La canasta de Semana Santa viene “multiplicada”, pero no de panes. Esa es la percepción de la gente en la calle que recorre para buscar precios y productos de calidad en la antesala de Pascuas, pero la realidad expone subas y faltantes.
Ese es el caso del almidón: “Hay poco” porque la sequía a finales del año pasado hizo estragos en las chacras misioneras y faltó la mandioca buena; la situación, a dos semanas de la celebración religiosa, se tradujo en una suba que por ahora se situa en el 20%, pero que podría seguir escalando si se dispara la demanda. Por el momento, la caída en el consumo es la única variable que “ataja” una eventual disparada y a decir del presidente del Centro de Almaceneros, Ismael Ortigoza, la “falta de plata” en la calle llegó a un “punto crítico”.
“Tengo 53 años de almacenero y nunca vi esto, es caótica la situación, lo único que se multiplican son los precios y la gente no tiene un peso”, señaló con pesar. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN durante una recorrida de precios para monitorear la demanda, Ortigoza contó que hubo que retocar todo porque volvió a subir la nafta. “Tenemos almidón, hay huevos y queso, porque los proveedores me esperan, me conocen, pero muchos colegas tuvieron que cerrar sus almacenes, la cosa no da para más”, advirtió.
En relación con los lácteos, sostuvo que el queso también “tuvo un incremento ahora a principios de esta semana de entre un 4,5% y un 6%, pero también hay que destacar que ese aumento se da después de prácticamente tres meses en los que no había aumento en los lácteos”.
Otro de los productos que registró cambios es el huevo, que “el año pasado estaba $6.500 el maple para diciembre, después bajó hasta $5.000 o $5.500 y ahora vuelve otra vez al precio que tenía antes”, comentó. Esta situación responde también a factores productivos propios de la actividad avícola.
Respecto al maíz, alimento clave para preparaciones como la sopa paraguaya o la torta de choclo, el comerciante señaló que el comportamiento del precio dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas: “Estamos esperando lluvias para que realmente haya choclo de la chacra acá de la zona, que es el que se comercializa a mejor precio para Semana Santa”.
En sintonía, el empresario Nelson Lukowski, propietario de supermercados de barrio en Posadas, también se refirió a las variaciones recientes en los precios y señaló que en su comercio, pese a las subas, no se registran faltantes en los productos tradicionales: “Nosotros ya el año pasado le decíamos a la gente que compren almidón porque iba a subir, por una cuestión de que había escasa producción”, explicó tanto a este Diario como a FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El pescado también al alza
Según una lista de precios detallada de la pescadería Marcos, la amplia variedad de especímenes provenientes tanto del río como del mar (incluyendo opciones como el salmón, el surubí y diversos mariscos) también ha experimentado variaciones de precios en las últimas semanas.
El empresario Marcos Alastuey detalló que los incrementos de marzo rondaron 10%, traccionados por el flete y que “salvo dorado, hay stock de todos los productos”. Los pescados de río oscilan entre $9.000 el kilo (sábalo, patí, bagre) y $20.000 (surubí). Los productos de mar tienen un rango más amplio, comenzando en los $13.000 (salmón blanco) y $35.000 (salmón rosado).
“La gente mira y no compra porque no tiene plata”
Durante la ronda de consultas con los comerciantes y almaceneros, se reportó que algunos incrementos responden a cuestiones estacionales de producción y mercado.
“Durante el verano cae fuertemente la producción de huevos, que además con la crisis la gente lo está consumiendo más”, refirió Nelson Lukowski al puntualizar sobre algunos de los artículos más demandados.
Asimismo, el comerciante se refirió al comportamiento del consumo: marzo “entró con baja de ventas, es como todos los años, la primera y segunda semana siempre caen las ventas por el tema del colegio”.
En el contexto económico actual reiteró que “la gente restringe mucho el consumo, deja de comprar algunas cosas o busca alternativas para acomodar el bolsillo”.
Lo mismo aseguró Ismael Ortigoza, quien trazó un panorama crudo: “La gente no tiene plata, acá en el almacén tenemos precios que no tienen competencia, pero con eso no hacemos nada cuando la gente no tiene un peso”.
“Esto nunca pasó, para Semana Santa nos faltaba mercadería, todos compraban de antemano. Si no estuviéramos trabajando en familia… nosotros subsistimos, pero están cerrando todos los almacenes de barrio por culpa de esta crisis”, enfatizó.







