La interrupción que impone el fin de semana largo asociado a la celebración del primero de mayo obligó a un parate de la actividad política, salvo por las manifestaciones de sectores opositores, como los partidos de izquierda que se concentraron en la Plaza de Mayo porteña o el contundente acto que realizaron la Multisectorial y la CGT Misiones en la Plaza 9 de julio.Anteriormente, la semana pasada el lanzamiento oficial del Frente Amplio Unen (FAU) en Buenos Aires había dado lugar a la primera expresión directa de una fuerza que define alianzas y se prepara a competir en las presidenciales de 2015; a priori una cita electoral compleja de resolver para el kirchnerismo gobernante, y que, por el contrario, entusiasma a sectores de oposición que avizoran un cambio de ciclo que terminaría con una década de políticas K. El FAU, por su lado, un agrupamiento que pretende utilizar el llamado panradicalismo como base de poder territorial para extender al país una alianza que nació en la experiencia del frente UNEN en Capital; muestra en la práctica una diversidad de componentes ideológicos difíciles de amalgamar; el cual genera tensiones internas imprevisibles a futuro.El internismo en el radicalismo, en este contexto, se habría profundizado en los últimos días, empujado por el malestar de algunos sectores internos respecto a quienes desde la misma cúpula radical, quieren apurar una alianza con el PRO de Mauricio Macri; la incerteza que causan estos aprestos en el interior del partido ya se sintió en Misiones, tal es así, que el titular partidario, el senador Ernesto Sanz, vendrá a la provincia a tratar de poner paños fríos a la interna del centenario partido.El Pj nacional, por su parte, se reunirá el próximo viernes para poner en orden al aparato partidario y enfilar hacia el proceso eleccionario; el kirchnerismo espera definir sus candidatos en el contexto de las PASO y disolver, paralelamente, sus contradicciones internas en el interior de la coraza partidaria del justicialismo; ajustada a los desafíos del mantenimiento del poder. La principal preocupación para el kirchnerismo está dada por los movimientos en la oposición hacia una estratégica unitaria en una segunda vuelta, a la que muchos creen que -descontando un candidato oficialista- el kirchnerismo no podría sobrevivir y se ubicaría del lado de las expectativas del electorado -paradójicamente- en una situación similar a la de Menem respecto a Kirchner en 2003.Los números en disputaEl Jefe de Gabinete Jorge Capitanich, en tanto, cerró la semana con decoloraciones que encendieron, una vez más, la polémica sobre la situación de la economía. Tras participar de un acto en Corrientes, Capitanich resaltó la reciente prórroga de las deudas de 17 provincias, medida que alivió a las administraciones provinciales más complicadas, y adelantó que “seguramente el lunes se anunciará un récord de recaudación que es importante para la Argentina en términos de fuentes de ingresos, porque eso le da sustentabilidad desde el punto de vista fiscal”. El funcionario afirmó, además, que la política de precios impulsada por el Gobierno va dando su efecto y sostuvo que “el programa Precios Cuidados se expande por todo el país, con participación y compromiso social”. Muchas señales que no puede ignorar el gobierno, sin embargo, como los aumentos tarifarios en trenes y en vuelos de cabotaje recientemente anunciados, o la caída del nivel de actividad en la construcción, que registró en marzo una merma del 6% en relación a igual mes del año pasado y acumuló un retroceso del 2,6% durante el primer trimestre, dan cuentas de una realidad que, sobre todo en el sector privado, no transmite el mismo optimismo que mostró Capitanich. Es sabido, además, que en una economía con alta inflación, el aumento nominal de la recaudación ayuda a la coyuntura, pero es ilusorio a largo plazo. Por ello, para muchos economistas los avances recaudatorios del gobierno son menos interesantes que el impacto negativo de una larga etapa inflacionaria. En ese sentido, un estudio privado dado a conocer el miércoles advertía que “hasta tanto no se reduzca en forma sustentable y sostenida la inflación, Argentina no volverá a crecer a tasas (5%/6%) que permitan generar empleo privado genuino”. La mayor preocupación para el gobierno, en este aspecto, vino de un informe secreto que la conducción que la UIA hizo llegar al ministro Kicillof y en el que expuso duras críticas al rumbo económico. “Desde el 2011, la actividad industrial viene mostrando un marcado estancamiento”; remarcó la entidad. Poco y nadaEn la provincia, el jueves el gobernador Maurice Closs y el presidente de la Cámara de Diputados, Carlos Rovira, se mostraron exultantes al inaugurar la remodelación efectuada al Palacio legislativo, una obra que modernizó el recinto de sesiones, pero que no consiguió despejar la sensación en la concurrencia de una disminución del apoyo popular y la euforia partidista de las mejores épocas de la renovación. El fastuoso entorno tampoco disipó el fondo insustancial del extenso y pormenorizado discurso del gobernador. Con la presencia del vicegobernador Hugo Passalacqua en el estrado; una señal para la interna de que el candidato de la renovación para 2015 ya está definido en el interior de la cúpula renovadora; Closs se esforzó sin mayor suceso en mostrar un ascendente ritmo de gestión y acumuló datos que, no obstante, se vieron como mera retórica para consumo de la tropa adicta. Para los legisladores de la oposición, y la ciudadanía independiente, Closs no convenció siquiera al anunciar un incremento del 17% a partir de abril para los empleados de la administración central, dejando en las sombras la información de un supuesto segundo tramo en agosto del 11%, que llevaría el aumento al 28%. En comparación al incremento del 35% dado a la policía, y sabiendo que en la fuerza hay todavía descontento pese a esta mejora y temor a que la inflación que viene la licúe en el segundo semestre, la suba anunciada no calmó ni mucho menos el desánimo de los asalariados del Estado, que sufren de un considerable retraso salarial. Sí fue bienvenida la decisión de facilitar que los agentes públicos de más edad se puedan jubilar con el 75% de sus haberes, aunque la propuesta no roce más que un aspecto de la problemática realidad de las jubilaciones en el sector público. Un fuerte rechazo recibió, en tanto, la ausencia de una clara postura respecto a las responsabilidades en el accidente de Acaraguá; tragedia a la que Closs aludió con formalidades y sin verdadera convicci&o
acute;n. Las declaraciones de Julio Duarte, casi en simultáneo, cargando toda la responsabilidad sobre la empresa de colectivos, se proyectó como una virtual tomadura de pelo al mandatario, que pareciera no tener toda la autonomía del cargo cuando se trata de sancionar como es debido a un funcionario que falta a sus funciones, como el director de Vialidad Provincial. En lugar de una clara definición sobre este hecho puntual que preocupa a la comunidad, Closs lanzó una confusa propuesta de “plantear una lucha frontal contra la llamada puerta giratoria que se da porque aquel que delinque no tiene condena, roba, va a la policía y lo sueltan”. Aparentemente con la intención de sumarse a la moda de los políticos que buscan rédito electoral mostrándose propensos a las políticas de “mano dura” contra el delito, Closs propuso hacer desde el gobierno, “un seguimiento riguroso para ayudar a la Justicia y lograr las condenas en casos de reincidentes”. La propuesta fue calificada de “peligrosa” por el Colegio de Abogados, que vio como positivo que Closs “admita las falencias de la Justicia Penal en la provincia”, pero advirtió que se podría violar la normativa constitucional. El activismo voluntarista, y la escasa claridad conceptual, del gobernador respecto al un ámbito complejo como el de la Justicia penal, finalmente, habría generado no poco malestar en esferas de la Justicia provincial.





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