La disputa por la estatización de YPF volvió a instalarse en el centro del escenario económico y judicial argentino. Aunque la reciente decisión de la Cámara de Apelaciones de Nueva York significó un alivio momentáneo al dejar sin efecto la condena por más de US$16.000 millones, el conflicto está lejos de cerrarse y abre un nuevo frente de riesgo para el país.
Los fondos demandantes -Petersen y Eton Park, financiados por el hedge fund Burford Capital- ya confirmaron que no aceptarán el fallo y avanzan con una estrategia que combina una nueva instancia en la justicia estadounidense con la posibilidad de trasladar el litigio al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).
Ese movimiento reubica a YPF como uno de los principales focos de riesgo externo, no solo por los montos en disputa, sino por el terreno en el que podría desarrollarse el próximo capítulo judicial.
El CIADI, tribunal arbitral del Banco Mundial, es un ámbito históricamente adverso para la Argentina. Desde comienzos de los años 2000, el país acumuló uno de los peores registros a nivel global, con una tasa de derrotas cercana al 86% en los casos resueltos y laudos adversos que superan los US$10.000 millones.
Además, el 94% de las demandas internacionales contra la Argentina se tramitaron en ese foro, lo que da cuenta de su centralidad en los conflictos con inversores extranjeros.
En ese contexto, el eventual desembarco del caso YPF en el CIADI implicaría abrir un frente completamente distinto al litigio en Nueva York: se trata de procesos confidenciales, de larga duración y con antecedentes poco favorables para el país.
La ofensiva de los fondos apunta precisamente a ese terreno. Según trascendió, buscan reformular el reclamo bajo tratados bilaterales de inversión, en particular el firmado con España en 1991, el mismo que utilizó Repsol tras la expropiación del 51% de YPF en 2012. Aquella disputa se resolvió en 2014 con un acuerdo de compensación por US$5.000 millones, evitando una condena arbitral.
Ahora, la estrategia incluye además el uso de documentación obtenida en el proceso judicial estadounidense para fortalecer una eventual demanda ante el tribunal internacional, lo que anticipa un litigio complejo y de alto impacto.
El caso se suma a una larga lista de antecedentes aún abiertos o en ejecución contra la Argentina en el CIADI, vinculados a expropiaciones, contratos energéticos y congelamientos tarifarios, muchos de los cuales llevan más de una década sin resolución definitiva.
En ese escenario, YPF vuelve a ocupar un lugar central en el mapa de riesgos legales y financieros del país. Más allá del alivio que representó el fallo en Estados Unidos, la continuidad del conflicto y la posibilidad de escalar a un tribunal históricamente desfavorable configuran un panorama de alta complejidad, con potencial impacto sobre las cuentas públicas en los próximos años.
Qué es el CIADI
El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) es un tribunal arbitral internacional creado en 1966 bajo el paraguas del Banco Mundial, cuya función es resolver disputas entre Estados y inversores extranjeros.
Su competencia surge de los tratados bilaterales de inversión o contratos específicos, que habilitan a empresas o fondos a reclamar compensaciones cuando consideran que un país violó sus derechos (por ejemplo, en casos de expropiaciones, cambios regulatorios o incumplimientos contractuales).
A diferencia de los tribunales nacionales, el CIADI no es un órgano permanente con jueces fijos, sino que funciona mediante tribunales arbitrales ad hoc. Cada caso es resuelto por un panel generalmente compuesto por tres árbitros: uno designado por cada parte y un tercero que actúa como presidente, elegido de común acuerdo o por el propio organismo.
El CIADI cuenta con una lista de árbitros y conciliadores propuestos por los Estados miembros, pero las partes pueden acordar nombres fuera de esa nómina. Las decisiones -conocidas como laudos- son vinculantes, aunque no se ejecutan directamente: si un Estado no paga, el demandante debe recurrir a tribunales nacionales para hacerlas valer.
En síntesis, el CIADI es una pieza central del sistema global de protección de inversiones, pero también un foro controvertido, especialmente en países como Argentina, donde ha concentrado gran parte de los litigios internacionales.
Fuente: Agencia de Noticias NA





