Sin dudas, eran de los más buscados en Misiones por el intento de femicidio de una comerciante en San Antonio, a la cual balearon y le cortaron el cuello.
Tras casi siete meses de permanecer prófugos de la Justicia, fueron detenidos en las últimas horas y ahora suman tres los sospechosos en el marco de la investigación.
Se trata de un hombre identificado por la Justicia como Ariel Tome, sindicado como el presunto autor material del hecho o supuesto sicario contratado para dar muerte a Olga Padilha Leite (40), y del acusado de ser el instigador del hecho, la expareja de la mujer, Jorge Oscar de Lara (44), informó la Policía.
El primero fue capturado en la localidad correntina de Santo Tomé, mientras que el segundo en Brasil. En la causa, el primer detenido fue un sobrino de Jorge de Lara, como presunto “partícipe necesario”.
A las 8.30 del sábado 13 de septiembre de 2025, Olga Padilha estaba sola en el minimercado donde trabajaba, en el barrio Alecrín de San Antonio. En esas circunstancias, se detuvo una motocicleta frente al negocio y descendió un joven, quien luego ingresó al local. Primero mostró intenciones de comprar un desodorante y luego se dirigió al freezer donde estaban los pollos. Cuando se acercó a la caja para pagar, sorpresivamente sacó un arma, le apuntó y le disparó en la cabeza a la mujer.
La víctima cayó al suelo, pero en ningún momento perdió la consciencia de lo que sucedía. Luego, el agresor se abalanzó con un arma blanca con la intención de degollarla. Le efectuó un corte en el cuello y le provocó otras lesiones con el filo del cuchillo, ya que la mujer empezó a forcejear para defender su vida.
Acto seguido, el joven huyó del lugar a bordo de la motocicleta. Aun con las graves lesiones, la mujer caminó unos mil metros hasta el hospital local para pedir ayuda.
Lenta recuperación
Tras ser estabilizada, la trasladaron de urgencia al SAMIC de Eldorado. Allí le suturaron un corte de 40 centímetros en el cuello, que por muy poco no llegó a afectar arterias vitales. Fueron necesarias varias cirugías para extraer el proyectil de su cabeza.
El primer sospechoso, sobrino de Jorge de Lara, surgió cuando la investigación del hecho lo situó en el lugar del ataque días previos, cuando arribó al comercio en compañía del joven señalado como autor de la agresión (Tome). Para la Justicia, habría llegado al lugar para mostrarle quién era la expareja de su tío y quién debía ser el blanco del ataque. El acusado de ser el presunto sicario estuvo otras dos veces en el lugar antes de cometer el ataque. Fue detenido en Santo Tomé, donde incautaron dos armas de fuego tras allanar su vivienda.
La expareja de la víctima fue capturada en Brasil. Estaba en la mira de los investigadores porque, casi un mes antes del episodio, la familia lo señaló como sospechoso de incendiar la vivienda de Olga Padilha. Hacía tres meses que estaban separados y sobre él pesaba una restricción de acercamiento. Se espera su extradición desde territorio brasileño, la cual ya está en trámite.







