A través de la Disposición N° 015, la Subsecretaría de Transporte, Puertos, Aeropuertos y Redes de Comunicación de la Provincia oficializó ayer la rescisión del convenio que mantenía con la Municipalidad de Corpus Christi. El mismo tenía como objeto posibilitar el control vehicular, de personas y embarcaciones dentro de la jurisdicción del puerto de esa localidad. También le correspondía verificar la aplicación y cumplimiento del cobro de los aranceles previstos en el tarifario de Puertos, además de brindar los elementos que garanticen la operatividad portuaria. Ahora el servicio volverá exclusivamente a la órbita de la provincia mientras el servicio sigue funcionando normalmente.
El pedido, que nació del propio despacho del intendente Matías Emanuel Benítez, deja en evidencia una crisis de operatividad en ese paso fronterizo que no logró traccionar el volumen de usuarios esperado.
El acuerdo original, refrendado en su momento por la Disposición N° 089/2024, tenía como meta principal que el municipio se hiciera cargo del control vehicular, de personas y embarcaciones dentro de la jurisdicción portuaria. A cambio, la comuna podía percibir los aranceles previstos en el tarifario de puertos para garantizar la operatividad. Sin embargo, el flujo de transportistas resultó ser “significativamente escaso”, según indican los registros oficiales de los últimos meses, transformando una oportunidad de desarrollo en una carga financiera insostenible para las arcas municipales.
Déficit que dictó sentencia
El nudo del conflicto no fue político, sino puramente económico. El intendente Benítez fundamentó su pedido de baja en que los montos recaudados en concepto de tasas resultaban insuficientes para solventar los costos operativos básicos. Mantener personal apostado en la zona portuaria requiere una base de ingresos que Puerto Maní, en Corpus, hoy por hoy, no estaría generando.
“El uso del paso fronterizo por parte no cumplió con las expectativas de tráfico previstas al momento de la firma”, reza el texto que analiza la situación actual. Ante este escenario, la cláusula decimoquinta del contrato permitió una salida elegante: la rescisión por razones funcionales y de común acuerdo, evitando así mayores perjuicios legales para ambas partes.
La decisión no fue azarosa. El Departamento Jurídico de la Subsecretaría dio el visto bueno tras analizar el expediente 3405 Nº 46-2026, entendiendo que la voluntad del municipio era válida y justificada por la realidad del terreno.
Con la firma de esta nueva disposición, queda derogada la norma anterior y se ordena notificar a organismos como la Prefectura Naval Argentina, la Aduana y Migraciones.
Si bien la infraestructura sigue allí, la gestión de los servicios vuelve a quedar bajo la lupa provincial. La falta de tráfico en ese punto estratégico de la frontera pone de manifiesto la necesidad de repensar las políticas de conectividad en la zona para que, en un futuro, la operatividad portuaria sea un motor y no un lastre para el municipio.
La salida de la Municipalidad de Corpus Christi de la administración portuaria marca el final de un ensayo de descentralización que duró apenas 22 meses. El convenio, que buscaba darle autonomía al pueblo sobre su puerto, chocó de frente con la baja demanda del cruce fronterizo.
“Bajó la demanda pero seguiremos operando con absoluta normalidad”
El cruce fluvial que une la localidad misionera de Corpus Christi con Bella Vista (Itapúa, Paraguay) quedó en el centro de la escena en las últimas horas debido a la rescisión de un convenio entre la Municipalidad local y la Provincia.
Sin embargo, para llevar tranquilidad a los viajeros y usuarios frecuentes, la operatividad está garantizada y los cambios administrativos no afectan el tránsito de personas y vehículos. “A nosotros no nos perjudica el convenio con la Municipalidad”, explicó Morel a PRIMERA EDICIÓN.
El empresario señaló que, si bien el flujo de vehículos mermó considerablemente, la balsa hoy se mantiene con un promedio de entre 30 y 50 vehículos por jornada, sostenido por turistas y trabajadores de la región.
Burocracia y los feriados
Uno de los puntos clave que destacó el propietario es el esfuerzo económico para mantener el puerto activo incluso durante los días feriados. “Estamos solventando todos los gastos y ahora le pagamos el canon a ARCA para poder trabajar los feriados”, detalló.
Según Morel, el perfil del usuario cambió, “los que más están ocupando el servicio son los argentinos y brasileños porque paraguayos se ven poco. Muchos de estos usuarios provienen incluso de Posadas”.
Horarios y tarifas competitivas
El responsable del servicio recordó que los horarios se mantienen estables. Las operaciones inician a las 8 y se extienden hasta las 17, con un bache al mediodía.
En cuanto a los costos, cruzar un automóvil particular tiene un costo aproximado de $15 mil y camionetas unos $18 mil, manteniéndose como una de las opciones más económicas y rápidas de la zona.





