Ecología estudia una “veda selectiva” en costas del Paraná y Uruguay

Existe temor de que la pesca embarcada y deportiva en las costas orientales abra el camino para la propagación del COVID-19 por el contacto con brasileños. En la frontera Oeste se analizan alternativas.

29/06/2020 08:54

PRECAUCIÓN. Hay inquietud por la pesca y sus derivaciones en la frontera (Foto Archivo)

El anuncio sobre la llegada de un invierno muy seco que nuevamente ponga en crisis el caudal de los ríos Paraná y Uruguay será tema de estudio entre el Ministerio de Ecología y municipios misioneros para ver si se avanza en una suerte de “veda selectiva” en distintos tramos de ambas márgenes.

“Estamos viendo y analizando qué consecuencias tuvo la veda en los ríos Uruguay y Paraná, ya que en ambos cursos se dan situaciones muy distintas”, dijo a PRIMERA EDICIÓN el ministro de Ecología, Mario Vialey, al ser consultado tras una nueva serie de denuncias por la situación perjudicial que deviene de la bajante de los ríos, con la consecuente depredación de fauna íctica.

“Inclusive en cada tramo del Paraná se dan situaciones distintas y eso nos está llevando a rever, por ejemplo, la veda sobre el lago Yacyretá”, sostuvo el funcionario.

“Ocurre que en toda el área del lago no hay bajante pronunciada y por lo tanto, se puede tener habilitada la pesca hasta la altura de San Ignacio, pero más allá no se puede y hay que encontrar una solución”, señaló el ministro en ese sentido.

“Es algo que requiere de un estudio y análisis más profundo. Por ahora no tenemos nada decidido, pero creemos que dictar una veda por tramos es una de las posibilidades más factibles de llevar a cabo”, reconoció.

 

Manejo de la actividad deportiva

El ministro Mario Vialey explicó por otra parte que Ecología tiene jurisdicción para tomar decisiones sobre la veda, pero no tiene injerencia en la actividad deportiva, ya que depende del permiso municipal con el cual deben contar los interesados.

“Cada intendente tiene que presentar un protocolo al Ministerio de Gobierno para que se le permita acceder al río para realizar la actividad deportiva. Aclaramos esto porque hubo una confusión. La gente tomó como que cuando nosotros levantamos la veda, automáticamente se autorizó la pesca embarcada al río. Sin embargo, eso ya no nos compete. Nuestro trabajo es la conservación de la flora y la fauna y llegamos hasta ahí; las demás autorizaciones se gestionan por carriles distintos”, se explayó.

“Actualmente estamos en conversación con otros ministros sobre cómo avanzar en ese sentido. Ahora hay muchos pescadores de subsistencia que piden entrar con su canoa a tirar las redes para pescar. Pues bien, tienen que hacer una nota dirigida a los respectivos intendentes de sus localidades con la propuesta del respectivo protocolo y la autorización para acceder a la pesca deportiva”, aclaró.

 

“No conviene autorizar”

“La pesca embarcada por el río Uruguay es algo que personalmente me da mucho temor que se autorice sin analizar pros y contras en profundidad. Especialmente por la situación que está viviendo Brasil con el pico de contagios del COVID-19. Pido esperar un poco más”, fueron las palabras del ministro de Ecología misionero al ser consultado por la pesca en aguas que comparten Argentina y Brasil en la zona del Alto Uruguay.

“El riesgo está en que una embarcación del vecino país venga hacia esta orilla y en el momento de inicio del procedimiento de inspección no se ve a primera vista si está tripulada por brasileños o argentinos. Si el guardaparque o el prefecturiano se acerca y toma contacto, ya es un riesgo para ellos y es preferible que tengamos cuidado con eso”, pidió.