“Estoy a dos metros de la Aduana de Irigoyen y no puedo ingresar al país”

Así lo contó el misionero Pablo Delapierre a FM De las Misiones. "Soy la única persona que quiere entrar al país en este paso", afirmó.

13/04/2020 21:25

En medio de la pandemia por el coronavirus, la actual cuarentena vigente en el país y el cierre de las fronteras argentinas, hay muchos argentinos varados en el exterior como el caso de Pablo Delapierre, en Brasil.

“El Aire De Las Misiones” que se emite por la 89.3 FM Santa María de las Misiones dialogó con   Pablo Delapierre quien contó detalles de su odisea en el vecino país y el deseo de regresar a Misiones.

“Estoy a dos metros de la Aduana en Bernardo de Irigoyen y no puedo ingresar al país. Soy la única persona que quiere entrar por este paso”, aseveró el joven misionero.

Al ser consultado acerca de cuántos días hace que está intentando ingresar a la Argentina dijo que “hace cinco días estoy intentando de todas las formas legales posibles ingresar al país”.

“Estoy en esta situación porque estaba en Brasil por temas laborales en Barra de Lagoa. Acá también se paralizó todo e inclusive el transporte. Caminé 20 kilómetros hasta Florianópolis y me fui al consulado, donde no están cumpliendo con el decreto de asistencia, ayuda, alimentación y hospedaje. No me dieron ninguna mano, ni por teléfono, ni en forma personal”, lamentó.

Sin embargo no todo fue malo en esta travesía, “hubo gente brasileña muy solidaria que me ayudó a llegar a la frontera. Ahora estoy en Dionísio Cerqueira, a unos metros de la aduana argentina, pero no hay posibilidad de paso”, comentó Pablo y luego remarcó que “solamente yo estoy acá en la frontera, a 100 kilómetros de mi casa, y quieren que me vaya hasta Paso de los Libres, en Corrientes, cuando acá en Brasil tampoco hay transporte de media, ni larga distancia”.

Finalmente Pablo comentó que está dispuesto “a hacer la cuarentena. Yo lo único que quiero es estar en mi casa, mi hogar. Pero no lo puedo hacer por falta de personal de sanidad en este lugar.Estoy en Barracao, cerca de Dionisio Cerqueira y subsisto gracias a un dinero que me giró mi papá. La policía de Cerqueira también me dio una mano, pero la situación es desesperante. No hay casos de coronavirus en Barracao, ni en Dionísio Cerqueira. Pero de igual manera, es preocupante mi caso. Sólo espero una salida positiva y estar pronto en mi casa”.