Sigue la búsqueda del arma que mató a Rodríguez

También tratan de dar con la pistola reglamentaria de la sargento asesinada en Garupá.

08/06/2020 08:23

BÚSQUEDA. La policía rastrillaba la zona en donde ocurrió el asesinato.

Durante la jornada de ayer, efectivos policiales de distintas dependencias realizaron un intenso rastrillaje a fines de dar con el arma que utilizaron para terminar con la vida de la sargento de la Policía de Misiones, Romina Beatriz Rodríguez (35), el pasado martes 2 de junio entre las 7 y las 7.20 en su vivienda del barrio Horacio Quiroga de esta localidad. También están abocados a dar con el paradero del arma reglamentaria de la suboficial, que desde el día del hecho nunca apareció y se presume fue robada.

La investigación por el asesinato de Rodríguez continúa y por el momento los pesquistas no pueden encontrar una pistola calibre 22 que se presume fue utilizada para dar muerte a la víctima mientras dormía con su hijo de 6 años. Pero la búsqueda se extiende además para la pistola Hi-Power 9 milímetros, arma reglamentaria de la mujer, que tampoco fue hallada y se cree que fue parte del botín con el cual los delincuentes escaparon de la vivienda tras matar a la sargento.

Como publicara PRIMERA EDICIÓN en ediciones anteriores, esas dos armas de fuego son las que buscan los investigadores mientras avanza la causa con testimoniales y otras medidas previstas para esta semana por parte del juez de Instrucción 2 de Posadas, Juan Manuel Monte. La familia de la mujer es asistida psicológicamente.

 

Los detenidos

Hay cuatro detenidos y, de acuerdo a fuentes consultadas, sus situaciones serían complicadas porque testigos los ubicaron en la escena del hecho tras una noche de tragos y droga. Al menos la pareja de uno de ellos ya declaró ante la Justicia y contó cómo vivían estos jóvenes en la zona y a qué precio eran capaces de ganarse la vida para obtener dinero que les permita mantener sus vicios.

Rodríguez fue asesinada de un disparo en la cabeza y tenía otros dos impactos en el abdomen. Su hijo de 6 años despertó con el ruido de los balazos y de milagro no recibió uno. Una de las hipótesis es que los delincuentes entraron a su propiedad directamente a robarle el arma o creían de la existencia de dinero que la familia de la suboficial podría tener en el lugar para la remodelación de su vivienda.