La posibilidad de que Argentina se convierta en un centro de producción de insumos para dispositivos electrónicos que calientan tabaco forma parte de los planes de expansión que analiza Philip Morris International (PMI). La compañía, que busca aumentar la participación de los productos sin combustión dentro de su negocio, considera que el país reúne condiciones para avanzar hacia una integración industrial que incluya desde la producción primaria hasta la fabricación de consumibles. Sin embargo, por el momento no existe un anuncio concreto de inversión.
El planteo fue realizado por Demian Pintos, director general de PMI para el Clúster Sur, en el marco de Technovation, Smoke-Free by PMI, un encuentro organizado por la multinacional los días 7 y 8 de octubre en Buenos Aires, que reunió a directivos, especialistas y representantes de distintos países.
La actividad estuvo centrada en la estrategia comercial y tecnológica de la empresa para sustituir progresivamente los cigarrillos convencionales por alternativas que no requieren quemar tabaco. A lo largo de las exposiciones, los ejecutivos presentaron resultados del negocio, investigaciones desarrolladas por la firma y experiencias de otros mercados.
Pintos sostuvo que Argentina podría convertirse en un centro de producción integrado, aprovechando su actividad tabacalera y la disponibilidad de materia prima. En ese escenario, el país tendría la osibilidad de fabricar consumibles para dispositivos como IQOS, una línea que utiliza tabaco calentado mediante un sistema electrónico.
El ejecutivo señaló que actualmente se utiliza tabaco argentino en la elaboración de consumibles destinados a mercados internacionales. La aspiración, explicó, es avanzar hacia una etapa industrial que permita agregar valor a esa producción dentro del territorio nacional.
Argentina pasó de la prohibición a un sistema de control y registro.
El escenario para la comercialización de los nuevos productos de tabaco y nicotina cambió en mayo de este año, cuando el Ministerio de Salud de la Nación dictó la Resolución 549/2026. La medida derogó una disposición de 2023 que prohibía la importación, distribución, comercialización y publicidad de los dispositivos de tabaco calentado, incluidos sus accesorios y consumibles.
En reemplazo de aquella prohibición, el Gobierno nacional estableció un régimen de registro, fiscalización y requisitos técnicos para distintas categorías de productos, entre ellas los cigarrillos electrónicos, los dispositivos de tabaco calentado, las barras o cartuchos de tabaco denominados sticks y las bolsas de nicotin.
Como referencia para explicar el modelo que pretende desarrollar, la compañía presentó su experiencia en Italia, donde instaló una planta dedicada a la fabricación de productos de tabaco calentado.
De acuerdo con las cifras difundidas por PMI durante el encuentro, la cadena económica vinculada a esa actividad comprende alrededor de 44.000 puestos de trabajo y unas 8.000 empresas, mientras que la producción industrial abastece a más de 70 mercados.
Pintos mencionó ese antecedente para ilustrar las oportunidades que, desde la perspectiva de la firma, podría generar una mayor integración entre el sector agropecuario y la industria tecnológica.
En Argentina, esa discusión tiene especial relevancia para las provincias productoras de tabaco, entre ellas Misiones, donde el cultivo constituye una fuente de ingresos para numerosas familias rurales y forma parte de una cadena que incluye acopio, procesamiento y comercialización.

Transformación
Durante Technovation, los representantes de Philip Morris expusieron los resultados de la estrategia que la compañía comenzó a desarrollar hace más de una década para diversificar sus ingresos y reducir su dependencia de los cigarrillos convencionales.
Según los datos presentados por la multinacional, los denominados productos libres de humo representan actualmente alrededor del 42% al 43% de sus ingresos netos globales y cuentan con aproximadamente 43 millones de usuarios adultos en distintos mercados.
La firma informó, además, que desde 2008 destinó más de 16.000 millones de dólares a investigación y desarrollo de estas tecnologías y que sus productos alternativos tienen presencia en unos 109 países.
Entre los dispositivos promocionados por PMI se encuentra IQOS, que calienta tabaco sin producir la combustión característica de un cigarrillo convencional. La empresa también comercializa bolsas de nicotina bajo la marca ZYN, que se utilizan por vía oral.
Durante las presentaciones, los representantes de la compañía argumentaron que evitar la combustión permite reducir la exposición a determinadas sustancias nocivas presentes en el humo del cigarrillo.
Pintos afirmó que, de acuerdo con las mediciones de la compañía, más del 70% de los fumadores adultos que adoptan IQOS dejan completamente de consumir cigarrillos convencionales. Se trata de un resultado atribuido a los registros empresariales, no de una conclusión independiente presentada durante la entrevista.
El escenario regulatorio
La expansión comercial de estos dispositivos en Argentina también está condicionada por el marco normativo.
Durante el encuentro se abordaron los cambios introducidos por la Resolución 549/2026, que modificó las condiciones regulatorias para determinadas categorías de productos vinculados al tabaco y la nicotina. La medida derogó una disposición de 2023 que prohibía la importación, distribución, comercialización y publicidad de los dispositivos de tabaco calentado, incluidos sus accesorios y consumibles.
En reemplazo de aquella prohibición, el Gobierno nacional estableció un régimen de registro, fiscalización y requisitos técnicos para distintas categorías de productos, entre ellas los cigarrillos electrónicos, los dispositivos de tabaco calentado, las barras o cartuchos de tabaco denominados sticks y las bolsas de nicotina. Desde la compañía señalaron que la nueva situación abre una posibilidad para introducir tecnologías que ya comercializan en otros países.
No obstante, todavía deben cumplirse procedimientos de registro y otros requisitos antes de avanzar con el lanzamiento local de IQOS. En cambio, las bolsas de nicotina ya tienen presencia en el mercado argentino.
La discusión regulatoria ocupó una parte importante de las exposiciones, en las que los representantes de PMI defendieron la necesidad de establecer normas diferenciadas para los cigarrillos convencionales y los dispositivos sin combustión.
Entre los principales expositores estuvo Christos Harpantidis, quien planteó como objetivo de largo plazo avanzar hacia un mercado en el que los cigarrillos convencionales representen una proporción cada vez menor del consumo de tabaco, hasta acercarse eventualmente a su desaparición. “Queremos que los cigarrillos estén en los museos”; señalaron desde PMI.






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