Aunque el mercado automotor mantiene movimiento en Misiones, el arranque de 2026 encuentra al sector en una situación de equilibrio inestable. Hay ventas, patentamientos y transferencias, pero el escenario todavía está lejos de mostrar una recuperación sólida. El poder adquisitivo golpeado, la cautela del consumidor y la necesidad de ofrecer más facilidades para cerrar operaciones configuran un presente exigente para concesionarias y comerciantes.
La semana pasada, el presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), Sebastián Beato, advirtió que el ritmo de crecimiento del sector es más lento de lo esperado y que hoy resulta indispensable salir a buscar al cliente, con incentivos concretos que ayuden a definir la compra.
En esa misma línea, este martes, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el presidente de la Cámara de Comercio Automotor de Misiones (CCAM), Marcelo Molina, trazó un diagnóstico del escenario local y reconoció que el contexto sigue siendo complejo.
“Realmente es un momento delicado, un momento muy particular, donde nuestro rubro no escapa a lo que está sucediendo en el resto de la economía regional y a nivel del país”, sostuvo.
Aun así, remarcó que el mercado no está paralizado. Según explicó, tanto en el segmento de 0 kilómetro como en el de usados todavía existe demanda, aunque cada operación exige más esfuerzo comercial y financiero que en otros momentos.
“También tenemos que reconocer que en este rubro hay ciertas necesidades que muchas veces no se postergan y así seguimos vendiendo unidades 0 km, usados; todo con mucho esfuerzo de los comerciantes y de las terminales. Porque muchas veces, literalmente, a la gente no le alcanza”, afirmó.
Un mercado sostenido por múltiples formas de pago
Uno de los puntos que hoy define la dinámica del sector es la variedad de modalidades que utilizan los compradores para concretar una operación. Ya no existe una única forma de acceder a un vehículo, sino un abanico amplio que combina entrega de usados, financiación, cuotas, efectivo o incluso dólares.
Molina explicó que las distintas empresas y concesionarias trabajan con esquemas flexibles para adaptarse al bolsillo y a las posibilidades de cada cliente. En muchos casos, quien llega con un auto usado busca pasarse a un modelo más nuevo, ya sea 0 km o seminuevo, completando la diferencia en cuotas o a través de algún plan.
“Todas las alternativas mencionadas se manejan en los distintos concesionarios, en las distintas empresas. Hay gente que tiene un usado y decide comprar un 0 km o un usado que sea un modelo más nuevo del que tenía y terminar de pagar en cuotas; hay gente que quiere pagar en dólares”, señaló.
Esa amplitud de opciones, explicó, permite que el mercado siga activo incluso en un contexto económico más restrictivo.
Los usados siguen dominando el movimiento
En cuanto al volumen de operaciones, Molina aclaró que históricamente el segmento de autos usados supera con amplitud al de 0 km, algo que también se replica en Misiones.
“Históricamente las transferencias de los autos usados siempre triplican en los patentamientos a los 0 km”, indicó, aunque aclaró que esa diferencia tiene una explicación estructural más que coyuntural.
Según detalló, el universo de vehículos usados es mucho más amplio, ya que abarca desde unidades muy recientes hasta modelos con varias décadas en circulación. “El abanico de posibilidades de transferencias de los usados van desde autos modelo 2025 hasta 1985”, ejemplificó.
Por eso, si bien los patentamientos de 0 km siguen siendo un termómetro importante para medir el desempeño del rubro, el grueso del movimiento continúa concentrado en las transferencias.
Patentamientos emparejados y una suba que perdió impulso
Al analizar el comportamiento de este primer tramo del año, Molina sostuvo que los patentamientos en Misiones muestran números muy similares a los registrados en marzo de 2025, aunque aclaró que la lectura cambia según el segmento que se observe.
“De acuerdo a qué segmento se vaya midiendo está prácticamente emparejado, si queremos darle un término, respecto a marzo del 2025”, precisó.
De todos modos, remarcó que el año pasado había dejado una base alta, luego de varios períodos consecutivos de crecimiento tras la pandemia. “No hay que olvidarse que nosotros en 2025 tuvimos un crecimiento importante. Veníamos de años post-pandemia, 2022, 2023, 2024 y siempre hubo un crecimiento; también en el 2025”, repasó.
Sin embargo, ese impulso perdió intensidad en 2026. De acuerdo a los datos del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (Siomaa), el país muestra una evolución prácticamente estancada, con variaciones mínimas o incluso negativas, dependiendo del segmento analizado.
“Hoy nos encontramos que en el país, por lo menos en patentamiento, y merced a la medición de Siomaa, nos da un 1% depende del segmento y menos 3%, si medimos todos los segmentos juntos. Esa es la realidad del país”, resumió.
