Trans en Misiones: “Lo mejor fue verme al espejo y no sentir rechazo”

A través de Salud Pública, unas 60 personas están en proceso de hormonización en la provincia y realizan un promedio de dos cirugías de órganos sexuales secundarios al mes. Desde la comunidad lgbtiq+ aseguran que el acceso a la salud se vio vulnerado en estos años.

03/11/2019 08:15

A pesar que en el país sólo unos pocos centros de salud realizan intervenciones de reasignación en órganos sexuales primarios, en Misiones las personas trans han logrado acceder a los tratamientos hormonales y las cirugías de reconstrucción mamaria. El proceso de cambio hacia el género autopercibido no es fácil y en el camino han encontrado la discriminación. A nivel nacional la comunidad ha conseguido visibilidad en materia de derechos a través de la Ley de Identidad de Género y el siguiente paso sería la inclusión laboral.

 

El derecho a ser

Para conocer acerca del acceso a la salud en la provincia, PRIMERA EDICIÓN entrevistó a algunas personas trans. A sus 21 años, Agustín Cristaldo es un hombre trans y contó como fue el camino recorrido para llegar a su identidad: “Cumplo dos años y cinco meses con el tratamiento de hormonas. La mastectomía me la hice hace un año y cinco meses en Salud Pública. La segunda intervención que tuve ya fue hace un año y un mes. Esto lleva su recuperación pero en dos semanas ya estuve haciendo mis actividades con normalidad. Acceder a la cirugía es lo más hermoso por lo que puede pasar una persona trans. Lo mejor que me pasó fue poder verme al espejo y no sentir rechazo”.

Sobre cómo decidió pegar el salto para la transformación física, explicó que “en su momento, vi un video de una persona que no era de Argentina. Después de eso lo decidí y me comuniqué con un chico que me dijo para acudir a una ginecólogo del hospital de Fátima para que me asesore sobre el tratamiento hormonal. De por sí no me sentía cómodo conmigo. A nivel psicológico y emocional, el cambio comenzó desde muy chico, a partir de los 12 años. En ese momento viví la discriminación en la escuela porque quería usar el uniforme que sentí que me correspondía pero los profesores me decían que yo era una mujer y no podía hacerlo. Por el lado de mi familia, todavía no lo aceptan por completo pero es un proceso que pasamos entre todos”.

En materia de salud, Cristaldo señaló que “por suerte, al mes que me atendí con el cirujano ya conseguí turno para la intervención. En aquel entonces fue fácil porque no había los problemas económicos que tenemos ahora. A nivel provincial y en general en Argentina el sistema de salud estuvo bastante a la deriva en estos últimos años de gobierno. El acceso en sí a la salud siempre fue muy vulnerable para las personas trans. Por parte de endocrinóloga no tuve problemas ni con la cirugía pero tengo entendido que algunos compañeros sí. Por eso se armó una mesa de salud para que todos puedan tener un acceso a ella. Tenemos una agenda especial, aunque no debería porque nos corresponde el mismo acceso que todos, pero cuesta conseguir turnos y las hormonas que necesitamos”.

 

La salud integral

Por su parte, desde la Liga LGBTIQ de Las Provincias, Mia Fleitas detalló a PRIMERA EDICIÓN que “ante la Ley que garantiza el acceso a la salud integral y con la adhesión a la provincia, es una lucha constante para hacer que se cumpla. En Posadas mínimamente se trata de que puedan tener una disponibilidad pero resulta engorrosa la atención y los tratamientos de hormanización. Además, hay pocos turnos y los profesionales necesitan una formación en perspectiva de género para atención a las compañeras o compañeros”.

Respecto al derecho a ser, remarcó que “hablamos de una identidad autopercibida porque es algo que cada persona define en su vida, a la manera que desee encarar un proceso para identificarse y afirmar su propio ser. En mí caso fue desde muy pequeña, 7 años, donde sentí ser ‘yo’. Esa manifestación fue gracias a que mi familia actuó muy bien y entendió mi verdadero ser. De todas maneras esto requiere un proceso porque estamos dentro de un sistema que estigmatiza y discrimina a lo que es diferente. Misiones tiene mucho por trabajar aún. Todavía se oculta bastante y existe el prejuicio, la doble moral, el clasismo está presente”.

 

El tratamiento médico

El responsable del Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Hospital Ramón Madariaga, Gustavo Abrile, contó a PRIMERA EDICIÓN que “una vez que inicia el tratamiento hormonal y se hacen las consultas psicológicas, se procede a tratar los órganos sexuales secundarios. Es decir, la masculinización toráxica de las mujeres o feminización toráxica para los hombres. Después, las cirugías en los órganos sexuales primarios no se realizan en Posadas aún. Probablemente se haga en un futuro en la región pero por el momento se derivan al hospital Durand”.

En cuanto a las intervenciones quirúrgicas, precisó que “hemos hecho varias en lo que va de este año y fácilmente realizamos dos o tres al mes. A partir de la Ley, el grueso de los pacientes acuden al hospital público para todo, desde el tratamiento hormonal al acceso a las cirugías gratuitas a lo cual la gente va acudiendo. Tenemos una prevalencia hacia lo masculino. La franja etaria está en un promedio de 22 o 23 años, aunque también tenemos personas de 18 y casos de hasta 45 o 50 años”.

Sobre la disponibilidad de turnos, aclaró que “en el hospital tenemos las prioridades en cuanto a la casos para los servicios. Entonces, los turnos quirúrgicos siempre se intentan de respetar pero sucede que circunstancias que son ajenas a nosotros y muchas veces dependen de la disponibilidad de internación. Ese es uno de los motivos que pueden llegar a posponerse fechas de las cirugías”.

Desde a área de Endocrinología, Florencia Rodríguez indicó que “tenemos una agenda especial para las personas trans para facilitar un poco la atención. Muchas personas aún no pudieron acceder por la demora de turnos. Sin embargo, hasta donde tengo entendido la mayoría de los pacientes están a nivel hospitalario. En un trabajo interdisciplinario aproximadamente en el servicio tenemos unos 60 personas en evaluación y tratamiento. Ese número se da desde que iniciamos con esto, entre el 2015 y 2016. La mayoría ya se encuentra en tratamiento o al menos fueron evaluados por Endocrinología”.

En el proceso de hormonización “a las chicas trans se le administra estrógeno y a los chicos testosterona. En las chicas suele ser necesario una medicación que disminuye la hormona biológica. Antes de todo se necesita una evaluación hormonal completa para evaluar los riesgos que puede tener el tratamiento y si tiene alguna contraindicación. En general, tratamos de mejorar el estilo de vida, por ejemplo, que suspendan el tabaco si fuman. Conocer los hábitos tóxicos y los antecedentes familiares son fundamentales. Si existe un historial de cáncer de mama y patologías de ese tipo es necesario tomar más recaudo”, agregó.

En la cantidad de pacientes “está bastante dividido entre chicos y chicas trans. En la bibliografía siempre hablan de tratamientos más hacia el lado femenino pero no lo vemos así”, remarcó Rodríguez. Acerca del tiempo para notar cambios, explicó que “depende de cada persona. Algunos lo notan en poco tiempo y otros no. En general, a los tres meses comienzan algunos cambios en la piel y el bello corporal. Ciertas cosas no cambian nunca, como la voz. El crecimiento mamario se da entre los seis meses a los dos años”.