1618”, por ello los estudiosos del arte le adjudican la autoría o coautoría a un originario guaraní de nombre Kabiyú o Habiyú, quien habría seguido el boceto y las indicaciones de un maestro jesuita. La mayoría coincide en que sería Luis Berger. (Fuente: Misioneshistoria)