Caso Skeppstedt: defensa del acusado insistirá con domiciliaria

La defensa del único imputado por el crimen de Mariano Skeppstedt (65), insistirá en su pedido de cambio de calificación en la causa y arresto domiciliario (con tobillera electrónica) para el joven, de 28 años, a quien la Justicia le dictó la prisión preventiva el pasado miércoles.

23/08/2019 21:10

Mariano Skeppstedt (65)

 

Acusado formalmente de “homicidio simple y amenazas simples”, para el abogado Eduardo Paredes es “casi ilegal mantener al acusado detenido, teniendo en cuenta que todas las evidencias señalan que se trató de un homicidio preterintencional figura que señala que no hubo intención de matar)”.

“En todo caso deberían imponerle restricciones si es que creen que puede ser una amenaza para la hija de la víctima o para la familia de ella. Pero no mantenerlo detenido, por eso insistimos en solicitar el arresto domiciliario con tobillera electrónica”, expresó.

Acerca de la prisión preventiva, resolución que firmó la jueza de Instrucción 2 de Eldorado, Nuria Allou, precisó que “tuve acceso al expediente y hay una realidad, la muerte se produce por un golpe de mano, de puño cerrado. Esto le provoca la caída a la víctima, quien se golpea el cráneo y muere. Es muy similar al reciente caso del policía de la Ciudad en Buenos Aires, que le efectuó una patada a un hombre de 41 años en la calle, y que al caer murió. La jueza de la causa resolvió que se trataba de un hecho preterintencional y ordenó la libertad del efectivo”.

“En la causa sólo hay dos evidencias, los mensajes de texto que envió la expareja de la hija de la víctima con amenazas y el golpe y posterior caída. Eso es todo, es preterintencional no tiene salida. Lo que menciona en su resolución de prisión preventiva la jueza Allou es una suma de testimoniales que no tienen nada que ver con el hecho. Intimamos a la jueza a que en 72 horas se expida respecto a nuestra solicitud de domiciliaria y cambio de calificación y que explique con qué argumentos construyó la conducta de nuestro defendido como dolosa. Porque no hay pruebas pendientes, solamente las pericias a unos mensajes de texto. Más testimoniales no tendrían sentido. Quieren llevar la causa a un femicidio vinculado, lo que dejaría a la jueza al borde del prevaricato, algunos hablan de que existen presiones sociales y hasta políticas para seguir sosteniendo esto. Es una calificación ilegal, esta claro el hecho, hay imágenes, informes de autopsia, de forenses y testigos que hablan de un solo golpe y que se golpea la cabeza, no hacen falta más pruebas”, afirmó.