El drama de los alquileres en Misiones suma un nuevo capítulo en abril, mes clave para las renovaciones de contratos. Con aumentos que no dan tregua, condiciones más exigentes y una creciente presión sobre los ingresos familiares, el panorama para los inquilinos se vuelve cada vez más crítico.
Así lo describió Adrián Torres, titular de la Asociación de Inquilinos de Misiones, quien advirtió que el mercado atraviesa una etapa de mayor oferta, pero con reglas mucho más duras para quienes buscan alquilar.
“Se pueden apreciar un poco más de oferta, pero mayor presión en cuanto a precios y exigencias. En definitiva, alquileres permanentemente en alza, con contratos más cortos y ajustes más progresivos”, señaló en comunicación con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Aumentos que asfixian
Según detalló Torres, durante el primer trimestre del año los incrementos oscilaron entre el 25% y el 40%, lo que trasladado al ritmo mensual implica subas de entre el 9% y el 15%.
“Los alquileres están ocupando entre un 40% y un 60% de los ingresos de un trabajador promedio”, alertó.
Este escenario impacta con mayor fuerza en sectores vulnerables: estudiantes, jóvenes con su primer empleo y trabajadores con salarios bajos.
Frente a los precios en alza, los inquilinos adoptan estrategias de supervivencia que afectan directamente su calidad de vida.
“Cada vez más personas cohabitan para poder sostener un alquiler. Hay estudiantes que alquilan de a dos o tres porque no pueden sostenerlo solos”, explicó Torres.
“Todo funciona con el sacrificio del inquilino: más incomodidad, más lejanía, más hacinamiento y menos calidad de vida”.
En la entrevista, recordó una realidad que se registra en los últimos meses y es el desplazamiento hacia zonas periféricas.
“La gente se está yendo del casco céntrico de Posadas hacia lugares más lejanos como Garupá, donde los precios son más accesibles”, indicó.
Sin reglas claras: “la ley de la selva”
Uno de los puntos más críticos es la falta de regulación efectiva. Tras los cambios en la legislación, hoy predominan acuerdos entre partes sin un marco uniforme.
“Básicamente hoy no hay regulación. Se ven contratos cortos, arreglos verbales y condiciones impuestas por el mercado”, afirmó.
En ese contexto, Torres fue contundente:
“Es la ley de la selva. El inquilino está a merced del propietario y de la necesidad de tener un techo. No es una elección real, es casi un sometimiento”.
Crece la morosidad
La presión económica también comienza a reflejarse en el nivel de cumplimiento de pagos.
“Hay morosidad, por supuesto. No podemos ser hipócritas. La gente no tiene ingresos suficientes y los alquileres no son la excepción”, reconoció.
De cara a los próximos meses, las expectativas no son optimistas. La combinación de salarios estancados, inflación y falta de regulación compone un escenario complejo.
“La situación puede continuar así o incluso empeorar. Si la economía no mejora, el panorama no es alentador”, advirtió el titular de la Asociación de Inquilinos de Misiones, agregando que incluso si mejora, “la regulación tiene que existir, porque si no, los alquileres también van a seguir aumentando”.
“Está demostrado que esto no funciona. No puede sostenerse un sistema basado en el sacrificio extremo del inquilino”, afirmó al finalizar la entrevista insistiendoen la necesidad de volver a discutir políticas públicas que equilibren el mercado.