Una provincia atravesada por sus propias desigualdades
Más allá del escenario nacional, Molina remarcó que Misiones tiene además sus propias particularidades, vinculadas a la heterogeneidad económica de sus regiones. En ese sentido, señaló que no todas las zonas de la provincia responden igual ni tienen el mismo nivel de actividad.
“También tenemos la realidad de nuestra provincia, donde también hay disparidad. Muchas veces de acuerdo a las economías regionales, suben o bajan las ventas, los patentamientos o las transferencias”, explicó.
Esa variabilidad, sostuvo, obliga a los actores del sector a leer el mercado con mucha más precisión y a no quedarse únicamente con los números globales.
Cuánto cuesta hoy una pick-up y cuáles son los autos más buscados
Consultado sobre los valores de los vehículos más demandados para trabajo rural, pymes o uso recreativo, Molina indicó que el segmento de pick-up y camionetas 4×4 sigue teniendo salida, aunque con un volumen menor al de años anteriores por el alto nivel de inversión que requiere.
“En los segmentos de pick-up y vehículos o camionetas tipo 4×4 están en el orden de los 70 o 80 millones de pesos; son los vehículos más equipados, en todo sentido; y sin duda alguna también hay una baja respecto a años anteriores”, reconoció.
En cambio, dentro del mercado urbano y familiar, los modelos más económicos y con mayor respaldo comercial siguen concentrando la mayor parte del interés.
“Los 0 km que más movimiento y que más elige la gente, por las facilidades que dan las terminales y por ser los más económicos son el Fiat Cronos, el Peugeot 208, el Chevrolet Onix o el Renault Kwid”, enumeró.
Ese patrón de consumo, explicó, se vincula no solo al precio final, sino también a las condiciones de financiación, disponibilidad inmediata y facilidad de entrega.

Un consumidor con más poder de decisión
A diferencia de otros períodos en los que la escasez de unidades generaba listas de espera y sobreprecios, Molina aseguró que hoy el escenario cambió de forma considerable y que eso fortaleció la posición del comprador.
“Hoy por hoy en el mercado automotriz hay muchas ofertas y alternativas; por lo cual el cliente puede elegir y eso hace que hoy el cliente esté empoderado; y tenga la posibilidad de elegir, buscar y no pagar sobreprecios”, subrayó.
Incluso, remarcó que actualmente un comprador puede acceder a un vehículo nuevo con plazos de entrega mucho más cortos. “Hoy el cliente puede tener un 0 km en una semana con llave en mano”, sostuvo.
Autos chinos, menos prejuicio y más aceptación
Otro de los cambios que comienza a consolidarse en el mercado es la mayor aceptación de los vehículos de origen chino, un segmento que durante años estuvo rodeado de prejuicios vinculados a la calidad o la dificultad para conseguir repuestos.
Sin embargo, para Molina esa percepción está quedando atrás. “Decididamente sí”, respondió al ser consultado sobre si hoy recomendaría comprar un auto chino.
“Mirá que yo tengo años en este rubro y nos cuesta mucho asimilar, porque tenemos el corazón en lo nacional, en lo nuestro; pero tenemos que reconocer que hoy los chinos ponen a disposición vehículos con mucha tecnología y calidad”, afirmó.
Respecto al temor habitual sobre la disponibilidad de piezas, sostuvo que existe “un poco de mito” y que la situación viene mejorando a partir de la mayor apertura del comercio exterior.
“La provisión de repuestos de todos los vehículos, de industria nacional, siempre en su mayoría venían del exterior. Y hoy se han simplificado mucho las importaciones, las entradas de repuestos y de vehículos desde el exterior”, explicó.

En ese sentido, consideró que el abastecimiento tenderá a normalizarse cada vez más y que el consumidor no debería tener mayores reparos por ese punto.
Reinventarse en un mercado que cambia
Por último, Molina también se refirió al impacto que genera en el sector la apertura de importaciones y el ingreso de nuevas marcas o unidades al país, un fenómeno que para algunos actores del rubro despierta preocupación, pero que también puede abrir nuevas oportunidades.
“Nosotros tenemos que ser muy sensatos ante estas noticias. Siempre la primer reacción te da mucho temor y decimos: qué vamos a hacer, de qué nos disfrazamos”, reconoció.
No obstante, planteó que el desafío del sector pasa hoy por adaptarse y evolucionar, en lugar de resistirse a un mercado que ya cambió su lógica.
“Creo que hoy en día tenemos que ir reinventándonos, tenemos que ir acompañando la evolución del mercado, acompañando a las terminales, acompañando a la gente e ir transformándonos en este mercado tan cambiante”, concluyó.




