A fin de revivir los encuentros de los que participaban sus antepasados, varias familias italianas se reunieron el domingo en la propiedad de Antonio Filippin. De la juntada participaron las familias: Bárbaro, Forni, Boattini, Filippin, Manarin, Chies, Morchio, Batirola, Altieri, Carrara, De Lorenzi, Marinaro, Tricoli, Bregagnolo, Lo Turco, Derna, Questa, Graziosetti, Pic, Maffini, Parola, Pividori, Zappala, Benetti y Bovina.
El hijo de Eugenio “Geni” Filippin, que llegó directamente a esta chacra ubicada sobre la ahora ruta 103, desde Erto e Casso, Italia, en 1948, manifestó que esas juntadas “vienen desde hace 60 o 70 años atrás. Yo tenía entre 10 y 12 años, cuando se juntaban acá en la casa de mi tía, todos los italianos de la zona de Campo Ramón y algunos de Oberá”.
Dijo que, por lo general, se reunían el 2 de junio, que es el Día de la Independencia de Italia y cocinaban la tradicional polenta con estofado de carne. “No recuerdo la cantidad, pero creo que eran alrededor de 50, porque venían todos con sus familias, cuando todavía esta ruta era de tierra. Se hacía el almuerzo y después cada uno contaba algunas anécdotas de Italia, algunos chistes. Julio o Juliano Filippin era uno de los músicos que ejecutaba en el acordeón y el saxo, las canciones tradicionales de Italia, como la tarantela; también tradicionales de Argentina, tango, milonga, porque esa es básicamente la música que ellos escuchaban en aquella época”.
Indicó que sobre el fogón se colocaban dos ollas grandes, de unos 50 litros cada una, para hacer la polenta, que luego se servía y “se cortaba con un hilo”. Esta exquisitez era acompañada por vino de la zona porque “cada uno hacía sus dos, tres, cuatro mil litros todos los años”. Después de tantos años se repite este encuentro y “es una alegría volver a recordar el pasado. Me emociona porque ya no está más nadie, quedan solamente los hijos y algunos nietos de la primera generación de estos italianos que vinieron acá. La gente de esa época ya no se encuentra más”.
Sostuvo que el papá de Marco Benetti, que fue su invitado, “fue quien trajo a estas italianadas a Campo Ramón. No sé cómo fue el tema, pero antes la comunicación era a través de cartas, y el papá de Benetti llamó a los italianos que estaban allá por Buenos Aires para que vengan a Campo Ramón”.
Invitan a sumarse
Lucas Stevenson, nieto de Alessandro “Sandro” Forni, contó que el grupo surgió en la colectividad italiana como grupo cultural. “Como se denomina Colectividad Italiana de Oberá y Colonias, se invitó a la gente de Campo Ramón y cuando se sumaron, tuvieron la idea de volver a hacer las reuniones en este lugar, como hicieron los primeros inmigrantes, que llegaron primero a Campo Ramón y después se fueron dispersando por el resto de la zona centro. Pero volvían a juntarse acá, una vez por año”, explicó.
Añadió que, como grupo cultural de la colectividad, “queríamos volver a las raíces y retomar un poco ese tema para conocer, ya que está quedando poca gente que vino de Italia en esa época. La idea es que nos cuenten para poder seguir llevando ese legado adelante y retomar la cultura italiana”.
Al hablar de sus raíces italianas confió que su abuelo materno vino de Italia y en Oberá se dedicó a la construcción. Intervino en la cúpula de la Catedral San Antonio y en otras obras más con su empresa constructora donde era socio con Bovina. “Mi abuelo falleció cuando yo tenía ocho años. Tengo imágenes de él y recuerdo algunas cosas, como que en la misa cantaba fuerte, su voz sobresalía. En las reuniones familiares también le gustaba cantar y le gustaba la unión familiar. Y eso es lo que queremos hacer”, acotó.
Su mamá, que viajó siendo chica a Italia y volvió ya adolescente, también aportó a sus conocimientos sobre el país de sus ancestros. “Ella también me contó que el viaje en barco era bastante sufrido. Es parte de la cultura que tenemos que tomar para poder revivir esas épocas”, agregó.
Los encuentros no están establecidos y los programas son improvisados. Se puede cantar, bailar, están abiertos a la comunidad italiana que quiera distenderse y volver a las raíces. “Iremos viendo. Queremos trasladar esto a la colectividad italiana para poder darle vida cultural y buscar que se sume más gente para poder estar en el Parque de las Naciones, que es el lugar que heredamos de toda esta juntada”.








