La muerte de Augusto Michajlow, de 38 años, no fue advertida de inmediato. Durante varios días, su ausencia pasó desapercibida en el edificio 43 de la chacra 32-33, hasta que el deterioro del cuerpo hizo imposible ignorar la situación para los vecinos.
El hallazgo se produjo el sábado por la noche, cerca de las 22.30, luego de un llamado al 911 que no respondía a un hecho de inseguridad habitual. Una vecina alertó por un fuerte olor nauseabundo que provenía del departamento superior y por la presencia de líquidos color escarlata que comenzaban a filtrarse hacia su vivienda, una señal que encendió la alarma.
Al llegar al lugar, los efectivos intentaron comunicarse con el ocupante del inmueble, pero no obtuvieron respuesta. Una ventana abierta y el olor que emanaba del interior reforzaron la sospecha de que algo grave había ocurrido.
Con intervención del Juzgado de Instrucción 3, se autorizó el ingreso al departamento. En el interior, los agentes encontraron el cuerpo sin vida de Michajlow, en avanzado estado de descomposición, lo que indicaría que el fallecimiento se habría producido varios días antes.
La escena fue preservada para las pericias, con la intervención de Policía Científica y el médico policial. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde se realizará la autopsia.
Por el momento, no se informaron indicios concluyentes sobre las causas de la muerte. La investigación busca determinar si se trató de un fallecimiento por causas naturales, un accidente doméstico o si existió intervención de terceros. La respuesta definitiva quedará en manos de los resultados forenses.





