“La gente empezó a tomar más conciencia en los balnearios”

El director de Deportes Náuticos y Balnearios y Costanera, Isaac Villalba, destacó los trabajos realizados en las playas que permitieron mejorar la limpieza y seguridad.

19/01/2020 10:28

El Brete recibe cada vez a más bañistas.

Con mejoras en su infraestructura la playa Miguel Lanús, de la comuna posadeña, empieza a convertirse en uno de los sitios más buscados por las familias para sofocar las altas temperaturas, en especial durante los fines de semana, descomprimiendo un tanto a El Brete.

Isaac Villalba, a cargo de la Dirección de Deportes Náuticos, Balnearios y Costanera, explicó a PRIMERA EDICIÓN, que “la gente empezó a tomar mayor conciencia a la hora de utilizar los balnearios, a respetar al guardavidas y las normas de convivencia. Eso nos sorprende gratamente porque venimos trabajando desde hace bastante tiempo en las playas”.

El funcionario destacó que “se hicieron mejoras en los dos balnearios habilitados de Posadas, pero en especial en Miguel Lanús donde se reestructuraron varias cosas para optimizar el funcionamiento. Se hizo un refulado (extracción de arena del río que la depositan en la playa), la limpieza completa del predio y la reoptimización de algunos puntos específicos que no eran aprovechados adecuadamente porque faltaban algunos trabajos complementarios”.

Luego el flamante director detalló que “antes en Miguel Lanús se formaba una especie de contención frente al balneario, donde sobresalía la cota, y se formaba un espacio donde la gente tiraba basura, incluso arrastrada por del propio río y se estancaba en ese sitio formando vegetación. Eso se solucionó haciendo una especie de isla de arena que se emplea hoy como solarium. También había mucho pasto, lo que se quitó por completo”.

Durante la semana, en temporada de verano, el número de personas que visitan el balneario de Miguel Lanús oscila entre 500 y 1.000, “depende de varios factores, las condiciones climáticas, la altura del mes. Y un fin de semana a pleno sol puede reunir tranquilamente a 3.500 personas, ocurre que no se dimensiona tanto porque es extensa la playa, en cambio en El Brete al ser más reducida es como que siempre hay más gente”, dijo Villalba.

Más adelante indicó que “notamos que los bañistas en esta temporada son como más colaboradores, que cambió totalmente la afluencia de gente, no sé si fue el trabajo de año a año, mes a mes, pero la gente se está acostumbrando a concurrir a los balnearios y respetar las normas de convivencia en la playa y en el agua. La gente está mejor predispuesta y escucha más a los guardavidas, a los funcionarios y a los policías que conforman el operativo de seguridad, eso es muy bueno, e incluso nos hacen sugerencias que para nosotros es muy bueno”.

 

ESPACIOSO. El balneario de Miguel Lanús se convirtió en una muy buena opción para las familias. El refulado realizado le permite a los niños contar con una buena cantidad de arena para jugar.

 

Se mejoró la iluminación

El funcionario destacó que “otro de los puntos importantes es que se mejoró la iluminación en el balneario Miguel Lanús, porque antes había pero con baja potencia. Eso se reforzó y al haber más iluminación contribuye en gran medida para evitar el vandalismo, algo que ocurría años anteriores cuando aprovechaban la oscuridad o zonas poco iluminadas”.

En los balnearios siguen las actividades deportivas, como la escuela de Beach Vóleibol, natación y fútbol, en Miguel Lanús. Lunes, miércoles y viernes, de 9 a 11 y fútbol los mismos días de 17 a 19.

Villalba anticipó que “el desafío es también programar actividades para todo el año, apuntalando los balnearios, para que la gente aproveche y les dé vida a esos lugares”.

 

Ser escuchados

El director de Deportes Náuticos, Balnearios y Costanera, Isaac Villalba detalló que “la temporada de balnearios en Posadas, con guardavidas, arrancó el 15 de noviembre, en la gestión municipal anterior. Si evaluamos desde el 1 de enero a la fecha podemos decir que hubo muchos cambios en la parte operativa porque los guardavidas tienen un acercamiento mayor a los visitantes para brindarles información sobre las actividades que se realizan y conocer también la procedencia de los mismos”.

Luego agregó que “la gente es como que llega y está dispuesta a escuchar alguna sugerencia, observa que hay diálogo y en forma espontánea se acercan al mangrullo a preguntar si pueden realizar tal o cual actividad o si pueden ingresar al agua en determinados lugares. Eso resulta positivo porque se está dando como una apertura donde se escuchan también las sugerencias para ver en qué podemos seguir optimizando nuestras playas”.