Irigoyen y Rosales, los más requeridos por los misioneros para viajar a las playas

Los servicios de las balsas en Alba Posse y San Javier también aparecen como buenas alternativas pero tienen costos que arrancan desde los 400 pesos con el condicionante del horario de funcionamiento.

29/12/2019 12:54

Llegó el verano y las tradicionales fiestas de fin de año empiezan a despedirse lo que da paso a las vacaciones y quienes pudieron ahorrar durante el año o tienen la disponibilidad económica, están pronto a partir hacia las playas del sur brasileño, una de las opciones más elegidas tradicionalmente por los misioneros a pesar de los avatares cambiarios.

Es el momento donde se termina de definir entre las diferentes opciones por dónde cruzar la frontera para llegar más rápido, seguro y sin gastar mucho dinero, un combo difícil de conseguir pero no imposible y que muestra que Bernardo de Irigoyen sigue siendo el preferido por sobre todos los otros pasos.

Las posibilidades que tiene la provincia de Misiones de conectarse con los estados de Paraná, Santa Catarina y Río Grande Do Sul, son múltiples e incluso en todos los pasos cuenta con personal de la Dirección Nacional de Migraciones para hacer la salida e ingreso al país pero no tienen su correlato con sus pares brasileños que están ausentes en varios de ellos por lo que hay que tener muy en cuenta esos detalles que son fundamentales para no llevarse un disgusto a la hora de elegir por dónde trasponer la frontera.

Bernardo de Irigoyen es el paso de frontera seca, funciona las 24 horas y ese es un dato para nada menor porque permite a los viajeros manejar mejor sus tiempos y no estar pendientes de llegar o no antes del cierre de los controles migratorios, algo que sí pasa con las balsas o bien con el Paso Rosales (San Pedro) donde hay límite horario de 7 a 19.

Por lo general, quien elige Irigoyen tiene como destino las playas catarinenses como Camboriú, Itapema, Meia Praia, Bombas, Bombinhas, Piçarras, Penha, São Francisco Do Sul, entre otras, y una de las rutas favoritas es la BR 280 que pasa por ciudades como Pato Branco, Porto União, São Bento do Sul hasta llegar a la BR 101 que los depositará en algunas de las “praias” señaladas. Otra opción es la BR 282 por São Miguel Do Oeste, Chapecó, Campos Novos, siguiendo por la BR 476 hasta la costa.

 

“Movimentado”

Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN en Irigoyen expresaron que “el movimiento en el paso se acentuó a partir del 8 de diciembre. Muchas familias de distintos puntos del país hicieron su salida por aquí y un gran porcentaje con destino a las playas. También se observa que se van anticipando los que deciden viajar por turismo, porque antes el aluvión se producía después de las fiestas en cambio ahora la gente elige otras fechas, hay más movimiento continuo, quizás la misma cantidad pero más distribuidos, un poco entendemos que es por el tema económico”.

El ingreso de brasileños también es importante, beneficiados por el valor del real con relación al peso. “Están viniendo cada vez más pero siempre en busca de productos puntuales como vinos, perfumes, productos de aseo personal, donde ellos observan que hay gran diferencia, incluso con la carne de vaca les pasa lo mismo”, dijo Roberto Galarza, empleado de uno de los supermercados de la zona.

 

Iguazú y su particularidad

En Puerto Iguazú la salida por el puente internacional Tancredo Neves hacia Foz do Iguaçu “es más para el turista que tomará un avión hacia otros destinos, comparativamente es bajo el porcentaje que sale por aquí con relación a Irigoyen rumbo a las playas de Santa Catarina, acá lo hacen en menor número y hacia Guaratuba, Caiobá o bien hacia Curitiba, que es la capital del estado de Paraná”, explicó a este Diario, personal que trabaja en el paso.

El movimiento “se da mayoritariamente de turistas extranjeros que hacen la triangulación para conocer las tres ciudades de aquí y las Cataratas de ambos lados. Hasta ahora no hubo tantos argentinos rumbo a las playas, son salidas temporarias para regresar en el mismo día”, dijeron.

 

Ahorro en distancia y en dinero

El cruce fronterizo que se conoce como Paso Rosales, que une San Pedro con Paraíso (SC) sobre el río Pepirí Guazú, es otra de las alternativas empleadas por los misioneros y cada vez más por los turistas de toda la región para viajar a Brasil, principalmente porque permite ahorrar un centenar de kilómetros para llegar, por ejemplo, a São Miguel Do Oeste, que es el punto de partida por la BR 282 hacia la costa atlántica y en consecuencia dinero en el combustible.

