La familia de Matías Blanco, un joven de 30 años oriundo de Pilar, denunció presuntos apremios ilegales durante un procedimiento policial ocurrido en Puerto Iguazú y aseguró que el hombre sufrió un severo daño neurológico tras haber sido reducido por efectivos de seguridad en medio de un brote psicótico.
De acuerdo al portal Pilar de Todos, actualmente, el paciente es trasladado hacia Buenos Aires en una camioneta particular luego de permanecer internado más de 70 días en un centro de salud misionero, donde atravesó un cuadro crítico que incluyó coma, neumonía, infección generalizada y falla renal.
La madre del joven, Gladys Vázquez, afirmó que su hijo quedó postrado, sin poder hablar ni movilizarse por sus propios medios. “Matías no habla, no se mueve”, expresó al describir el delicado estado de salud que presenta actualmente.
Según relató la mujer, el episodio ocurrió luego de que el joven viajara a Puerto Iguazú con intenciones de vacacionar antes de continuar rumbo a Brasil, donde planeaba comenzar una nueva etapa laboral. De acuerdo al testimonio familiar, en medio de un cuadro psiquiátrico vinculado a esquizofrenia, Matías salió de la vivienda de un familiar y terminó sobre los techos de una casa en un estado de alteración.
“Tuvo un brote esquizofrénico. Ya había tenido otros episodios, pero no quería tratarse”, contó su madre, quien además señaló que el joven consumía estupefacientes aunque remarcó que nunca había tenido conductas violentas hacia terceros.
La denuncia de la familia apunta directamente al accionar policial previo a la internación. Gladys sostuvo que distintos testigos le aseguraron que el joven fue golpeado durante el procedimiento y que uno de los efectivos habría aplicado una maniobra que le provocó una fuerte reducción de oxígeno.
“A mi hijo lo golpearon policías, hay testigos de eso. Lo bajaron del techo atado con cables”, afirmó la mujer. Además, agregó que incluso después de haber recibido atención médica inicial, los efectivos habrían continuado con las agresiones. “Cuando lo sacaban en silla de ruedas esposado, volvieron a pegarle”, denunció.

La documentación médica mencionada por la familia indica diagnósticos compatibles con “daño neurológico secundario a hipoxia anóxica por síndrome post paro” y “asfixia mecánica”, cuadro que habría derivado en secuelas neurológicas severas.
Gladys aseguró que Matías permaneció más de un mes en coma y que actualmente presenta rigidez muscular, escasa respuesta motora y alimentación mediante sonda. No obstante, se aferra a pequeñas reacciones corporales para sostener la esperanza de recuperación. “Lo estoy llevando en estado vegetativo, pero algo reacciona”, manifestó.
En ese contexto, cuestionó además el alta médica otorgada en Misiones. Según explicó, existía un traslado sanitario programado para el 2 de junio, aunque finalmente debieron abandonar el sanatorio antes de esa fecha y organizar el viaje por sus propios medios.

La familia indicó que ahora busca llegar a Pilar para que el joven sea evaluado en centros de mayor complejidad del conurbano bonaerense y pueda acceder a estudios neurológicos especializados.
Mientras tanto, allegados y vecinos impulsan una colecta solidaria para solventar los gastos del viaje y del tratamiento médico. De acuerdo al relato de la madre, aún necesitaban reunir dinero para retirar el vehículo utilizado en el traslado y completar el trayecto hacia Buenos Aires.
En paralelo, la familia insiste en que la Justicia investigue lo ocurrido durante el operativo policial en Puerto Iguazú. “Yo quiero que esto se investigue. No solo por mi hijo, sino por otros chicos que pueden pasar por lo mismo”, expresó Gladys.






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