POSADAS. Hace más de quince años que alumnos, padres y docentes del colegio Virgen de Itatí ganan las calles capitalinas para brindar un pequeño granito de arena a las instituciones solidarias de esta ciudad; pero desde hace cinco, las energías se concentran en fomentar la ayuda específicamente para el hogar de niños minusválidos Sagrado Corazón.Con este motor, el domingo próximo, la comunidad educativa volverá a desenrollar sus pancartas y carteles para involucrar al resto de la sociedad con el gesto fraternal de brindarse, en la medida de sus posibilidades, con personas humildes. Y nuevamente en esta ocasión los alumnos del instituto podrán ganar las calles en compañía de sus pares de los colegios de corte jesuita: Bachillerato Humanista, San Ignacio de Loyola y Madre de la Misericordia. Pero las tareas de beneficencia no comenzarán con la caminata, sino que ésta será una especie de broche a la distintas actividades de recolección realizadas en semanas anteriores. En ese sentido, los jóvenes estudiantes sumaron alimentos no perecederos, productos de limpieza, ropas y otros elementos considerados indispensables para un hogar de estas características, además de donativos en dinero. Sumar voluntadesSi bien es cierto que las caminatas se realizan más que nada para marcar presencia, la idea es que quienes quieran sumar sus voluntades, lo hagan libremente, ya sea caminando junto a ellos o bien esperándolos con los donativos. Francisco Duarte, alumno de quinto año, sostuvo que “lo ideal es que las personas del barrio lindante al colegio se sumen, se identifiquen con nosotros y nuestra causa. Muchos lo vienen haciendo año tras año, e inclusive hay quienes no caminan, pero sí esperan con donativos, ya que están al tanto de la movida, por la difusión previa de la actividad”.“Cada vez se hace más grande la convocatoria, mucha de la gente que al principio sólo les llamaba la atención vernos caminar, al otro año se sumaban. Es muy enriquecedor”, comentó a su turno el profesor Jorge Núñez. Premios, festival y másEl circuito de la caminata no es muy largo y más que nada se trata de una acción simbólica en la cual se pretende sensibilizar a toda la comunidad y dar a conocer la orientación solidaria sobre la cual trabaja el Instituto.Como incentivo a esta posibilidad de “caminar para ayudar”, la gente que se suma obtiene números gratuitos para participar en los sorteos de diferentes y atractivos premios, como así también el ingreso para el festival de cierre que se realiza en la sede del colegio, una vez que se transiten las veinte cuadras que conforman el recorrido. Asimismo, aparte de esta y otras acciones benéficas, es importante destacar que la institución educativa envía a un grupo de sus estudiantes más destacados y con perfil humanitario a tomar parte, junto con otros jóvenes de la Argentina, en distintas campañas de ayuda a familias marginadas, residentes de pueblos “olvidados” y prácticamente “inexistentes” en el mapa, y a los cuales les hace falta de todo, especialmente respeto y apoyo espiritual.




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