“Algunas obras sociales no pagan a los médicos desde noviembre”

El presidente del Círculo Zona Sur, Domingo Astrada, contó que en Enero y Febrero prácticamente no pagó ninguna y que algunos colegas se vieron obligados a cerrar sus consultorios porque no pueden pagar el alquiler.

28/05/2020 09:04

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COSTOS ALTOS. Hasta ahora, los médicos son los que compran los elementos de bioseguridad para atender a los pacientes.

El parate económico y social por la pandemia de COVID-19 pone en jaque a casi todos los sectores del trabajo y la producción, incluidos los profesionales de la salud.

Ese es el caso de los médicos, según indicó el presidente del Círculo Médico Zona Sur, Domingo Ubaldo Astrada, quien señaló que la situación de sus colegas de Zona Centro y Norte es la misma, “estamos teniendo dificultades en el cobro de atenciones que hemos hecho desde noviembre del año pasado, diciembre, enero y febrero… y en junio se vencerá marzo, o sea que tenemos cuatro meses sin cobrar hasta ahora en algunas obras sociales, no son todas, pero enero y febrero sí en casi todas”, contó en diálogo con FM 89.3 Santa María de Las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN.

Según indicó Astrada, “esto representa para el profesional médico que vive de su consultorio una alteración en sus ingresos y en su economía diaria muy importante. El médico que abre el consultorio tiene gastos desde el momento que lo abre, empezando por el alquiler, secretaria, insumos y todo lo que hace que el paciente esté confortable cuando va a atenderse”.

 

Hay un 50% menos de consultas

A la demora de las obras sociales en pagar se sumó el parate total de los consultorios médicos durante casi dos meses. Y ahora, pese a que la mayoría de los consultorios están abiertos (siguen herméticamente cerrados en Posadas los consultorios de la Unión de Trabajadores Gastronómicos, por ejemplo), Astrada advirtió que son muy pocos los pacientes que acuden a la consulta.

Ahora, aún habiéndose abierto los consultorios, hay una disminución de más del 50% de las consultas porque la gente tiene temor al contagio, un temor lógico, por lo que aún estando abiertos la cantidad de consultas que atienden los médicos están muy por debajo de lo habitual”, advirtió.

Astrada señaló que la crisis en el sector de la consulta particular es tan importante que ya “hay colegas que no pueden mantener su consultorio y se vieron obligados a cerrarlos”.

Al respecto, detalló que “la facturación por las consultas de abril fue 30% menos que la de marzo y la de mayo, así como viene la mano, será menos de la mitad… y estas consultas todavía no las cobramos, tendremos una facturación muy paupérrima”.

 

Contratos temporales en el Estado

El referente del Círculo Médico Zona Sur recordó que, junto a sus pares de Zona Norte y Centro, “fuimos a hablar con el vicegobernador, Carlos Arce y el ministro de Salud Pública, Oscar Alarcón, y ambos entendieron perfectamente la situación. Una de las salidas que dieron a los médicos es que se acercaran a los tres círculos e hicieran listados de colegas que estuvieran en una situación crítica y la Provincia los contratará en forma temporaria hasta que pase el chubasco”.

“Obviamente, estos puestos de trabajo no son subsidios, sino puestos de trabajo en sus zonas de salud y con un horario a cumplir. Creemos que fue una medida acertada, en nuestro Círculo se anotaron unos 30 médicos y en la provincia más de 60”, detalló.

En tanto, recordó que este martes se reunieron con el presidente del IPS, Lisandro Benmaor, “le planteamos una serie de inquietudes y ellos nos anticiparon su voluntad de ofrecer algún tipo de ayuda al profesional que no pudo facturar. No precisaron si sería una ayuda directa o un préstamo con tasas muy blandas. Al menos en la provincia hay una respuesta a la situación médica, no será la óptima pero al menos nos respondieron”, opinó.

 

“Están haciendo alguna caja”

Al igual que lo hizo el Colegio de Médicos de Misiones a la Superintendencia de Salud de la Nación, los Círculos Médicos de Misiones “planteamos a las obras sociales sindicales que hicieran un promedio de los últimos tres meses del año pasado y por lo menos paguen una parte de lo que antes recibía cada médico para poder ayudarlo a pasar esta situación. Este planteo lo hicimos en algunas obras sociales sindicales que nos respondieron que lo iban a estudiar pero en la práctica no hemos recibido ningún tipo de contestación”, destacó Astrada.

La solicitud a las obras sociales se enmarca en un razonamiento absolutamente lógico: estas no vieron afectados sus ingresos durante estos meses pues siguen recibiendo tanto los descuentos que se les hace a los trabajadores como a los empleadores.

A su vez, estas tuvieron una reducción importante en sus egresos, pues los pacientes se vieron impedidos de ir al consultorio durante casi dos meses e, incluso ahora, muchas prácticas consideradas de no emergencia siguen suspendidas.

Es evidente que están haciendo alguna caja. Por eso, los médicos pedimos a las obras sociales que pagaran un porcentaje de la facturación histórica de cada médico prestador que habitualmente atienden a sus beneficiarios”, destacó Astrada.

Hasta el momento, ni las obras sociales ni la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación respondieron las propuestas de los prestadores médicos.

 

Insumos, más caros

Otro de los inconvenientes que deben sortear los médicos para poder atender a sus pacientes en época de pandemia es contar con los elementos de bioseguridad necesarios y suficientes, establecidos en el protocolo del sector.

Al respecto, el presidente del Círculo Médico Zona Sur, Domingo Ubaldo Astrada, se preguntó a quién deben facturar los elementos de bioseguridad que usan y descartan cada vez que atienden a un paciente, “hasta ahora todo corre por cuenta del médico“.

“Los guantes subieron una enormidad, de 200 pesos que estaba una caja ahora pasó a 800 pesos. El barbijo que tiene que ser de calidad, que si son los buenos y hoy valen mucha plata, se los puede guardar en una bolsa de papel durante una semana antes de volver a usarlos. El camisolín se usa una sola vez, se hace un bollo y se lo tira a la basura, al igual que los guantes. Además, permanentemente estamos con el alcohol para cada paciente antes que entre y la limpieza y desinfección del consultorio cada vez que salen”.

Por supuesto que son medidas necesarias, que no solo tienen un costo alto sino que también “hacen que no podamos atender más de 4 o 5 pacientes. Y esto también afecta sobremanera los honorarios médicos”, explicó.