POSADAS. Cerca de 200 familias se mantenían ayer en la angustia ante la posibilidad de un inminente desalojo por parte de la Justicia, luego de que ocuparan el último fin de semana un predio privado situado en el barrio Ducón, en la zona de San Isidro, al sur de esta capital. Los terrenos pertenecerían a la empresa Maceva, que -a través de sus abogados- realizó la correspondiente denuncia. Lo llamativo del caso es que en el lugar vivían unas veinte familias desde hace varios años, que incluso fueron censadas con el propósito de ser relocalizadas, pero inesperadamente, el último fin de semana, comenzaron a llegar ocupantes desde distintos lugares, corriendo de boca en boca la noticia y elevando notoriamente el número de intrusos.Quienes dicen vivir en el lugar desde hace varios años se movilizaron ayer hasta la plaza 9 de Julio, mientras que simultáneamente otro grupo de nuevos ocupantes cortaba una de las avenidas del barrio.Rafaela Pereyra, a modo de vocera de los vecinos más antiguos, contó a PRIMERA EDICIÓN que “ayer (por el martes) llevaron una orden de desalojo a nuestro barrio, conocido como Ducón o también Olero. Nos pusieron cinco días de plazo para desalojar el lugar. Nos dijeron que, si nos ponemos fuertes con ellos, van a llevar una maquinaria para sacarnos, que vayamos viendo dónde ubicarnos, dónde irnos y qué hacer con nuestra casita”.La mujer explicó que lo que pretenden es “que nos den, como a cualquier familia, un techito. Somos personas humildes, todos necesitamos un lugar donde vivir con nuestra familia, una hectárea para que podamos instalar la olería, porque vivimos de eso. Con tanto sacrificio pudimos hacer nuestra casita precaria y el martes fueron con los papeles para que nos vayamos del lugar, insistiendo y diciéndonos que no hay remedio. Vivimos del barro para dar el alimento a nuestros hijos. Nos dijeron los abogados que nos visitaron que debemos pedirle a la Presidenta que nos solucione la falta de viviendas, que ellos no tienen nada que hacer”.Otro de los presentes en la plaza 9 de Julio manifestó que “nunca hubo ningún cartel que indique que eso era propiedad privada, todos dijeron que era un área verde. Ahora se formó como una villa, pero eso fue ocurriendo en los últimos días. Hoy nos manifestamos y vinimos acá a la Casa de Gobierno. Todo cuesta, es difícil para nosotros comprar un pedazo de costanero y cada familia tiene en promedio cinco chicos. Hay como diez o doce embarazadas que están a punto de parir en estos días. Hay familias que pasan el día sin comer, los chicos no van a la escuela, no tienen ropa ni calzados. Necesitamos la ayuda de los grandes capos”.Otro grupo de ocupantes apuntó que “nos enteramos de estos terrenos, vinimos y estamos acá hace tres días. Queremos que nos den un terreno para nuestras casas. No nos vamos a ir de acá”.





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