Con un fuerte mensaje de esperanza en medio de la crisis económica y social que atraviesa el país, la comunidad católica de Misiones se prepara para vivir este domingo la 64ª peregrinación al santuario de Nuestra Señora de Fátima, una de las manifestaciones de fe más convocantes de la provincia.
La caminata partirá a las 6 de la mañana desde la Catedral de Posadas y volverá este año a su recorrido tradicional rumbo a la ermita ubicada sobre la ruta nacional 12. Bajo el lema “A Fátima en comunión, caminamos en misión”, miles de fieles volverán a unirse en oración, promesas y agradecimientos.
“El pueblo siempre acude a la Virgen en momentos difíciles. Y este es un año donde mucha gente no la está pasando bien”, expresó el padre Juan Rajimón, superior provincial de la Congregación del Verbo Divino, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El sacerdote sostuvo que la peregrinación se transformó con los años en mucho más que una tradición religiosa: “Es una oportunidad para levantar el ánimo y seguir adelante. Las crisis materiales pasan, pero lo importante es no desmoronarnos espiritualmente”.
Una caminata marcada por la fe y la esperanza
La procesión partirá desde la Catedral y avanzará por Félix de Azara hasta Rademacher, luego continuará por Tierra del Fuego hacia la rotonda y finalmente tomará la ruta 12 hasta llegar a Fátima.
“Volvemos al recorrido tradicional. El año pasado habíamos pasado por la Costanera, pero esta vez retomamos el camino histórico de la peregrinación”, explicó Rajimón.
La misa central será a las 9 y estará presidida por el obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez. Luego habrá celebraciones durante toda la jornada, incluyendo una misa por los enfermos, actividades infantiles, un festival musical y una celebración con cantos en guaraní.
“A las 13.30 tendremos nuevamente la misa con cantos en guaraní. Hay muchas familias paraguayas y queremos recuperar también esa expresión de fe tan propia de nuestra región”, señaló.
La jornada culminará a las 19 con la tradicional misa de envío misionero.
“Cada año veo más gente”
Aunque resulta imposible calcular cuántos fieles participan de la peregrinación, Rajimón aseguró que siempre ve “más participación. La gente se va sumando durante todo el trayecto y realmente es impresionante la cantidad de personas que caminan”, afirmó.
También consideró que la devoción mariana sigue profundamente arraigada en la identidad religiosa de la región. “La Iglesia latinoamericana tiene una fuerte devoción a María y eso se nota muchísimo en esta peregrinación. La gente encuentra en Fátima un lugar de encuentro, de oración y de esperanza”, sostuvo.
Además, recordó que la caminata será transmitida por Radio Tupambaé para quienes no puedan asistir físicamente. “Hay muchos enfermos, adultos mayores o personas que no pueden caminar, entonces acompañan desde sus hogares con las oraciones y los cantos”, destacó.
Jóvenes, tereré y fe: una postal que se repite
Uno de los aspectos que más valoró Rajimón fue la participación juvenil, especialmente en un contexto donde muchas veces se instala el debate sobre el alejamiento de los jóvenes de las prácticas religiosas tradicionales.
“Hay muchos jóvenes que participan masivamente. Vienen en grupos, con amigos, con el tereré, entusiasmados. Es muy lindo ver que no todo pasa por la tecnología”, remarcó.
Según describió, la imagen de adolescentes y jóvenes caminando de madrugada rumbo a Fátima ya forma parte de la esencia de la peregrinación. “Todos los años veo muchísimos jóvenes desde temprano, con una alegría enorme. Eso es muy esperanzador porque muestra que la fe sigue viva en las nuevas generaciones”, expresó.
No obstante, reconoció que también existen sectores juveniles menos vinculados a las expresiones tradicionales de la Iglesia. “Hay dos tendencias, claro. Hay jóvenes que quizás no se sienten identificados con este tipo de manifestaciones, pero también hay muchísimos otros que sí participan y son protagonistas”, señaló.
El sacerdote insistió en el contexto social y económico actual y en cómo eso impacta emocionalmente en las familias. “Hay mucha preocupación por el trabajo, por la situación económica, por el futuro. Y en momentos así la fe ayuda a sostenernos”, reflexionó y agregó que “si espiritualmente no nos derrumbamos, podemos superar cualquier crisis con la ayuda de Dios”.
Para él, la peregrinación representa también un espacio colectivo de contención y encuentro.“La gente necesita volver a encontrarse, caminar junta, rezar junta y recuperar la esperanza”, indicó.
La Bicicleteada solidaria también moviliza ayuda
Rajimón también destacó la enorme respuesta solidaria que generó este año la tradicional Bicicleteada del Instituto Roque González, cuya realización debió postergarse por las lluvias y ahora se concretará el próximo 16 de mayo. “Pensábamos que este año iba a costar mucho por la situación económica, pero la comunidad volvió a sorprendernos”, contó.
El sacerdote confirmó que ya comenzaron a distribuir una primera tanda de donaciones destinadas a hogares, merenderos y comedores. “Hay muchísima necesidad y muchas instituciones estaban esperando esta ayuda”, afirmó.
Además, valoró el compromiso social de las familias y de los jóvenes que participan activamente de la iniciativa solidaria.
“No todo tiene que ser hablar de lo malo. También hay muchísima gente haciendo el bien y eso es algo que nos llena de esperanza”, concluyó.





