Chicos reconstruyeron la historia de 22 barrios de Posadas y Garupá

En su 16 edición, el proyecto del Circuito 3 de Supervisión Escolar, volvió a mostrar el entusiasmo de los alumnos por la historia cuando la sienten como propia.

10/11/2019 09:11

MASCOTAS. Además de mostrar su investigación social e histórica, los chicos hablaron sobre las mascotas de cada institución educativa.

Las 22 escuelas del circuito 3 de Supervisión Escolar, a cargo de la supervisora Catalina Jure, participaron ayer de la décimo sexta edición del proyecto “Huellas del Tiempo: Barrios de ayer y de hoy Posadas-Garupá”, en el que cada institución investigó y plasmó la historia de un barrio.

La exposición tuvo lugar en la Escuela Normal Estados Unidos del Brasil que presentó la historia del barrio Bajada Vieja. También estuvieron presentes las escuelas 4 “Fraternidad” (barrio Tiro Federal), la 43 “Reino de España” (barrio Villa Sarita), la 76 “Marina Argentina” (barrio Villa Urquiza), la 205 (barrio Rocamora), la 250 (barrio Kennedy), la 269 (barrio Villa Lanús), la 527 (barrio Cristo Rey), la 541 (barrio Heller), la 548 (barrio El Brete), la 665 (barrio Guazupí), la 789 (barrio La Picada), la 815 (barrio Don Santiago), la 820 (barrio Los Paraísos), la 821 (barrio Yacyretá), la 827 (barrio Nueva Esperanza), la 828 (barrio Garupá Centro), la 842 (barrio Villa Blosset), la 857 (barrio Villa Longa), la 871 (barrio Patoti), la 887 (barrio El Palomar) y la 930 (barrio Ñú Porá).

“Este año elegimos investigar la historia y actualidad de los barrios más emblemáticos de Posadas y Garupá, este año entraron 22 y el año que viene seguiremos con los otros; a cada escuela le tocó un barrio al azar. La idea es que los chicos recorran el proceso histórico, desde el nacimiento hasta la actualidad y sobre todo, los movimientos sociales e históricos que hubieron antes de la relocalización por la represa. El objetivo de esta propuesta es que los alumnos se apropien de la historia y conozcan sus raíces, que puedan ver ese proceso histórico de los barrios hasta la actualidad”, indicó Jure en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

 

LA PROPIA HISTORIA. Los alumnos fueron a los barrios, hablaron con la gente y entrevistaron a los pioneros para poder conocer la historia.

Historias contadas

El Ñú Porá, que significa campo o tierra linda, inicialmente era una zona rural donde había un yerbatal y cría de ganado. En 1980, esa zona comenzó a poblarse con misioneros y algunos inmigrantes de Paraguay. No tenían acceso al agua, ni a la electricidad, las calles eran de tierra y no había escuelas cerca; por eso se formó una comisión vecinal y en la actualidad cuentan con todos los servicios y tienen dos escuelas públicas”, contaron Facundo, Luján, Agatha y Matías, alumnos de la Escuela 930 de Garupá.

Juan Manuel, Maia y Morena cursan el tercer grado en la Escuela 857 e investigaron sobre la historia y actualidad del barrio Villa Longa.

“La festividad favorita de ese barrio es el carnaval, que se hace sobre la calle América. Las tierras que hoy ocupan este barrio fueron compradas por el señor Aurelio Villalonga que las vendió a un francés y este, a su vez, las vendió a Leopoldo Villa Lanús”, contaron los alumnos que estuvieron acompañados por sus docentes y la vicedirectora de la 857, Paula Portillo. “Para los chicos, fue muy rica la experiencia de ir al barrio, sacar fotos y escuchar las historias desde la voz de los protagonistas pues hablaron con la gente del lugar”, detalló Portillo.

 

La defensa de los animales desde el aula

Desde hace tres años, las escuelas del Circuito 3 trabajan en forma transversal en el aula con una campaña contra el maltrato a los animales. “Muchas escuelas tienen sus propias mascotas y desde hace tiempo trabajamos con los chicos sobre la importancia del buen trato a todos los animales. Por eso, las escuelas del circuito llevan adelante proyectos institucionales para concientizar sobre la tenencia responsable de mascotas”, destacó la supervisora Catalina Jure.

La Escuela 930 tiene un proyecto sobre tenencia responsable que tiene el mismo nombre que la mascota de esa institución: “Canela”, la misma que fue lastimada por los ladrones la última vez que ingresaron a la escuela a robar. “Canela está en la escuela desde hace más de siete años, vive ahí y los chicos la cuidan mucho. Ahora quedó renga porque los ladrones la golpearon cuando ella trató de impedir que ingresaran”, contó la docente de séptimo grado, Hilda Flores.Ayer, en los stand de las 22 escuelas se podía ver las fotos de las mascotas cada institución.