La crisis que atraviesa el sector yerbatero en Misiones comenzó a impactar de lleno en áreas que van mucho más allá de la producción. La Cooperativa Yerbatera Flor de Jardín, de Jardín América, resolvió reducir al mínimo las prestaciones de su fondo de salud, un sistema solidario interno que funciona desde hace casi treinta años y que, según remarcaron desde la entidad, es único en el país.
La decisión fue confirmada por el gerente general de la cooperativa, Maximiliano Cunale, quien explicó que el derrumbe del valor de la hoja verde y el aumento constante de los costos médicos generaron una situación económica “insostenible”.
“Se le llama obra social, pero no es una obra social. Es un fondo de asistencia para la salud”, aclaró Cunale.
El sistema está registrado en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) y funciona con una lógica diferente a la de las coberturas tradicionales.
Según detalló, los socios y adherentes no pagan una cuota mensual fija, sino que realizan aportes equivalentes a determinada cantidad de kilos de yerba mate. Con esos recursos se financian convenios médicos, odontológicos y anestesiológicos en distintos puntos de Misiones. “Es la única cooperativa del país que tiene este sistema”, remarcó el dirigente, quien explicó que durante años el fondo mantuvo convenios con círculos médicos, clínicas y especialistas de toda la provincia.
Sin embargo, el escenario cambió drásticamente en los últimos dos años con la “motosierra” y desregulación del Gobierno nacional. Cunale recordó que durante 2024 el precio de la yerba comenzó a caer luego de un inicio favorable y esa situación se profundizó el año pasado. “El 2025 fue muy grave, nos afectó mucho el precio de la yerba en relación al costo de las prestaciones”, señaló.
La combinación entre menores ingresos y aumentos permanentes en medicamentos, consultas y servicios médicos provocó un fuerte desbalance financiero. “El déficit del año pasado fue de casi 100 millones de pesos. Ya se volvía insostenible”, sostuvo.
Decisión asamblearia
Frente a ese panorama, la cooperativa comenzó a limitar algunas coberturas a mediados del año pasado y abrió instancias de diálogo con los asociados para definir cómo continuar.
Finalmente, durante una asamblea ordinaria realizada el último fin de semana, los socios resolvieron por unanimidad reducir las prestaciones al mínimo indispensable. “La decisión de la totalidad de los socios fue bajar la prestación al mínimo, que es solamente cubrir medicamentos”, explicó Cunale.
Además, seguirá funcionando un médico auditor que actuará como referencia para consultas básicas y prescripción de remedios.
Actualmente, el fondo de salud alcanza a entre 350 y 360 adherentes, mientras la cooperativa cuenta con unos 160 socios activos.
Cunale indicó que, de no haberse tomado esa decisión, los recursos disponibles apenas hubieran alcanzado hasta mayo o junio de este año. “Íbamos a consumir la totalidad de lo recaudado hasta fin de año y generar un déficit nuevamente muy elevado”, advirtió.
El dirigente explicó que uno de los problemas adicionales es el envejecimiento de la masa societaria. “Hoy tenemos una población de socios de elevada edad y eso también afecta el tema de costos”, afirmó.
Aun así, aclaró que no existe una situación de abandono hacia los asociados y recordó que muchos cuentan con PAMI o coberturas de monotributo, aunque utilizaban preferentemente el sistema cooperativo por la calidad de atención y el nivel de cumplimiento de pagos.
“Pagábamos la consulta médica de mejor nivel y prácticamente nunca tuvimos retrasos”, destacó.
Pese al duro presente, Cunale insistió en que la medida será temporal y confió en una recuperación gradual del sector yerbatero. “Sabemos que la yerba es cíclica. Cuando esto se enderece y encamine nuevamente, volvemos a activar el fondo”, aseguró.
El gerente también confirmó que la cooperativa acompaña el pedido judicial para que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) recupere las facultades eliminadas tras la desregulación impulsada por el Gobierno nacional. “Consideramos fundamental tener un instituto fuerte y con herramientas para afrontar situaciones de sobreoferta”, concluyó.





