¡Sí, metete!

El sábado por la tarde, se realizó una charla sobre herramientas de contención frente a situaciones de vulnerabilidad en el espacio público y PRIMERA EDICIÓN estuvo presente.

01/12/2019 20:02

El encuentro tuvo lugar en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Allí, se convocó a un espacio de conocimiento y debate, donde tres profesionales hablaron acerca de la violencia de género callejera: ¿qué es? y ¿qué podemos hacer en caso de vivirla?

Ángela Ferreira, directora de Equidad de Género de la Municipalidad de Posadas definió al acoso callejero como “una problemática social y cultural” en el que “la gente no se mete porque tiene miedo”.

A su vez, es una de las principales formas de violencia de género, que se ve reflejada en “los cálculos que hacemos inconscientemente las mujeres al poner nuestro cuerpo en el espacio público”.

¿Qué tan largo es el vestido?, ¿qué tan ajustada está la remera? o no volver muy tarde y tomar rutas alternativas, son recaudos cotidianos de las mujeres que los hombres no deben tomar. Esto, se traduce en una clara desigualdad de género.

“Vivir en esta sociedad, para nosotras, es vivir en estado de guerra”, aseguró Ferreira y agregó que “tenemos miedo hasta de pedir ayuda por temor a que nos culpen, no sabemos ni dónde ni a quién pedir ayuda”.

A su vez, la abogada Florencia González afirmó que “el acoso callejero es la forma más naturalizada de violencia de género” y explicó que una de las herramientas más inmediatas es comunicarse a la línea 137 que atiende las 24 horas de los siete días de la semana y, que ayuda a asesorar a las víctimas para que radiquen la denuncia.

¿Qué hacer para ayudar?

El acoso callejero es una forma de acoso sexual que se da a través de comentarios indeseados y groseros, molestias y silbidos hacia las mujeres en espacios públicos. Es una situación que se vive todos los días y que, lastimosamente, seguirá ocurriendo si hacemos la vista a un lado, si no nos metemos.

Actualmente, estamos regidos por una cultura del “no te metas”, donde creemos que si no nos involucra directamente a nosotros, no nos incumbe. Sin embargo, es necesario desterrar ese pensamiento y meternos porque sí nos atañe, sí nos incumbe.

Entonces, ¿qué podemos hacer si presenciamos esta situación? Para María Eva, Licenciada en Psicología “no existen fórmulas escritas, sino que lo más importante es la sensibilidad del momento”. Sin embargo, es fundamental contener a la víctima desde lo que ella pueda y quiera en ese momento y no desde lo que nosotras haríamos en esa situación. Es decir, no tratar de imponer nuestra forma de actuar sino “escucharla sin prejuicios”.