Un hombre de 37 años y de múltiples oficios desempeñados entre las localidades de Gobernador Roca, Ruiz de Montoya y Jardín América, fue condenado ayer por el Tribunal Penal 2 de la Primera Circunscripción Judicial a 18 años de prisión por abusos sexuales, todos en concurso real, contra una menor de 12 años en 2013 y continuó, años después, contra la hermana de ésta y su propia hija biológica.
El tribunal, presidido por el magistrado Augusto Gregorio Busse e integrado por los vocales César Antonio Yaya y Juan Manuel Monte (subrogante), dictó sentencia de manera unánime tras dos jornadas de debate oral no público en la sala de la calle San Martín.
El imputado fue condenado como autor de los delitos de “abuso sexual simple agravado por el vínculo contra un menor de 18 años aprovechando la convivencia preexistente, varios hechos. Abuso sexual simple agravado contra un menor de 18 años aprovechando la convivencia preexistente, varios hechos y abuso sexual gravemente ultrajante contra un menor de 18 años agravado aprovechando la convivencia preexistente, varios hechos”, todos los casos en concurso real y previstos por el artículo 119 del Código Penal Argentino.
La condena coincidió con la calificación que solicitó el fiscal Vladimir Glinka, quien durante su alegato pidió veinte años de prisión efectiva. Glinka durante su acusación final detalló cada hecho denunciado con sus respectivas evidencias.
Los relatos de las víctimas que obran en el expediente y la producción de prueba surgida en el debate, resultaron contundentes para destruir el principio del inocencia del acusado.
La reconstrucción de los hechos se remonta a 2013 en Jardín América. Allí, una niña de 12 años fue engañada por el ahora condenado (quien entonces tenía 24 años y era hermano de una amiga de la víctima). Aprovechándose de su vulnerabilidad, la trasladó a Ruiz de Montoya, donde la mantuvo prácticamente oculta.
Recién cuando la menor cumplió 15 años regresaron a la casa de los padres de ella, aunque la adolescente ya cargaba con una beba en brazos, fruto de los abusos. Lejos de detenerse, el hombre comenzó a abusar de la hermana menor de su pareja, que apenas tenía 6 años. Se describieron actos gravemente ultrajantes, acompañados de amenazas de muerte para garantizar el silencio de la pequeña.
Se quebró el silencio
La pareja se volvió a mudar de vivienda pero seguía en Jardín América. El último abuso denunciado ocurrió cuando la hija del changarín cumplió 6 años, ya en un contexto de violencia de género generalizado contra la madre de la niña.
El muro de silencio se fracturó tras la separación de la pareja. La niña le contó a su madre que el padre le hacía daño, la manoseaba y amenazaba constantemente. A la par, la cuñada del abusador también rompió el silencio y confirmó que las dos víctimas tenían 6 años cuando sufrieron los ultrajes. La primera denuncia se realizó en Jardín América, donde la hermana de la primera atacada detalló los abusos que se sucedieron en Gobernador Roca. Luego en Posadas, la niña abusada en 2013 en Jardín América relató lo que sufrió ella y lo que le tocó luego a su hija con el mismo autor.
Todo salió a la luz entre febrero y marzo de 2021. Ayer el TP-2 confirmó que las víctimas no mintieron y firmó una condena de cumplimiento efectivo, en cárcel común del Servicio Penitenciario Provincial.





