
El Tribunal Penal 1 de Posadas condenó este viernes a Mariela Andrea Ramírez a 16 años de prisión por la muerte de su hija Rocío Belén López de 15 años desnutrida, deshidratada y con hipotermia, registrada el 23 julio de 2013 en el barrio Las Rosas de esta capital. Dispuso además su inmediata detención en la Unidad Penal V de Miguel Lanús. El fallo fue adoptado por mayoría, los jueces Gustavo Arnaldo Bernie y Miguel Mattos a favor y Viviana Gladis Cukla, en contra.
Ramírez fue declarada autora penalmente responsable del delito de “homicidio agravado por el vínculo, cometido bajo circunstancias extraordinarias de atenuación”, previsto en el artículo 80 inciso 1 del Código Penal.
Ramírez llegó a debate el lunes 3 de agosto acusada de “abandono de persona agravado por el vínculo y por el resultante muerte” (artículos 106 y 107 del CPA) y durante las audiencias el fiscal Vladimir Glinka la Fiscalía solicitó el cambio de calificación a “homicidio agravado”. Además de imponer la pena de 16 años, los jueces resolvieron la prisión preventiva para Ramírez, rechazando el pedido de exención de la defensa.
Patriarcado
Tras la notificación del fallo, el defensor oficial 4, Miguel Ángel Varela, sostuvo que recurrirá ante el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia aunque no cree que tenga el resultado favorable que lo revierta pero que apelará en queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Respecto a porqué no confía en el STJ, apuntó contra el fiscal Glinka: “Él tiene mucho poder ahí”. Y agregó que el funcionario que acusó en el debate “no tiene perspectiva de género, se llena la boca hablando de eso pero no lo demostró en el juicio”.
Sin muchos fundamentos y apuntando -tampoco sin emitir motivos- a los medios de comunicación con responsabilidad en la resolución judicial, desvió su crítica hacia los jueces Mattos y Bernie: “Acá primó el patriarcado de dos jueces varones que no entienden nada sobre las desigualdades que ha sufrido una mujer”.
Por su parte, el fiscal Glinka opinó: “La deliberación fue larga, me deja tranquilo que el tribunal vio que esto se trató de un homicidio. Lo importante fue aclarar que así fue. Este expediente fue hallado cuando trabajaron en equipo empleados del Tribunal Penal 1 y de la Fiscalía. Se encontraron varios próximos a prescribir y que no estaba digitalizados y entre ellos estaba este muy importante. Por ello pedí de inmediato el juicio”.
“Haber llegado con la verdad a contar la historia de Belén es una tranquilidad enorme para mí porque se hizo justicia y es lo que vinimos a buscar. Las fotos que me tocó ver en este expediente fue muy duro, verla en esas condiciones me impactó mucho”.
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Sobre el reclamo de Varela sobre perspectiva de género, resumió: “La perspectiva de género ya está en la mente de los juzgadores, no es algo nuevo, es un proceso analítico que no podemos decidir si lo utilizamos o no. A veces sirve como alegato de tribuna reclamarlo, pero todos los funcionarios judiciales están capacitados en ello”.
Y cerró: “Mariela Ramírez tuvo todas las alternativas y oportunidades para que esto no le ocurriera a su hija. No fue un accidente esto, fue un homicidio y por ello el resultado es más trágico”.
Rocío Belén López tenía 15 años y padecía síndrome de Rett, enfermedad neurodegenerativa. En julio de 2013 quedó al cuidado de su madre durante dos semanas, mientras su abuela y una tía -quienes habitualmente se ocupaban de ella- viajaron a Corrientes. La adolescente fue encontrada sin vida en la vivienda de calle Soria donde residía Ramírez.
Durante el juicio, testimonios y pericias forenses incorporaron al debate las condiciones en las que se encontraba la adolescente y las circunstancias previas a su muerte y apuntaron a que, sin motivo, la menor durante siete días (entre el 13 y 23 de julio) no comió, no tomó ningún líquido y no estuvo abrigada.
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Tres años y cinco meses antes …
El 9 de marzo de 2023, Martín Fernando Monzón (hoy de 42 años) fue condenado a prisión perpetua por asesinar y descuartizar a Horacelia Marasca (16), en Villa Cabello, agosto de 2015.
El defensor oficial de Monzón fue Miguel Ángel Varela y durante su alegato ante el Tribunal Penal 2 sostuvo que su defendido “se drogaba para relajarse de las acciones violentas de su pareja”. E insistió en que “Horacelia en medio de la discusión tomó un cuchillo y Monzón no la vio venir desde la cocina, le lanzó el puntazo con intención de matarlo pero no lo logró y se produjo el forcejeo con el desenlace fatal. Si Monzón no se defendía, hoy el fiscal iba a estar juzgando a Horacelia por homicidio”.
Solicitó la absolución del acusado por “legítima defensa” o subsidiariamente “exceso de legítima defensa”. “Era la vida de él o de ella y la que violentó el vínculo fue Horacelia con sus infidelidades y el cuchillo”.
¿Quién fue el fiscal?
Vladimir Glinka alegó por una condena de prisión perpetua por femicidio: “Horacelia no había cumplido los 16 años cuando la mató Monzón. Era una niña en extrema vulnerabilidad que tuvo un derrotero entre malas decisiones y ninguna oportunidad. Se pudo demostrar que no fue una relación de pareja la que atravesó. Las reacciones de Horacelia correspondieron a una menor de 14 años que quedó embarazada de una persona que la duplicaba en edad”.
Fue aún más amplio: “Horacelia se lo dijo a Monzón y a otras personas que no estaba preparada para ser mamá. Fue una menor que sufrió en ausencia de sus padres, de la familia, ausencia emocional, de contención. Horacelia siempre estuvo sola y buscó una persona mayor que también la dejó sola”.
El contexto vulnerable también ocupó su síntesis: “A los 14 años Horacelia era una niña, fue obligada a no comportarse como tal sin estar protegida. El barrio la vio a ella con un bebé sufriendo hambre y violencia. Y muchos vecinos se solidarizaron. Una señora le regalaba hamburguesas para que comiera también su bebé y cuando Horacelia desapareció increpó a Monzón como culpable, se dio cuenta, mostró empatía”.












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