Tierra de selva y leyendas

En Aristóbulo de Valle, en medio de un espacio cubierto de selva, se encuentra el Salto Encantado. Una caída de 64 metros, que termina en un cañadón profundo, producto de la erosión que durante mucho tiempo efectuaron las aguas del arroyo Cuña Pirú.

06/10/2019 13:21

Llegar es fácil, transitando por la ruta nacional 14, a doce kilómetros de Aristóbulo del Valle, se accede a la ruta provincial 220 y luego de recorrer cuatro mil metros se llega al ingreso al Parque Provincial Salto Encantado.

Una vez allí, el visitante puede adentrarse en la selva a través de distintos senderos, despertar todos los sentidos y vivir una mágica experiencia sintiendo la frescura que continúa su curso por el valle sobre el suelo de basalto, culminando en miradores con diferentes vistas a la estrella principal, el Salto Encantado.

Otros saltos y cascadas a los cuales se llega por senderos agrestes algunos más largos y difíciles de transitar, ideales para los más aventureros, complementan la aventura.

En el recorrido al Salto la Olla, la cascada del Picaflor o los saltos Escondido y Acutí pueden descubrirse los misterios de la selva y adentrarse al corazón del parque.

Sin dudas este lugar invita a descubrir la gran diversidad de especies vegetales y animales que pueblan la provincia. En plena selva misionera el parque es refugio de más de una treintena de especies de mamíferos y alberga a alrededor de 200 especies de aves.

Mientras que el vapor emanado de la cascada y los acantilados crean un ambiente propicio para la presencia del vencejo de collar, un pájaro parecido a la golondrina y de rara distribución.

Además, es muy común toparse con lagartos, ardillas y mariposas. En cuanto a la flora, se destacan comunidades de guatambú blanco, loro negro y cedro, entre otras.

Además, el lugar ofrece todas las comodidades para disfrutar de un magnífico momento.