La lideresa mbya guaraní Keila Zaya perteneciente a la Tekoa Arandu en Pozo Azul, Misiones participa en el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, que se desarrolla en Nueva York hasta el 26 de abril, donde representa a los pueblos indígenas del Cono Sur como parte de la delegación de la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (REGCHAG). Junto a la abogada Roxana Rivas, del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (Endepa), y con el acompañamiento del Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (Emipa), la referente impulsa en el escenario internacional una agenda centrada en el reconocimiento de los territorios indígenas mediante títulos comunitarios y en la garantía del derecho a la consulta previa, libre e informada.
Su presentación será mañana miércoles junto a Roxana Rivas, asesora legal de Comunidades en Misiones y del Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA).La participación se da en el marco de una articulación inédita entre redes eclesiales de América Latina, entre ellas Repam, REGCHAG y Remam, que buscan posicionar ante organismos internacionales las demandas de los pueblos frente a las vulneraciones de derechos, el avance extractivista y los conflictos por la tierra.En ese contexto, la lideresa misionera intervino también en espacios previos al foro, como el Caucus Indígena y una “minga colectiva” realizada en la Universidad de Nueva York, donde se debatieron estrategias sobre territorio, medio ambiente, derechos colectivos y resistencia frente a las persistencias del colonialismo.

Entre los principales planteos que llevó Keila Zaya al foro se destaca la exigencia de avanzar en la emisión de títulos comunitarios para los territorios indígenas, una demanda histórica vinculada al acceso a derechos básicos y a la autodeterminación de las comunidades. Además, remarcó la necesidad de fortalecer mecanismos que garanticen la consulta previa, libre e informada frente a decisiones que afecten a los pueblos originarios, al tiempo que subrayó la importancia de construir alianzas internacionales para la defensa de los bienes comunes.
En paralelo, la delegación también visibilizó conflictos concretos del territorio. Roxana Rivas expuso la situación de la comunidad Puente Quemado II, afectada por la concentración de tierras en manos de una empresa multinacional, una problemática que genera aislamiento y dificultades de acceso al agua y a caminos. Ambos planteos forman parte de una estrategia de incidencia que incluye diálogos con relatorías de pueblos indígenas, reuniones con misiones diplomáticas y encuentros con instituciones eclesiales en Estados Unidos.
La participación de Zaya en el foro también se inscribe en una mirada más amplia sobre la defensa territorial como defensa de la vida. Durante las jornadas se abordaron problemáticas como la crisis del agua, la contaminación, el extractivismo y la necesidad de reconocer las cosmovisiones indígenas en la construcción de agendas globales. Bajo esa premisa, la presencia de la lideresa mbya guaraní busca no solo visibilizar reclamos históricos, sino también fortalecer una articulación regional que proyecte nuevas herramientas para la defensa de los derechos colectivos y el cuidado de los territorios.





