La Agencia de Recaudación y Control Aduanero, a través de la Aduana de Bernardo de Irigoyen, autorizó una nueva subasta electrónica de mercadería incautada en la zona de frontera, en un procedimiento que expone las particularidades del control aduanero en el límite con Brasil.
La medida quedó formalizada mediante la Disposición 104/2026 y establece que el remate se realizará el 30 de abril, a través de la plataforma del Banco Ciudad de Buenos Aires, bajo modalidad online.
El dato central no está solo en la subasta, sino en la localización de la mercadería. Según el anexo oficial, el lote —compuesto por 479 placas de madera tratada (MDP), de 15 milímetros de espesor y dimensiones estándar— se encuentra almacenado en un depósito ubicado en Dionisio Cerqueira, estado de Santa Catarina (Brasil).
El valor base fijado para la subasta es de $3.498.065,15, con una alícuota de IVA del 21%.
Operatoria atravesada por la lógica de frontera
La situación pone en evidencia una característica habitual en la región: la circulación, incautación y resguardo de mercadería en un espacio donde la actividad económica y logística se desarrolla de manera integrada entre ciudades vecinas de distintos países.
En este caso, los bienes forman parte de un expediente judicial tramitado en el fuero federal, que dispuso su puesta a disposición de la Aduana para definir su destino conforme al Código Aduanero. Tras la verificación técnica, se determinó que la mercadería no podía considerarse nueva, aplicándose una depreciación del 30% sobre su valor.
La subasta se inscribe además en una política más amplia del organismo orientada a descongestionar depósitos y reducir costos de almacenamiento, especialmente en zonas fronterizas donde la acumulación de bienes incautados suele generar problemas logísticos.
Cómo será la subasta
El remate se realizará de manera electrónica y abierta al público, a través del sitio oficial de subastas del Banco Ciudad. Allí estarán disponibles el catálogo completo, las condiciones de venta y las imágenes de los productos.
Como es habitual en este tipo de operaciones, los bienes se comercializan en el estado en que se encuentran, sin garantía posterior.
La medida vuelve a poner en foco el rol estratégico de la frontera norte de Misiones, donde el control aduanero convive con una intensa circulación comercial y donde incluso el destino de la mercadería incautada puede extenderse más allá del territorio argentino.