El último lunes se habilitó nuevamente el control migratorio del lado brasileño que se había cerrado en junio “y enseguida se observó un intenso movimiento de autos, la gente empezó a llegar en buen número”, indicó el intendente de San Pedro, Miguel Dos Santos, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

El alcalde detalló que “tenemos trabajos que estamos finiquitando y que por uno u otro motivo se demoraron. En Siete Estrellas queremos mejorar la iluminación en la rotonda de acceso sobre la ruta 27, además ya está previsto sumar la cartelería a través de Vialidad, tanto en la ruta como en el acceso propiamente al puente para que esté todo perfectamente señalizado y ayudar así a los visitantes que no se pierdan y que lleguen sin ningún tipo de complicaciones”.

Dos Santos remarcó que “es increíble la cantidad de vehículos que están pasando, en eso hay que valorar el trabajo de la gente de Migraciones que siempre está y se preocupa para que todo sea ágil”.

Como conocedor de la zona dijo que “los kilómetros de camino que merman, el estado de la ruta que es mejor, el menor movimiento de camiones, economizar 10 litros de nafta que resultan unos 600 pesos de ida y otros de regreso inclinan a la gente a emplear este paso”.

En enero la comuna de San Pedro también tiene previsto inaugurar una casilla de turismo para complementar la atención a los viajeros y poder asesorarlos con mayores detalles.

“Queremos que se convierta en una opción más para la gente que vaya o venga de Brasil durante todo el año, porque es una buena oportunidad para el comercio local ”, remarcó.

 

Las balsas tienen encanto propio y un público que las mantiene vigentes

En Misiones son dos los puertos sobre el río Uruguay: Alba Posse y San Javier, en los cuales del lado brasileño funcionan los controles migratorios para obtener la visa obligatoria y así poder circular sin inconvenientes en ese país. Ambos resultan una excelente alternativa para quienes residan en la zona y quieran trasladarse hasta algún punto de la costa atlántica gaúcha o catarinense.

Alba Posse se conecta con Porto Mauá y el paso arranca a las 8 de la mañana hasta las 11.30, luego hace un corte para retornar de 14 a 17.30, mientras que los domingos y feriados comienza a operar media hora más tarde en cada turno. El 1 de enero del nuevo año tendrá un servicio especial de 9.30 a 11 y luego de 15.30 a 17.

“Mucha gente emplea nuestros servicios e incluso el transporte de carga. Principalmente son personas que viven en toda la Zona Centro, de Oberá, Campo Viera, también de Santa Ana y de Alem porque les queda más directo por acá”, explicó Raúl Fernández, funcionario del servicio.

Contó además que “el cambio ahora no nos favorece a los argentinos pero igual aumentó el movimiento en los últimos días. Desde acá se sale directo a Santo Angelo a una hora y media aproximadamente, y allí se empalma con la BR 285 que es una de las rutas más utilizadas para llegar hasta Florianópolis o bien a Porto Alegre, entre otros destinos”.

En San Javier el panorama es similar, lógicamente que los usuarios más habituales son los de las localidades vecinas y también de Posadas, según comentaron. Porto Xavier es del lado brasileño, y la balsa funciona todos los días de la semana, sin excepciones.

De lunes a viernes por la mañana las balsas comienzan a las 8.15 a 11.30 y por la tarde comienza el servicio a las 14.15 hasta las 17.30.

Los sábados, domingos y feriados el horario se reduce a la mañana de 9.15 a 10.30 y por la tarde de 16.30 a 17.30.
El costo del servicio de balsa es de 400 pesos para los autos y camionetas, incluyendo el conductor, mientras que los acompañantes deben abonar 100 pesos cada uno. Los minibuses, en tanto, deben pagar 800 pesos y las motos 250.

 

Santo Tomé, el más caro

Otro de los pasos que fuera muy utilizado hasta la temporada pasada por quienes viajan a Brasil es el puente que une Santo Tomé (Corrientes) con São Borja (Río Grande Do Sul) pero este año con la diferencia cambiaria deben abonarse unos 950 pesos al concesionario en caso de ir y volver en el mismo día, en el caso de permanecer más tiempo se deberá pagar el mismo valor al regreso, es decir que habrá que disponer de 1.900 pesos si se emplea ese viaducto para ir a las playas.

De acuerdo a las estadísticas de la Dirección Nacional de Migraciones en 2018 el paso Santo Tomé – São Borja ocupó el puesto 14, con 1.158.121 personas que se registraron, y ahora se espera una caída muy pronunciada.