La actualización de tarifas eléctricas dispuesta a nivel nacional volvió a poner bajo la lupa las marcadas diferencias que existen entre provincias argentinas. Aunque el costo de la energía mayorista es definido de manera uniforme por la Nación, el impacto final sobre las boletas depende de factores como el Valor Agregado de Distribución (VAD), los impuestos provinciales y municipales y el esquema tarifario de cada distrito.
En ese contexto, Misiones quedó lejos de encabezar el ranking de las facturas más caras del país, tanto para usuarios que mantienen subsidios como para aquellos que pagan tarifa plena. Así surge del último informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, que analizó las facturas promedio de electricidad para consumos residenciales de 265 kWh mensuales durante mayo de 2026.
La Resolución 109/26 del Gobierno nacional fijó desde el 1° de mayo nuevos precios estacionales de la energía eléctrica. Sin embargo, el costo final que llega a cada hogar continúa mostrando diferencias muy marcadas según la provincia. En el caso de los usuarios sin subsidio, Neuquén volvió a liderar ampliamente el ranking nacional con una factura promedio de $153.580 mensuales. Detrás quedaron Río Negro, con $115.282; Puerto Madryn, con $109.618; y Santa Fe, con $101.213. En el otro extremo se ubicaron Tierra del Fuego, con $49.727; Edenor en el AMBA, con $53.224; Edesur, con $54.705; y La Rioja, con $55.397.
Misiones apareció en una posición intermedia, con una factura promedio de $85.812 para los usuarios sin subsidio. El valor quedó apenas por encima del promedio nacional, estimado en $82.688, pero muy lejos de los distritos patagónicos donde las tarifas prácticamente duplican los costos misioneros.
La diferencia con Neuquén es contundente: un hogar neuquino sin subsidios paga casi un 80% más que uno misionero por un nivel de consumo similar. Incluso comparado con Río Negro o Puerto Madryn, el costo en Misiones se mantiene considerablemente más bajo.
Entre los usuarios con subsidio también se observó una fuerte dispersión tarifaria. Neuquén volvió a ocupar el primer lugar con facturas promedio de $88.924 mensuales, seguida por Río Negro, con $84.549; Puerto Madryn, con $76.823; y Salta, con $69.343. Las boletas más bajas se registraron en Formosa, con $25.321; La Rioja, con $27.191; Edesur, con $28.281; y Edenor, con $28.569.
En este segmento, Misiones mostró una factura promedio de $36.507, ubicándose claramente por debajo del promedio nacional para usuarios subsidiados, que fue calculado en $50.919 mensuales. La diferencia con las provincias más caras vuelve a ser significativa. Mientras un hogar subsidiado en Neuquén paga casi $89 mil por mes, uno en Misiones desembolsa poco más de $36 mil. Es decir, la factura neuquina es más del doble que la misionera.
El informe del IIEP sostiene que la brecha entre provincias se profundizó a partir de la quita gradual de subsidios y del reordenamiento tarifario impulsado por la Nación. Aunque el precio estacional de la energía es el mismo para todo el país, cada jurisdicción conserva distintos niveles de costos de distribución, impuestos y cargas.







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