La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) elevó una serie de notas formales al Gobierno provincial en las que advierte sobre una situación crítica: tareferos que, empujados por la necesidad, aceptan cobrar hasta un 50% menos de lo que corresponde por la cosecha.
El planteo fue dirigido con pedidos concretos para reforzar los controles en el ámbito rural y evitar lo que consideran una degradación acelerada de las condiciones laborales.
Según detalla el gremio en sus presentaciones, la situación se da en un contexto de baja actividad en la zafra y temor a perder el trabajo. “Los trabajadores manifiestan que se está abonando hasta un 50% menos que el valor fijado”, advierten, y agregan que muchas veces esta situación se sostiene por miedo a represalias o a quedar fuera del circuito laboral.
Frente a este escenario, UATRE solicitó “profundizar las fiscalizaciones en el ámbito de trabajo rural, especialmente en la yerba mate”, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los valores establecidos y de las condiciones laborales básicas.
Pero el reclamo no se limita a los ingresos. El gremio también advierte sobre irregularidades en las condiciones de trabajo y la necesidad de una intervención más activa del Estado para ordenar el sector en un momento de fuerte deterioro económico.
En ese marco, propone la conformación de una mesa de trabajo conjunta con organismos como RENATRE, Migraciones, ARCA y fuerzas de seguridad, para coordinar acciones de prevención y control. Incluso plantea la posibilidad de generar herramientas digitales o canales de denuncia -como aplicaciones o líneas de contacto- que permitan a los trabajadores reportar situaciones irregulares.
Migración forzada por la crisis
Otro de los ejes centrales de la preocupación gremial es el creciente fenómeno de la migración laboral. UATRE advierte que cada vez más trabajadores rurales optan por emigrar hacia otras provincias o países limítrofes, principalmente Brasil, en busca de mejores condiciones laborales.
El gremio señala que este desplazamiento responde directamente a la falta de oportunidades y a la caída de los ingresos en la actividad local. “Se generan inconvenientes con trabajadores que emigran a lugares muy alejados de sus domicilios”, advierten, lo que expone a los tareferos a situaciones de vulnerabilidad.
Entre los riesgos mencionados aparecen la explotación laboral, la trata de personas y la falta de controles sobre las condiciones de trabajo en destino. Por eso, UATRE insiste en la necesidad de articular políticas públicas que permitan monitorear estos movimientos y proteger a los trabajadores migrantes.
En paralelo, también solicita medidas de contención social ante la posibilidad de una caída en la cosecha, lo que podría agravar aún más la situación de las familias que dependen de la yerba mate.
El cuadro que describe el gremio es el de un sistema en tensión, donde la presión económica empuja a los trabajadores a aceptar condiciones cada vez más desfavorables, mientras el Estado aparece como un actor clave para equilibrar la balanza. Las notas fueron dirigidas tanto al gobernador Hugo Passalacqua como a la ministra de Trabajo Silvana Giménez.





